La diputada Roxanna Hernández Ramírez presentó una iniciativa para modificar la Ley de Salud del Estado con el objetivo de actualizar la definición de parto humanizado y fortalecer los derechos de las mujeres gestantes. La propuesta busca integrar este concepto como un derecho que garantice una atención respetuosa, segura y acorde con los principios de derechos humanos, perspectiva de género e interculturalidad.
¿Qué es el parto humanizado?
De acuerdo con la iniciativa, el parto humanizado se entiende como aquel en el que se reconoce a la persona gestante como protagonista del proceso de embarazo, trabajo de parto, parto y puerperio. Esto implica garantizar el respeto a su dignidad, autonomía, privacidad, cultura, decisiones y preferencias informadas, siempre que no se ponga en riesgo su salud ni la de la persona recién nacida.
La atención deberá brindarse con enfoque de derechos humanos, perspectiva de género e interculturalidad, favoreciendo un ambiente seguro, respetuoso y libre de violencia. Las intervenciones médicas se practicarán únicamente cuando sean necesarias, oportunas y sustentadas en evidencia científica.
Derechos de las mujeres gestantes
La propuesta busca incluir dentro de las acciones para la atención materna infantil el derecho de toda mujer gestante a recibir una atención basada en los principios del parto humanizado, así como a contar con el acompañamiento de una persona de su confianza y elección. Esta medida solo podría limitarse por razones de seguridad sanitaria o riesgo clínicamente justificado, en cuyo caso deberán establecerse estrategias de comunicación en el trabajo de parto y el postparto con fines de apoyo psicológico.
La legisladora explicó que con estas modificaciones, el reconocimiento del parto humanizado no queda limitado a una definición conceptual, sino que se traduce en una obligación concreta para las instituciones encargadas de prestar servicios de salud.
Interculturalidad como principio rector
La diputada destacó la importancia de incorporar la interculturalidad como principio rector de la atención, ya que este enfoque promueve el respeto a la diversidad cultural y favorece una relación más cercana entre las instituciones de salud y las personas usuarias de los servicios.
Señaló que el parto humanizado no significa prescindir de la atención médica ni rechazar los avances científicos. Su propósito consiste en lograr un equilibrio entre la protección de la salud y el respeto a los derechos de las mujeres.
Siguientes pasos
La iniciativa fue turnada para su análisis a las comisiones de Salud y Asistencia Social e Igualdad de Género, donde se evaluará su viabilidad y se realizarán los ajustes necesarios antes de ser sometida a votación en el pleno.


