Lo que debes de saber
- San Luis Potosí capital desplazó a Puebla como el municipio con más robos a camiones pesados asegurados, con 302 casos en el último año reportado.
- El 74% de estos robos en la entidad se cometen con violencia, una tendencia nacional que se mantiene desde 2020 y es aún peor en estados como Oaxaca.
- A nivel nacional, el delito creció casi 50% entre 2020 y 2025, aunque en el último año se registró una leve baja del 5%.
- El Estado de México sigue siendo el líder absoluto a nivel estatal, con 1,859 robos, demostrando que el problema es sistémico y geográficamente concentrado.

El nuevo campeón de la inseguridad carretera
San Luis Potosí capital ya tiene un título que nadie le envidiaba: es el municipio de todo México donde más roban camiones de carga asegurados. Con 302 unidades reportadas como hurtadas en los últimos doce meses hasta octubre de 2025, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) recogidos por Vanguardia y Palestra, la ciudad le arrebató el deshonroso primer lugar a Puebla, que por tres años había sido la reina de este delito. No es un ascenso de liga menor; es llegar a la cima de una pirámide construida con violencia y pérdidas millonarias. Lo más preocupante no es solo el número, sino la saña con la que se ejecuta. Centralsanluis precisa que en el estado, el 74% de los atracos se cometen con violencia. Imagínate la escena: siete de cada diez choferes no solo ven cómo se llevan su camión, sino que enfrentan amenazas, golpes o el cañón de un arma. Eso no es robo, es terrorismo carretero disfrazado de delincuencia común.

La violencia como modus operandi nacional
Aquí es donde el dato local se conecta con una tendencia nacional que parece haberse normalizado. No es un problema exclusivo de San Luis Potosí. La AMIS documenta que, a nivel país, siete de cada diez robos a camiones asegurados son violentos, una cifra que se ha mantenido terriblemente estable desde 2020. Pero como en todo, hay lugares donde la competencia por ser los más brutales es feroz. En Oaxaca, la violencia alcanza el 89% de los casos, y en Tlaxcala el 82%, muy por encima del ya escalofriante promedio nacional del 69%. Esto nos pinta un panorama donde el robo ‘simple’ ya casi no existe. Los delincuencias no se conforman con llevarse la mercancía; necesitan imponer su ley a través del miedo y la fuerza física. Es una escalada que habla de grupos organizados, no de ladrones oportunistas. Cuando un chofer sabe que tiene casi un 75% de probabilidades de ser agredido, el trabajo deja de ser un oficio para convertirse en una lotería de la supervivencia. La logística nacional, la que mueve la comida, las medicinas y los insumos, depende de hombres y mujeres que salen a carretera con ese nudo en la garganta.
“Siete de cada 10 atracos se cometen bajo esta modalidad, una tendencia que se mantiene desde 2020 y que se ha recrudecido en estados como Oaxaca y Tlaxcala, donde el robo violento alcanza 89% y 82%, respectivamente”. – Vanguardia
La gran contradicción: ¿baja nacional, pero pico local?
Aquí viene el giro argumental que confunde a cualquiera. Mientras San Luis Potosí capital celebraba (con mucha cautela) una reducción en sus cifras anuales, pasando de 302 robos en el periodo hasta octubre de 2025 a 284 en el reporte de abril de 2025 a marzo de 2026 según Ejecentral, a nivel nacional también se habla de una ligera baja. La AMIS reporta una disminución del 5% en el robo de equipo pesado asegurado a nivel país, pasando de 9,659 unidades en 2024 a 9,220 en 2025. Alejandro Sobera, presidente del Comité de Automóviles de la AMASFAC, atribuye esto a «esfuerzos institucionales, como el endurecimiento de penas y el balizado de unidades». Suena bien, ¿no? El problema es la perspectiva. Esa reducción del 5% viene después de un crecimiento brutal del 48.78% en este delito entre 2020 y 2025. Es como si te hubieran dado una paliza de 50 golpes y luego te ofrecieran un hielo para la hinchazón. La recuperación de unidades robadas se estanca en un 59%, lo que significa que 4 de cada 10 camiones desaparecen para siempre, probablemente desmantelados en chop-shops o usados para otros ilícitos. La ‘baja’ es un respiro estadístico en medio de una guerra que no hemos ganado.
El verdadero monstruo no está en SLP
Por más que el foco esté en San Luis Potosí capital, el verdadero gigante de este negocio ilícito tiene nombre y apellido: el Estado de México. En el ranking por entidades, el Edomex no solo lidera, sino que arrasa. Entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, registró 1,859 robos, seguido de lejos por Puebla (1,318) y Veracruz (728). El estado mexiquense ha encabezado esta lista negra durante al menos los últimos cinco años. Esto es crucial para entender el fenómeno. No se trata de un brote localizado de delincuencia en San Luis Potosí; es un cáncer que tiene su tumor principal en el centro del país, con metástasis en los corredores logísticos clave. La concentración en el Edomex y Puebla señala las rutas más peligrosas, aquellas que conectan al puerto de Veracruz con la Ciudad de México y el Bajío. San Luis Potosí, siendo un nodo carretero importante, se convirtió en el eslabón más débil de esa cadena, el punto donde la presión del crimen encontró menos resistencia. El título de ‘campeón municipal’ es solo el síntoma de una enfermedad que tiene su epicentro en otra parte.
¿Y ahora qué sigue? El costo real de la inseguridad
Las consecuencias de esta epidemia van más allá de las cifras de la AMIS. Sobera, de la AMASFAC, lo dejó claro: «Hay droga, robo de combustible y eso dificulta generar buenos operadores». La rotación de personal es alta porque nadie quiere jugarse la vida por un salario. Además, el precio de los seguros para este tipo de unidades ha aumentado un 15% en promedio, un costo que termina trasladándose al precio final de todos los productos que viajan en esos trailers. Pagamos la inseguridad en el supermercado, en la farmacia, en la gasolinera. La narrativa oficial puede intentar vender la baja del 5% como un triunfo, pero en las carreteras la sensación es otra. Cuando un municipio se corona como el más peligroso para el transporte, no es momento de cantar victoria, sino de preguntarse por qué las estrategias de seguridad no están llegando a los puntos críticos. La pregunta incómoda que queda flotando es: si el endurecimiento de penas y el balizado están funcionando, ¿por qué San Luis Potosí capital llegó al primer lugar justo ahora? ¿Se movió el problema de un lado a otro, o simplemente creció donde menos se esperaba? Las cifras, aunque muestran una leve mejoría nacional, no logran ocultar el mapa del dolor que se ha dibujado en nuestras principales vías.
Fuentes consultadas:
- Ejecentral – San Luis Potosí capital encabeza robos de carga con altos niveles de violencia, ¿qué muestran las cifras?
- Centralsanluis – San Luis Potosí encabeza robo de transporte de carga pese a reducción anual
- Vanguardia – Lidera San Luis Potosí el robo violento de camiones pesados
- Palestra – SLP, el municipio del país con más reportes de robo de camiones de carga: AMIS


