Lo que debes de saber
- Netanyahu llamó a Mamdani vergüenza por supuestamente apoyar a Hamás e incitar disturbios contra judíos en Nueva York.
- Mamdani calificó a Netanyahu de criminal de guerra y pidió sin éxito a autoridades federales ejecutar la orden de arresto de la CPI.
- El viaje de Netanyahu es exprés: llega el miércoles, da su discurso ante la ONU y se va casi de inmediato.
- La visita ocurre un mes antes de las elecciones parlamentarias en Israel, donde Netanyahu busca su cuarto periodo tras 19 años en el poder.

Un pleito que se cuece a fuego lento
Benjamín Netanyahu no es conocido por medir sus palabras, pero esta vez el destinatario del golpe verbal no fue un líder de Hamás ni un funcionario iraní, sino el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. En un video publicado en su cuenta de X, el primer ministro israelí arremetió contra el edil neoyorquino con una acusación triple: apoyar a los «monstruos terroristas de Hamás», difundir mentiras sobre el asesinato de judíos e incitar disturbios contra la comunidad judía en la ciudad. El mensaje, reportado por El Financiero, no fue un exabrupto aislado: es la culminación de una hostilidad mutua que lleva meses cocinándose y que ahora explota justo antes de que Netanyahu pise territorio estadounidense para hablar ante la Asamblea General de la ONU.
Lo interesante no es solo el ataque, sino el contexto. Mamdani, el primer alcalde musulmán de Nueva York, ha sido claro desde que asumió el cargo: considera a Netanyahu un «criminal de guerra» y solicitó formalmente a las autoridades federales que ejecutaran la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional en su contra. Esa petición no prosperó, pero dejó sembrada una pregunta incómoda que N+ retoma ahora: ¿puede un alcalde arrestar a un jefe de Estado extranjero en su propia ciudad? La respuesta corta es no, porque la inmunidad diplomática y la falta de cooperación federal lo impiden. La respuesta larga es más incómoda: la orden de la CPI sigue vigente y Netanyahu lo sabe.

El viaje relámpago y la sombra de la CPI
Netanyahu tiene planeado un viaje exprés. Según medios israelíes citados por BioBioChile, el primer ministro llegará a Nueva York el miércoles, dará su discurso ante la ONU y se marchará poco después. No hay agenda extendida, no hay reuniones bilaterales anunciadas, no hay visita a la Casa Blanca. Es un viaje quirúrgico: entra, habla, sale. La pregunta que flota en el aire es si ese apuro responde a una agenda apretada o a la incomodidad de estar en una ciudad cuyo alcalde lo ha llamado criminal de guerra y ha pedido su arresto. La orden de la CPI, emitida por presuntos crímenes de guerra y lesa humanidad en Gaza, convierte a Netanyahu en un líder con movilidad internacional limitada. Varios países europeos ya han dicho que lo arrestarían si pisara su territorio. Estados Unidos no es uno de ellos, pero Nueva York tiene un alcalde que sí lo haría si pudiera.
«Debería darle vergüenza, señor Mamdani. Debería darle vergüenza apoyar a los monstruos de Hamás que masacraron a nuestra gente. Debería darle vergüenza incitar disturbios contra los judíos de Nueva York. Voy a ir a la ONU. Voy a decir la verdad sobre nuestros heroicos soldados y voy a decir la verdad sobre usted», dijo Netanyahu en el video publicado en X, según recoge El Heraldo.
El tono del mensaje es revelador. Netanyahu no está respondiendo a una provocación reciente de Mamdani; está anticipándose. Sabe que su presencia en Nueva York generará protestas, cuestionamientos y, sobre todo, recordatorios de que la CPI lo tiene en la mira. Al atacar primero, intenta marcar la narrativa: él es la víctima de un alcalde que, según su versión, simpatiza con terroristas. Es una jugada clásica de quien sabe que el terreno no le favorece: desviar la atención del fondo —la orden de arresto, la guerra en Gaza, las víctimas civiles— hacia una disputa personal con un edil que, en el gran esquema de la geopolítica, tiene poco poder real pero mucha visibilidad.

Elecciones en Israel y el factor Trump
Hay otro detalle que no debe perderse de vista: el viaje ocurre aproximadamente un mes antes de las elecciones parlamentarias en Israel, donde Netanyahu aspira a seguir al frente del Ejecutivo tras 19 años en el Gobierno repartidos en tres períodos. No es casualidad que el primer ministro israelí haya elegido este momento para viajar a la ONU y para lanzar un ataque verbal contra un alcalde estadounidense. En campaña, la imagen de un líder que se planta frente al mundo y defiende a los soldados israelíes vende. La confrontación con Mamdani, un político joven, musulmán y de izquierda, es el tipo de enemigo perfecto para movilizar a su base. El problema es que también moviliza a la oposición y a una comunidad internacional cada vez más crítica de sus acciones en Gaza.
El contexto regional tampoco ayuda a Netanyahu. Su último viaje a Estados Unidos fue a finales de julio, cuando se reunió con Donald Trump en Washington tras el estallido de la guerra en Irán a finales de febrero. Esa reunión, reportada por El Pueblo, fue un intento por mostrar cercanía con la nueva administración estadounidense. Ahora, en septiembre, el panorama es distinto: la ONU no es la Casa Blanca, y Nueva York no es Washington. En la Asamblea General, Netanyahu enfrentará críticas y abucheos como los del año pasado, cuando su discurso sobre el asedio y las masacres en Gaza desde el 7 de octubre de 2023 fue recibido con rechazo por buena parte de los presentes. Mientras tanto, Estados Unidos vetó una vez más la visa al presidente palestino, Mahmud Abás, que intervendrá de forma telemática. Es decir: Netanyahu habla en persona, Abás desde una pantalla. La asimetría es brutal y no pasa desapercibida.
El verdadero problema no es Mamdani
La disputa entre Netanyahu y Mamdani es un espectáculo secundario, pero revela algo más profundo: la creciente incomodidad de Israel con la comunidad internacional. La orden de arresto de la CPI no es un documento simbólico; es una advertencia de que, tarde o temprano, Netanyahu tendrá que rendir cuentas. Que un alcalde de Nueva York —la ciudad con la mayor población judía fuera de Israel— se atreva a pedir su arresto es una señal de que el consenso que durante décadas protegió a Israel en Occidente se está resquebrajando. Netanyahu puede atacar a Mamdani todo lo que quiera, pero no puede arrestar al mundo. Y el mundo, poco a poco, está dejando de mirar hacia otro lado.
Fuentes consultadas:
- Nmas – ¿Benjamín Netanyahu Puede Ser Arrestado Durante su Visita a la ONU? Alcalde de Nueva York Analiza Posibilidad | N+
- Elfinanciero – Netanyahu amenaza al alcalde de Nueva York antes de su viaje a la ONU: ‘Voy a decir la verdad sobre usted’
- Biobiochile Cl – Netanyahu amenaza a Mamdani antes de viajar a la ONU: «Voy a decir la verdad sobre usted»
- Elheraldo Co – Netanyahu ataca a Mamdani antes de viaje a Nueva York: “Voy a decir la verdad sobre usted”
- Elpueblo – Netanyahu amenaza al alcalde de Nueva York | El Pueblo


