Lo que debes de saber
- El canciller iraní Abás Araqchi llegó a Islamabad para reuniones con altos funcionarios pakistaníes, previo a un posible diálogo con enviados de Trump.
- La Casa Blanca confirmó que Jared Kushner y Steve Witkoff viajarán a Pakistán el sábado para conversar con la delegación iraní.
- Mientras tanto, más de 2,491 personas han muerto en Líbano por ataques israelíes en las últimas siete semanas, según el Ministerio de Salud libanés.
- La primera ronda de negociaciones colapsó por el endurecimiento de condiciones de Washington, y ahora Pakistán emerge como mediador.
- Francia 24 reporta que Araqchi no tiene previsto reunirse directamente con la delegación estadounidense, lo que añade incertidumbre al proceso.

El teatro de la diplomacia en Islamabad
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, aterrizó este viernes en la base aérea Nur Khan, en Rawalpindi, cerca de Islamabad. Lo recibió el canciller pakistaní, Ishaq Dar, y el jefe de las Fuerzas Armadas, el mariscal Asim Munir. No era una visita protocolaria cualquiera: según DW, Araqchi sostendrá reuniones con la cúpula civil y militar de Pakistán para abordar «los últimos acontecimientos en la región y los esfuerzos en curso a favor de la paz y la estabilidad». Pero el verdadero plato fuerte está por venir: el sábado, los enviados especiales de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, llegarán a Islamabad para entablar conversaciones con representantes iraníes. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, lo confirmó a Fox News: «Puedo confirmar que el enviado especial Witkoff y Jared Kushner partirán de nuevo hacia Pakistán mañana».
«Puedo confirmar que el enviado especial Witkoff y Jared Kushner partirán de nuevo hacia Pakistán mañana para entablar conversaciones con representantes de la delegación iraní» — Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, citada por DW.
Sin embargo, France 24 reporta que Araqchi no tiene previsto reunirse directamente con la delegación estadounidense. ¿Entonces para qué viajan Kushner y Witkoff? La respuesta parece estar en el rol de Pakistán como intermediario: Islamabad mantiene canales abiertos con Teherán sin comprometer su relación con Washington. Es un juego de ajedrez donde los movimientos son lentos, pero las piezas se mueven en secreto.

2,491 muertos en Líbano y la diplomacia que no frena la guerra
Mientras los diplomáticos vuelan a Islamabad, la guerra en Líbano no se detiene. Según datos del Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública de Líbano, citados por DW, un total de 2,491 personas han muerto y otras 7,719 han resultado heridas por los ataques del ejército israelí en las últimas siete semanas. De esos muertos, 177 eran menores, 277 mujeres y 100 trabajadores de salud. La cifra es brutal: en menos de dos meses, la guerra ha dejado más víctimas que muchos conflictos regionales enteros. Y mientras tanto, Trump anuncia una prórroga de tres semanas en el alto el fuego entre Israel y Líbano, como si el problema fuera de calendario y no de vidas humanas.
La contradicción es evidente: se negocia la paz en Medio Oriente mientras se sigue matando en Líbano. República señala que la visita de Araqchi ocurre «días después del colapso de la primera ronda de conversaciones, que terminó sin acuerdo tras el endurecimiento de las condiciones impuestas por Washington». Es decir, la primera intentona fracasó porque Estados Unidos pidió demasiado y Teherán no cedió. Ahora, con Pakistán como mediador, se intenta de nuevo. Pero la pregunta incómoda es: ¿realmente quieren un acuerdo, o solo quieren ganar tiempo?
El factor nuclear y el estrecho de Ormuz
Detrás de las cortinas diplomáticas, los temas espinosos son dos: el programa nuclear iraní y la seguridad en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial. República advierte que «funcionarios estadounidenses han reiterado que cualquier avance dependerá de garantías verificables, especialmente sobre el programa nuclear iraní». Pero Irán, por su parte, ha rechazado negociar «bajo presión» y exige que se levanten las sanciones económicas antes de cualquier concesión. Es el clásico callejón sin salida: nadie quiere dar el primer paso.
Mientras tanto, los mercados energéticos observan con cautela. Bloomberg intentó cubrir la noticia, pero su muro de pago impidió acceder al contenido completo. Lo que sí se sabe es que cualquier escalada en el estrecho de Ormuz dispararía el precio del petróleo a niveles que ni los consumidores ni las economías emergentes pueden soportar. Y ahí entra México: cada vez que el crudo sube, el precio de la gasolina en el país se desboca, aunque Pemex produzca su propio combustible. La geopolítica global siempre termina en la bomba de gasolina de la esquina.
Pakistán: el mediador incómodo
Que Pakistán sea el escenario de estas negociaciones no es casualidad. El país tiene una relación compleja con ambos bandos: mantiene vínculos económicos y militares con Estados Unidos, pero también una frontera porosa con Irán y una población mayoritariamente chiita que simpatiza con Teherán. DW destaca que Islamabad «emerge nuevamente como plataforma diplomática ante un conflicto que amenaza la seguridad energética global». Pero ser mediador en Medio Oriente es como ser árbitro en un partido de boxeo sin reglas: siempre terminas golpeado.
El gobierno pakistaní, encabezado por el primer ministro Shehbaz Sharif, busca capitalizar su posición geopolítica para ganar influencia y, de paso, asegurar inversiones y ayuda económica de Washington. Pero también debe cuidar no enfadar a Irán, que podría desestabilizar su frontera occidental. Es un equilibrio delicado, y cualquier error podría costar caro.
Lo cierto es que, mientras los diplomáticos se reúnen en Islamabad, la guerra sigue cobrando vidas en Líbano. Las cifras del Ministerio de Salud libanés son frías, pero detrás de cada número hay una familia destruida, un hospital bombardeado, un niño que no volverá a la escuela. Y la diplomacia, con todo su protocolo y sus comunicados, parece moverse a cámara lenta frente a la urgencia de la muerte.
La pregunta que queda flotando es: ¿esta vez será diferente? ¿O estamos ante otro capítulo de la misma novela donde los líderes hablan de paz mientras las bombas siguen cayendo? El tiempo, como siempre, dará la respuesta. Pero mientras tanto, 2,491 familias libanesas ya no tienen tiempo para esperar.
Fuentes consultadas:
- Dw – Canciller de Irán llega a Islamabad para diálogo con EE. UU.
- Dw – Canciller de Irán llega a Islamabad para diálogo con EE. UU.
- Republica – Canciller de Irán llega a Islamabad para diálogo con EE. UU.
- France24 – Canciller iraní llega a Pakistán, pero no tiene previsto reunirse con delegación estadounidense
- Bloomberg – Canciller de Irán Abbas Araghchi viajará a Pakistán por diálogo con EE. UU.


