Lo que debes de saber
- El Departamento de Justicia de EU acusó al gobernador Rubén Rocha Moya y a 9 funcionarios de Sinaloa de asociación delictuosa con el Cártel de Sinaloa para tráfico de drogas.
- Entre los acusados están el senador Enrique Inzunza Cázarez, el alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil y varios exjefes policiacos.
- Se les imputa conspiración para importar fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina, así como posesión de ametralladoras y artefactos explosivos.
- La acusación detalla que los funcionarios protegían a líderes del cártel, filtraban información de seguridad y ordenaban a policías resguardar cargamentos de droga.

El gobierno de Sinaloa, bajo la lupa de la DEA
Este 29 de abril, el Departamento de Justicia de Estados Unidos soltó una bomba que sacudió los cimientos políticos de Sinaloa: acusó formalmente al gobernador Rubén Rocha Moya y a otras nueve personas —entre funcionarios y exfuncionarios estatales— de asociarse con el Cártel de Sinaloa para traficar drogas hacia el país vecino. La acusación, presentada ante la jueza federal Katherine Polk Failla en el Distrito Sur de Nueva York, no es cualquier señalamiento: habla de una conspiración “corrupta y violenta” que habría operado desde las entrañas del poder estatal.
El listado de acusados parece un directorio del gabinete de seguridad de Sinaloa: el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, el alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil, el exsecretario de Seguridad Pública Gerardo Mérida Sánchez, el fiscal general adjunto Dámaso Castro Saavedra, y varios exjefes de la policía de investigación y municipal. Según N+, todos son señalados por cargos que van desde conspiración para importar narcóticos hasta posesión de ametralladoras y artefactos explosivos. En particular, Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, enfrenta cargos adicionales por su presunta participación en el secuestro y asesinato de una fuente de la DEA y un familiar.
“Los acusados son todos funcionarios de alto rango, actuales o anteriores, del gobierno y las fuerzas del orden del estado mexicano de Sinaloa, incluido el actual gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y se les acusa de haberse asociado con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de narcóticos a Estados Unidos”, señaló el Departamento de Justicia en un comunicado citado por El Financiero.
La red de protección que EU desnuda
Lo que hace única a esta acusación no es solo el rango de los implicados, sino el nivel de detalle con que se describe la presunta red de complicidades. Según la investigación estadounidense, los funcionarios no solo habrían recibido sobornos a cambio de protección: habrían entregado información confidencial de seguridad y del Ejército Mexicano al Cártel de Sinaloa para facilitar sus operaciones. Además, habrían ordenado a policías estatales y municipales que resguardaran los cargamentos de droga almacenados en México antes de ser enviados a Estados Unidos. La Jornada reporta que el gobierno de Sinaloa, desde su máxima figura, habría estado protegiendo a la facción de “Los Chapitos”, los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El contexto no es menor: el Cártel de Sinaloa fue designado como organización terrorista por Estados Unidos el año pasado, junto con otros cárteles mexicanos. Esto significa que cualquier persona que colabore con ellos enfrenta no solo cargos por narcotráfico, sino también por terrorismo, lo que eleva las penas y las posibilidades de extradición. La acusación incluye la importación de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina, drogas que han causado una crisis de salud pública en Estados Unidos. Según El País, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, encabezada por Jay Clayton, y la DEA, liderada por Terrance C. Cole, lideraron la investigación que culminó en esta acusación.
Las preguntas que quedan en el aire
La acusación deja un sabor amargo y muchas interrogantes. Si el gobernador de Sinaloa y su círculo cercano estaban coludidos con el Cártel de Sinaloa, ¿cómo es posible que las autoridades mexicanas no lo hubieran detectado antes? ¿O acaso lo sabían y prefirieron mirar hacia otro lado? La Secretaría de Relaciones Exteriores ya recibió la solicitud de extradición de Estados Unidos, pero ha declarado que “faltan pruebas” para proceder. Un argumento que, en el contexto de esta acusación tan detallada, suena más a excusa que a obstáculo legal.
El caso Rocha Moya no es un hecho aislado. Es el capítulo más reciente de una larga historia de complicidad entre el poder político y el crimen organizado en México. Desde los gobiernos del PRI hasta los de Morena, la infiltración del narco en las instituciones ha sido una constante que ningún partido ha logrado erradicar. La diferencia ahora es que Estados Unidos ha decidido tomar cartas en el asunto, y lo ha hecho con una acusación que no solo señala a un gobernador, sino a todo un sistema de protección que operaba desde el corazón del estado.
Fuentes consultadas:
- Elfinanciero – EU acusa a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y a otras 9 personas de narcotráfico
- Jornada – EU acusa a gobernador Rocha Moya de narcotráfico; lo señalan de proteger a «Los Chapitos»
- Nmas – Investigación contra Rubén Rocha Moya en Estados Unidos: ¿De Qué Acusa la Fiscalía de NY al Gobernador de Sinaloa? | N+
- Elpais – Estados Unidos acusa al gobernador Rubén Rocha Moya y a otros nueve funcionarios de Sinaloa por vínculos con el narcotráfico



