Gobernador de Sinaloa se va por acusación de nexos con el narco

Rubén Rocha Moya pide licencia tras ser señalado por EE.UU. de colaborar con Los Chapitos. Morena pierde otra pieza clav

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

Lo que debes de saber

  • Rubén Rocha Moya pidió licencia temporal como gobernador de Sinaloa tras ser acusado por EE.UU. de narcotráfico y posesión de armas.
  • La acusación del Departamento de Justicia lo vincula con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa, y señala que recibió apoyo desde su campaña.
  • Rocha asegura tener «conciencia tranquila» y califica las acusaciones como un ataque a la Cuarta Transformación.
  • La FGR recibió una solicitud de extradición y pide pruebas «irrefutables» para proceder.
  • El caso expone la fragilidad del discurso de combate al narco del partido oficialista Morena.
Imagen de Dw
Tomado de: Dw

La licencia que no es casualidad

El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, pidió este miércoles una licencia temporal al cargo. Horas antes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos había hecho pública una acusación formal en su contra por narcotráfico, posesión ilegal de armas y conspiración. La coincidencia es tan perfecta que parece guion de serie, pero es la realidad política mexicana: un gobernador en funciones señalado directamente por la fiscalía más poderosa del mundo. Según reporta DW, Rocha dijo que se separa «mientras dure el proceso de investigación» y que lo hace desde su «profunda convicción republicana». Suena bonito, pero la pregunta que flota en el aire es otra: ¿esto es un acto de responsabilidad o un movimiento para evitar una detención más aparatosa?

La acusación, presentada ante el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, no es cualquier cosa. El CNN en Español detalla que el documento sostiene que Rocha Moya «ha permitido que Los Chapitos operen con impunidad en Sinaloa» y que incluso «permitió a los líderes de Los Chapitos colocar a otros funcionarios corruptos en puestos de poder». Traducción: no solo lo acusan de saber, lo acusan de haber facilitado todo. De haber sido, según la fiscalía estadounidense, un engranaje más dentro de la maquinaria del Cártel de Sinaloa. Si esto se prueba, estaríamos hablando de una de las infiltraciones más profundas del crimen organizado en un gobierno estatal en la historia reciente del país.

«Rocha Moya ha permitido que Los Chapitos operen con impunidad en Sinaloa. Entre otras cosas, Rocha Moya ha permitido a los líderes de Los Chapitos colocar a otros funcionarios corruptos en puestos de poder en el gobierno estatal y local de Sinaloa» — Departamento de Justicia de EE.UU., citado por CNN en Español

Imagen de Cnnespanol Cnn
Tomado de: Cnnespanol Cnn

La defensa: «conciencia tranquila» y dedo acusador a la 4T

Rocha Moya no se quedó callado. En un video difundido en redes sociales, el ahora exgobernador aseguró que tiene «la conciencia tranquila» y que su «vida de trabajo» respalda su inocencia. Pero lo más revelador de su mensaje no fue la negación, sino el giro político que le dio al asunto: «No voy a permitir que me utilicen para dañar al movimiento al que pertenezco». Es decir, según él, esto no es un tema de justicia, sino un ataque político contra Morena y la llamada Cuarta Transformación. BBC Mundo recoge que el gobernador calificó las acusaciones como «falsas y dolosas» y las enmarcó dentro de una supuesta conspiración contra el proyecto de gobierno que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.

El problema con ese argumento es que no es nuevo. Cada vez que un funcionario de Morena es señalado por corrupción o nexos con el crimen organizado, el libreto se repite: es un ataque de la derecha, es una conspiración del «conservadurismo», es un intento de desestabilizar al gobierno. Pero los hechos son tozudos. Rocha Moya no fue acusado por un medio opositor ni por un juez mexicano de dudosa reputación: fue acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, con una investigación que, según France 24, lo tenía bajo sospecha desde 2024. No es un rumor de café, es una acusación formal con 40 años de prisión a cadena perpetua como posible condena.

El antecedente incómodo: Cuén y la sombra de la violencia

El caso de Rocha Moya no ocurre en el vacío. Sinaloa vive desde hace meses una espiral de violencia que no se veía desde los tiempos del Chapo Guzmán. Ejecuciones, desapariciones, enfrentamientos. Y en medio de todo eso, el gobernador siempre mantuvo un discurso de que la seguridad estaba bajo control. Ahora la acusación estadounidense pinta un panorama muy distinto: el control no era del Estado, era del cártel. La FGR ya recibió la solicitud de extradición y, según reporta France 24, pide pruebas «irrefutables» para proceder. La frase es clave: no dice que las pruebas no existan, dice que las quiere ver antes de mover ficha. Un gesto de soberanía, sí, pero también un margen de maniobra político que huele a protección.

Lo que está en juego no es solo el futuro judicial de Rocha Moya. Es la credibilidad de todo un discurso político que prometió acabar con la corrupción y la impunidad. Si un gobernador de Morena, cercano a AMLO, resulta tener vínculos con el narco, el golpe no es solo para él: es para todo el movimiento que lo llevó al poder. Y mientras tanto, en Sinaloa, la gente sigue viviendo entre balaceras y desapariciones, preguntándose si alguna vez hubo realmente alguien del otro lado.


Fuentes consultadas:

Imagen de Bbc
Tomado de: Bbc

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias