Lo que debes de saber
- Volaris operará 5 nuevas rutas desde San Luis Potosí a partir de junio de 2026: Chicago, Monterrey, Guadalajara, Puerto Vallarta y Puebla.
- El gobernador Ricardo Gallardo presume 8,500 millones de dólares en inversión extranjera como señal de confianza en el estado.
- La SECTUR estatal reporta indicadores turísticos positivos en 2026, pero omite datos sobre seguridad o infraestructura carretera.
- Mientras se celebran los vuelos, colectivos de búsqueda denuncian rezagos en la identificación de restos humanos y familias exigen respuestas.

El anuncio que promete conectar a San Luis Potosí con el mundo
El 17 de febrero de 2026, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona presentó, rodeado de directivos de Volaris y en el Centro de Negocios Potosí, las cinco nuevas rutas que la aerolínea operará desde el Aeropuerto Internacional Ponciano Arriaga a partir del 2 de junio. Los destinos: Monterrey, Guadalajara, Puebla, Puerto Vallarta y Chicago. Según reportó Quadratín San Luis Potosí, el mandatario calificó el momento como «histórico» y aseguró que estas conexiones consolidan al estado como un «hub aéreo competitivo y dinámico». La noticia, replicada también por El Sol de San Luis, fue recibida con optimismo por la Secretaría de Turismo estatal, que ve en la ampliación una oportunidad para detonar el turismo y los viajes de negocios.

Los números que venden el sueño potosino
Detrás del anuncio hay una cifra que el gobierno estatal repite como mantra: más de 8 mil 500 millones de dólares en inversión extranjera captada. La idea es clara: San Luis Potosí ya no es ese estado olvidado del centro-norte, sino un polo industrial que atrae capitales globales. Dionisio Arturo Pérez, vicepresidente de Sostenibilidad y Desarrollo Corporativo de Volaris, lo confirmó al señalar que la entidad es «uno de los polos industriales más importantes del país y un mercado natural para la conectividad aérea». La declaración, recogida por Quadratín, refuerza la narrativa de un estado en pleno despegue económico. Sin embargo, conviene preguntarse: ¿de qué sirve un vuelo directo a Chicago si las carreteras que conectan la capital con la Huasteca siguen siendo un viacrucis? ¿O si la inseguridad en ciertas regiones sigue siendo un tema tabú en los discursos oficiales?
«La ampliación de rutas es resultado de gestiones con el sector aeronáutico y forma parte de una estrategia orientada a posicionar a San Luis Potosí en el mapa logístico nacional e internacional», reportó El Sol de San Luis.
¿Conectividad para quién?
Mientras la SECTUR estatal, encabezada por Yolanda Josefina Cepeda Echavarría, celebra que los operadores turísticos ya integran las nuevas conexiones en paquetes vacacionales, la realidad en tierra firme es menos glamorosa. De acuerdo con ADN40, la funcionaria afirmó que el panorama turístico de 2026 muestra «indicadores positivos» y que esperan un aumento en la afluencia de visitantes durante las vacaciones de verano. Pero el optimismo choca con los reportes de colectivos de búsqueda que, en la misma semana del anuncio, denunciaban «rezagos en la identificación de restos humanos» y una «capacidad real de procesamiento» insuficiente en el estado. La paradoja es evidente: mientras se invierten recursos en promocionar vuelos a Puerto Vallarta, las familias potosinas siguen esperando respuestas sobre sus desaparecidos.

El contexto que nadie quiere mencionar
No se trata de minimizar el logro. Tener un vuelo directo a Chicago es, sin duda, una ventaja competitiva para cualquier estado. Pero la narrativa oficial omite sistemáticamente los problemas estructurales que persisten. El mismo día que Gallardo presumía las nuevas rutas, El Sol de San Luis reportaba que «persisten rezagos en identificación de restos humanos en SLP», citando a la buscadora Edith Pérez, quien subrayó que el reto principal no está en la infraestructura, sino en la capacidad real de procesamiento de los restos localizados en prospecciones. También se informó que el gobierno ofrece 1 millón de pesos de recompensa a quienes informen sobre personas desaparecidas, una medida que, más que una solución, parece un paliativo desesperado.
La conectividad aérea es importante, pero no puede ser la única carta en la baraja del desarrollo. Si San Luis Potosí quiere ser realmente un hub logístico, necesita resolver primero sus problemas de seguridad, infraestructura carretera y, sobre todo, la deuda con las víctimas de la violencia. De lo contrario, los vuelos a Chicago serán solo una postal bonita en un álbum de realidades incómodas.


