Lo que debes de saber
- San Luis Potosí registró solo tres feminicidios en el primer cuatrimestre de 2026, la cifra más baja en una década.
- El gobierno estatal busca retirar la Alerta de Violencia de Género con base en estos números.
- Sin embargo, las llamadas de emergencia por violencia de género superan el promedio nacional en varias categorías.
- La contradicción entre datos oficiales y la percepción ciudadana abre dudas sobre la efectividad real de las políticas.

Los números que el gobierno quiere que veas
El Economista reportó que, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, San Luis Potosí se mantiene por debajo de la media nacional en delitos de género graves. En el primer cuatrimestre del año, la entidad registró tres feminicidios y dos homicidios dolosos de mujeres, colocándose entre los estados con menor incidencia en ambos rubros. El gobierno estatal no tardó en capitalizar la noticia: El Sol de San Luis informó que las autoridades buscan retirar la Alerta de Violencia de Género, presumiendo una disminución histórica del 83.3% en feminicidios en la capital. Suena a triunfo, ¿no? Pero como en toda buena historia de datos oficiales, hay que leer la letra chiquita.

El otro lado del espejo: llamadas que no bajan
Aquí está el primer hueso que atorarse. El mismo informe del Secretariado Ejecutivo —citado por El Heraldo de San Luis Potosí— revela que, aunque los delitos graves van a la baja, la entidad registra una frecuencia de llamadas de auxilio por violencia de género que supera el promedio nacional en categorías muy específicas. Es decir, las mujeres siguen pidiendo ayuda, pero los casos no escalan a feminicidio o no se judicializan. ¿Es porque la prevención funciona o porque el sistema de justicia no las canaliza? La pregunta flota en el aire mientras el gobierno estatal se frota las manos con las estadísticas.
«En los reportes emitidos por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, San Luis Potosí se ha posicionado históricamente entre los territorios con menor prevalencia o tasas de delincuencia contenidas en estos rubros específicos.» — El Economista

¿Victoria o espejismo estadístico?
Que tres feminicidios sean motivo de celebración debería incomodarnos a todos. No es que el gobierno esté mintiendo —los datos del Secretariado Ejecutivo son públicos y verificables—, pero el contexto es clave. El Universal San Luis Potosí documentó que la tendencia a la baja en delitos de alto impacto se mantiene desde 2025, pero también registró que la violencia intrafamiliar y las agresiones sexuales siguen siendo un problema persistente. La Alerta de Género no se activa solo por feminicidios; se activa por un patrón de violencia sistémica que incluye desapariciones, abuso sexual y omisiones institucionales. Pedir retirarla con base en una sola variable es como decir que un paciente está sano porque ya no tiene fiebre, aunque siga sangrando.
El riesgo de la autocomplacencia
Si el gobierno logra que se retire la Alerta, el mensaje será claro: «problema resuelto». Pero la realidad de miles de potosinas que siguen llamando al 911 por violencia doméstica o acoso callejero no va a desaparecer con un decreto. La Alerta de Género es un mecanismo federal que obliga a destinar recursos y coordinar acciones. Sin ella, el riesgo es que los programas se diluyan y el presupuesto se reasigne a otras prioridades. Y entonces, ¿qué pasa cuando los números vuelvan a subir? Porque si algo nos ha enseñado la historia de la seguridad en México es que las cifras, como las modas, siempre regresan.
El dato que no cuadra
El gobierno estatal presume que ninguno de sus municipios aparece en la lista de las 20 demarcaciones con mayor incidencia de feminicidios a nivel nacional. Correcto. Pero El Sol de San Luis también reportó que en Tamuín un multifeminicida lleva 12 años en proceso judicial sin sentencia. Doce años. Eso no es un dato menor: habla de un sistema de justicia que, cuando los casos ocurren, no resuelve. Y si no resuelve, la impunidad se convierte en el caldo de cultivo perfecto para que la violencia se normalice. Bajar la incidencia de feminicidios es importante, pero si no va acompañada de procesos judiciales ágiles y efectivos, la próxima generación de víctimas potenciales no tendrá más protección que una estadística favorable.
Al final, el dilema es simple: ¿usamos estos números para celebrar o para preguntarnos por qué, con menos feminicidios, las mujeres siguen pidiendo auxilio a un ritmo superior al nacional? La respuesta define si estamos ante un verdadero avance o ante un maquillaje estadístico que, como el maquillaje barato, se corre con la primera lluvia.
Fuentes consultadas:
- Eleconomista – Presenta San Luis Potosí baja prevalencia en delitos de género graves
- Elheraldoslp – SLP SE MANTIENE POR DEBAJO DE LA MEDIA NACIONAL EN DELITOS CONTRA MUJERES: SESNSP
- Oem – San Luis Potosí busca retirar Alerta de Género; presumen baja histórica en feminicidios
- Sanluis Eluniversal – San Luis Potosí mantiene tendencia a la baja en delitos de alto impacto


