Lo que debes de saber
- Rubén Rocha Moya pidió licencia temporal como gobernador de Sinaloa tras ser señalado por EU de vínculos con el Cártel de Sinaloa.
- El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también solicitó licencia, ampliando la crisis política en el estado.
- La FGR solicitó a EU las pruebas de la acusación antes de proceder; Sheinbaum rechazó la intromisión extranjera.
- Rocha había descartado separarse del cargo solo 48 horas antes, contradiciendo su postura inicial.

El gobernador que no temía nada… hasta que le tocó
El jueves 30 de abril, Rubén Rocha Moya se paró frente a los micrófonos en Navolato y soltó una frase que en 48 horas se convertiría en el meme político de la semana: “No adelantemos vísperas”. Según reportó El Financiero, el gobernador de Sinaloa descartaba entonces cualquier posibilidad de separarse del cargo, apenas un día después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusara —junto a otros nueve funcionarios— de presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa y, en particular, con la facción de Los Chapitos.
Para el viernes 1 de mayo, las vísperas ya habían llegado. Y se fueron. Rocha Moya solicitó licencia temporal al cargo, según informó Publimetro, en un movimiento que desató un efecto dominó: casi al mismo tiempo, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también pidió licencia. El Cabildo aprobó la separación y Ana Miriam Ramos Villarreal rindió protesta como presidenta municipal provisional. La crisis política en Sinaloa pasó de ser una tormenta en un vaso de agua a un huracán categoría 5 en cuestión de horas.
“Son falsas y dolosas las acusaciones que se han vertido en mi contra”, declaró Rocha Moya, según Marca, antes de argumentar que su separación busca no entorpecer la investigación de la FGR.

De la negativa a la licencia: 48 horas que cambiaron Sinaloa
Lo más revelador de esta historia no es la acusación en sí —que, dicho sea de paso, Washington presentó con lujo de detalles: sobornos millonarios, protección de operaciones del cartel, información sensible filtrada— sino el giro de 180 grados que dio el gobernador en tiempo récord. El jueves, Deutsche Welle recogió sus declaraciones: “No le temo a nada, porque soy una persona limpia, completamente, y no tengo temor de nada”. Para el viernes, ya estaba redactando su solicitud de licencia. ¿Qué pasó entre el jueves y el viernes? Oficialmente, nada. Extraoficialmente, la presión política y jurídica debió ser tan intensa que ni siquiera un gobernador que se declaraba “limpio” pudo sostener su postura.
La presidenta Claudia Sheinbaum también jugó sus cartas. Según El Financiero, Sheinbaum habló con Rocha horas después de la acusación y le dijo: “Si no hay nada, no hay nada que temer”. La frase, que pretendía ser un voto de confianza, hoy suena más a profecía autocumplida. Porque si no había nada que temer, ¿por qué pedir licencia? La respuesta la tiene la FGR, que —según reportó Publimetro— solicitó a Estados Unidos la documentación completa antes de proceder. Es decir: México no va a extraditar a nadie sin ver las pruebas, pero tampoco va a proteger a nadie sin antes saber qué tan sólido es el caso.
El efecto dominó que nadie esperaba
La salida de Rocha no fue un hecho aislado. La licencia del alcalde de Culiacán confirmó que el caso tiene tentáculos que alcanzan al menos dos niveles de gobierno. Juan de Dios Gámez Mendívil también argumentó que se separa para permitir que las investigaciones fluyan sin interferencias. Pero el mensaje político es claro: cuando el gobierno de Estados Unidos acusa a 10 funcionarios de un mismo estado de proteger a Los Chapitos, el problema no es individual, es sistémico. Y en Sinaloa, el sistema acaba de perder a su gobernador y a su alcalde en el mismo día.
La pregunta que flota en el aire —y que Bloomberg, citado por El Financiero, ya planteó— es si Sheinbaum podrá mantener el equilibrio entre cerrar filas con su partido y no provocar la ira de Donald Trump. La administración estadounidense no solo acusó, sino que solicitó extradiciones. Y aunque la Cancillería mexicana ya anunció una queja diplomática por la filtración del documento, el hecho es que la presión está puesta. Sinaloa no solo perdió a su gobernador: se convirtió en el termómetro de la relación bilateral más delicada de los últimos años.
Fuentes consultadas:
- Publimetro – Sinaloa entra en crisis política tras licencias de Rocha y el alcalde de Culiacán
- Elpais –
- Elfinanciero – Rubén Rocha descarta separarse de su cargo por acusación de EU: ‘No adelantemos vísperas’
- Marca – Rubén Rocha Moya solicita licencia como gobernador de Sinaloa tras cusaciones de Estados Unidos
- Dw – Gobernador de Sinaloa dice que no teme acusación de EE.UU.



