Lo que debes de saber
- Berkshire Hathaway invirtió 4,300 mdd en Alphabet, su décima posición accionaria más grande.
- La compra fue orquestada por Todd Combs o Ted Weschler, no por Buffett, señalando un cambio de estrategia.
- Buffett admitió haber ‘fracasado’ al no invertir en Google antes, a pesar de ver su potencial publicitario.
- La apuesta refleja la transformación de Google de buscador a infraestructura clave para la inteligencia artificial.

El Oráculo de Omaha se rinde ante la inteligencia artificial
Cuando Warren Buffett dice que «fracasó», Wall Street tiembla. Pero cuando su empresa, Berkshire Hathaway, mete $4,300 millones de dólares en Alphabet (la matriz de Google), el mensaje es claro: el viejo guardián del value investing finalmente le está dando su brazo a torcer a la tecnología. Según reporta Economic Times India, la compra se reveló en un documento regulatorio el viernes pasado, y de inmediato se convirtió en la décima posición más grande del portafolio de Berkshire. No es cualquier movimiento: es la admisión de que el mundo cambió, y que el imperio construido sobre seguros, ferrocarriles y Coca-Cola necesita un chip de última generación.
Pero aquí está el detalle que no muchos están captando: Buffett no apretó el gatillo. La compra fue ejecutada por Todd Combs o Ted Weschler, los dos gestores de inversiones que han ido tomando las riendas del portafolio mientras el Oráculo se acerca a los 95 años. Como señala Ainvest, uno de ellos ya había iniciado la inversión en Amazon en 2019. Esto no es un capricho de viejo: es la nueva generación tomando decisiones. Y su primera gran apuesta es que Google ya no es solo un buscador, sino la columna vertebral de la inteligencia artificial.
«I had seen the product work, and I knew the kind of margins [they had]. I didn’t know enough about technology to know whether this really was the one that would stop the competitive race.» — Warren Buffett, 2018, citado por Economic Times India.

Google ya no es el niño bonito de los anuncios: es la fábrica de la IA
Para entender por qué Berkshire está metiendo 4,300 millones de dólares en Alphabet, hay que dejar de ver a Google como la empresa que te muestra anuncios cuando buscas «cómo hacer una pizza». La realidad es mucho más cruda y fascinante: Alphabet se está convirtiendo en una empresa de infraestructura. En un análisis publicado en LinkedIn, el analista Howie Tan desglosa los números que explican la jugada: ingresos trimestrales de $102,300 millones (crecimiento del 16% anual), Google Cloud creciendo al 34% anual con márgenes que saltaron del 17% al 23.7%, y una cartera de pedidos en la nube de $155,000 millones que garantiza ingresos a varios años. Eso, señores, es exactamente lo que Buffett siempre ha buscado: flujos de caja predecibles.
Pero el verdadero hueso del negocio está en los chips personalizados TPU que Google está desarrollando para correr modelos de inteligencia artificial. Mientras NVIDIA se lleva los reflectores, Google está construyendo su propia infraestructura desde cero, reduciendo su dependencia de terceros. Y no solo eso: su asistente Gemini ya tiene 650 millones de usuarios activos mensuales, y su navegador Chrome y sistema operativo Android dominan el mercado global con 72% de participación. La distribución, como dice Tan, es uno de los fosos más difíciles de cruzar en tecnología, y Google lo tiene bordado.
¿Y Apple? La otra cara de la moneda
Mientras Berkshire mete dinero a Alphabet, también está recortando su posición en Apple, su inversión estrella durante años. Esto no es una coincidencia: es una reasignación estratégica. Apple, aunque sigue siendo un gigante, ya no tiene el mismo potencial de crecimiento explosivo que Google en el campo de la inteligencia artificial. La jugada de Berkshire es simple: salir de la empresa que ya dio lo que tenía que dar, y entrar en la que está construyendo el futuro. Y todo esto ocurre mientras Buffett se prepara para pasar el liderazgo, según reporta CNBC a través de Economic Times.

El legado de Buffett: de «lo siento, me equivoqué» a «aquí está el cheque»
Hay algo profundamente humano en esta historia. Buffett admitió en 2018 que había «fracasado» al no invertir en Google, a pesar de que su propia empresa Geico era cliente de anuncios de la compañía. «Vi el producto funcionar y conocía los márgenes que tenían», dijo entonces. Pero no invirtió porque no entendía la tecnología lo suficiente. Ahora, años después, su equipo está corrigiendo ese error con una apuesta de 4,300 millones de dólares. Es como si el abuelo más conservador del mundo finalmente aceptara que el futuro no se detiene, y que a veces hay que subirse al tren aunque no entiendas del todo cómo funciona el motor.
La pregunta que queda flotando es si esta jugada llegó a tiempo o si es otro ejemplo de llegar tarde a la fiesta. Alphabet ya subió 46% en el año, y su capitalización bursátil ronda los dos billones de dólares. Berkshire no está comprando barato; está comprando caro, pero con la convicción de que el precio actual será visto como una ganga en cinco años. Y si algo ha demostrado Berkshire Hathaway en sus casi cien años de historia, es que cuando apuestan, apuestan en grande. El tiempo, como siempre, dirá si esta fue la jugada maestra de la transición generacional o el último suspiro de un imperio que no supo adaptarse a tiempo.
Fuentes consultadas:
- Economictimes Indiatimes – Warren Buffett’s Berkshire Hathaway invests $4.3 billion in Alphabet, marking a shift in Buffett’s investing strategy
- Ainvest – Berkshire Hathaway’s $4.33 Billion Alphabet Stake: A Strategic Buy or a Tech Bet?
- Linkedin – Berkshire Hathaway invests $4.3B in Alphabet, sees AI future


