Lo que debes de saber
- Wix despidió al 20% de su plantilla, uno de los recortes más grandes en su historia.
- El CEO Avishai Abrahami justificó la medida con el fortalecimiento del shekel israelí frente al dólar y la necesidad de volverse una empresa nativa de IA.
- La empresa está creando nuevos roles como ‘Xengineer’ y ‘Creators’, mientras elimina capas de gestión para acelerar decisiones.
- El recorte podría mejorar los márgenes operativos a corto plazo, pero levanta dudas sobre el costo humano de la transformación digital.

El anuncio que sacudió a la industria tech
El jueves por la mañana, el CEO de Wix, Avishai Abrahami, publicó en X (antes Twitter) que la empresa despediría aproximadamente al 20% de su fuerza laboral. La noticia, reportada por CNBC, cayó como balde de agua fría en un sector que ya venía tambaleándose desde 2023. Pero lo que llamó la atención no fue solo el número —que es enorme— sino las razones que esgrimió el directivo: la evolución de la inteligencia artificial y las fluctuaciones del tipo de cambio entre el shekel israelí y el dólar estadounidense.
Abrahami no se anduvo con rodeos. En su mensaje, según recoge Startuphub Ai, afirmó que estamos ante «el cambio más significativo en cómo se construyen las empresas desde la invención de los lenguajes de programación modernos en los años 70». Una declaración que, más que describir una realidad, parece un intento de enmarcar un recorte masivo como una visión estratégica de futuro. Porque, seamos honestos, cuando una empresa echa al 20% de su gente, no es solo una «reestructuración»: es un terremoto organizacional.
«Hemos sido testigos del cambio más significativo en cómo se construyen las empresas desde la invención de los lenguajes de programación modernos en los años 70. Esto no se trata solo de adoptar nuevas herramientas, sino de recablear cómo se construyen las empresas, cómo piensan, cómo gestionan y cómo operan.» — Avishai Abrahami, CEO de Wix, citado por CNBC.

El shekel, el dólar y la excusa perfecta
Analicemos la primera justificación: el tipo de cambio. Wix, aunque es una empresa israelí, cotiza en el Nasdaq bajo el ticker WIX y genera la mayor parte de sus ingresos en dólares. Sin embargo, una porción significativa de sus costos —especialmente los salarios de su equipo en Israel— está denominada en shekels. En los últimos trimestres, el shekel se ha fortalecido frente al dólar, lo que encarece la nómina en términos reales sin que los ingresos aumenten en la misma proporción. Abrahami llamó a esto una «presión estructural» sobre la capacidad de la empresa para operar a su escala actual.
Suena razonable, ¿verdad? Pero aquí está el truco: las fluctuaciones cambiarias no son ninguna novedad. Cualquier empresa global con exposición a múltiples monedas sabe que esto es parte del juego. Que Wix decida recortar el 20% de su plantilla en lugar de, por ejemplo, cubrirse con instrumentos financieros o ajustar su estrategia de precios, sugiere que el tipo de cambio es más una excusa que una causa real. Lo que probablemente está pasando es que la empresa vio una oportunidad para adelgazar su estructura de costos de una vez, usando la IA como cobertura moral y el shekel como cobertura financiera.
La IA como excusa para la reingeniería laboral
El segundo factor, la inteligencia artificial, es aún más revelador. Abrahami dijo que Wix se está moviendo hacia un modelo «nativo de IA», con menos capas de liderazgo y decisiones más rápidas. La empresa ya ha creado nuevos roles internos como Xengineer y Creators, títulos que suenan más a marketing que a descripciones de puesto reales. Pero detrás de la jerga, lo que hay es una apuesta por automatizar tareas que antes realizaban humanos, desde la programación hasta el diseño web.
No es que la IA no esté transformando la industria —lo está haciendo, y rápido—, pero presentar un recorte masivo como una «evolución natural» hacia la eficiencia es un clásico del manual corporativo. Lo que no dice Abrahami es que, mientras despide a miles, la empresa probablemente está invirtiendo en herramientas de IA que, a la larga, reducirán aún más la necesidad de personal. Es un círculo vicioso: la tecnología que prometía liberarnos del trabajo repetitivo ahora se usa para justificar que nos quedemos sin trabajo.
El costo humano de la eficiencia
Para los inversionistas, la noticia tiene un sabor agridulce. Por un lado, un recorte del 20% en la nómina debería expandir los márgenes operativos de Wix en los próximos trimestres, siempre y cuando los ingresos se mantengan. Startuphub Ai señala que la medida «debería expandir los márgenes operativos materialmente». Pero por otro lado, este tipo de movimientos suelen venir acompañados de una pérdida de talento, moral y conocimiento institucional que es difícil de recuperar.
Además, la pregunta incómoda: ¿qué pasa con los que se quedan? Trabajar en una empresa que acaba de despedir al 20% de sus colegas no es precisamente un ambiente de alta motivación. La productividad puede caer, la innovación estancarse y los mejores talentos empezar a buscar salida. Es la paradoja de la eficiencia: recortas para ser más rentable, pero terminas erosionando lo que te hacía rentable en primer lugar.
¿El futuro del trabajo o una cortina de humo?
Wix no es un caso aislado. Desde 2023, las grandes tecnológicas han estado recortando personal bajo el argumento de la eficiencia y la IA. Google, Meta, Amazon, Microsoft —todas han pasado por procesos similares. Pero lo que hace único el caso de Wix es la combinación de factores: una empresa que no está en crisis, que cotiza en bolsa y que decide reducir su fuerza laboral en un 20% mientras culpa a la macroeconomía y a la tecnología. Es como si un chef te dijera que va a reducir la mitad de los ingredientes de su platillo estrella porque el precio del aceite subió y porque la gente ahora prefiere comida más simple. Puede que tenga razón, pero el platillo nunca volverá a saber igual.
El mensaje de Abrahami, aunque pulido y estratégico, revela una verdad incómoda: en la era de la IA, el trabajo humano se ha convertido en un costo variable que se ajusta según convenga. No importa si eres un ingeniero talentoso o un diseñador creativo; si una máquina puede hacer tu trabajo más barato y rápido, tu puesto está en la cuerda floja. Y mientras los CEOs hablan de «recablear las empresas», los empleados se preguntan si ellos también serán recableados fuera de la nómina.


