Lo que debes de saber
- Nintendo demandó al gobierno de EE.UU. para recuperar aranceles pagados entre 2025 y 2026, tras la anulación de los aranceles de Trump por la Corte Suprema.
- Dos consumidores presentaron una demanda colectiva contra Nintendo, alegando que la compañía se beneficiaría dos veces: cobrando precios más altos a clientes y luego recibiendo reembolsos del gobierno.
- El presidente de Nintendo, Shuntaro Furukawa, reconoció que los aranceles se incorporaron a los precios finales, lo que los demandantes usan como evidencia.
- El caso se suma a demandas similares contra UPS y FedEx, y expertos legales dudan que prospere, pues las empresas no tienen obligación legal de devolver ganancias extraordinarias.
- El precedente podría afectar la política de precios de electrónicos en toda la región, incluyendo México y Brasil.

El doble cobro que nadie esperaba
La guerra comercial de Donald Trump dejó un reguero de absurdos legales, pero el que acaba de estallar contra Nintendo es de antología. La compañía japonesa, como cientos de otras, pagó aranceles del 25% al 35% sobre hardware importado desde China y Vietnam durante la administración Trump. Cuando la Corte Suprema anuló esos aranceles por considerar que el presidente se extralimitó en sus facultades, Nintendo hizo lo lógico: demandó al gobierno federal para recuperar los millones que había pagado. Tech Scoper reportó que Nintendo fue una de las primeras grandes empresas en actuar, pero que se esperaba que muchas otras siguieran el mismo camino. Hasta aquí, todo normal: una empresa recupera dinero que pagó de más por una política declarada ilegal.
El problema es que Nintendo no se quedó callada mientras pagaba esos aranceles. Al contrario: según Nintenderos, el presidente de la compañía, Shuntaro Furukawa, reconoció públicamente que los aranceles se incorporaban a los precios finales. Y vaya que lo hicieron: Nintendo subió los precios de accesorios de la futura Switch 2 y de la Switch original, justificando el aumento con las «condiciones actuales del mercado». Es decir, le dijeron a los consumidores: «esto es más caro por culpa de Trump». Y ahora que la Corte les da la razón, Nintendo quiere que el gobierno les devuelva el dinero, pero sin devolverle nada a quienes pagaron de más.
«A menos que este Tribunal lo impida, Nintendo podría recuperar los mismos pagos de aranceles dos veces: una vez de los consumidores mediante precios más altos y otra vez del gobierno federal mediante reembolsos de aranceles, incluidos los intereses pagados por el gobierno sobre esos fondos», señala la demanda citada por Vandal Elespanol.

El argumento que incomoda a las corporaciones
Dos consumidores, Gregory Hoffert y Prashant Sharan, presentaron una demanda colectiva contra Nintendo en Estados Unidos, buscando representar a todos los que compraron productos de la compañía entre el 1 de febrero de 2025 y el 24 de febrero de 2026. Su argumento es simple y devastador: si Nintendo recupera el dinero del gobierno pero se queda con lo que cobró extra a los clientes, obtendría una «doble compensación», lo que constituiría un enriquecimiento injusto y violaría la ley de protección al consumidor del estado de Washington. El caso no es aislado: Vandal Elespanol reporta que hay demandas similares contra UPS y FedEx, lo que sugiere que la práctica de cobrar aranceles a clientes y luego reclamar reembolsos podría ser más común de lo que parece.
¿Tienen razón los consumidores?
Aquí viene lo interesante: expertos legales consultados por Game File, citados por Vandal Elespanol, creen que la demanda probablemente no prosperará. Stephen Totilo contactó al exdirector jurídico de The Pokémon Company, quien fue contundente: «No hay diferencia entre subir los precios por los aranceles y subirlos simplemente para obtener mayores beneficios. No existe ninguna obligación legal de mantener los márgenes bajos. Nintendo no recibió los fondos de los aranceles como fiduciario ni con ninguna obligación legal de devolverlos al consumidor». En otras palabras, legalmente las empresas pueden cobrar lo que quieran, y si el gobierno les devuelve dinero, es suyo. El consumidor no tiene derecho a reclamar una parte de esa ganancia inesperada.
Pero ojo: el argumento legal no es el mismo que el argumento ético. Que algo sea legal no significa que sea correcto. Nintendo usó los aranceles como excusa para subir precios, y ahora que la excusa desaparece, se queda con el dinero extra. Es como si tu casero te subiera la renta porque dijo que iba a subir la gasolina, y cuando la gasolina baja, él se queda con el aumento. Legalmente puede hacerlo, pero moralmente es una canallada. Y en un contexto donde el gobierno de EE.UU. prepara un sistema que podría devolver hasta 160,000 millones de dólares a empresas afectadas, según Nintenderos, la pregunta es inevitable: ¿cuánto de ese dinero terminará en los bolsillos de los accionistas en lugar de los consumidores que realmente lo pagaron?

El precedente que importa a México y América Latina
Este caso no es solo una curiosidad legal para los gamers. Tech Scoper señala que la demanda es relevante para el ecosistema tech latinoamericano porque muchas empresas de hardware importan desde EE.UU. o compiten con productos cuyo precio se ve afectado por la política arancelaria estadounidense. Si Nintendo gana su demanda contra el gobierno, el precedente legal podría afectar cómo se calculan y cobran aranceles en múltiples industrias. Y si los consumidores pierden su demanda colectiva, se establecería que las empresas pueden cobrar aranceles a sus clientes y luego quedarse con los reembolsos sin consecuencias. Para México y Brasil, que exportan electrónicos a EE.UU., la lección es clara: la cadena de suministro global es vulnerable a los vaivenes políticos, y las empresas siempre buscarán trasladar el costo al consumidor final, pero rara vez devolverán el beneficio cuando las condiciones cambien.
Al final, el caso de Nintendo expone una verdad incómoda: en el capitalismo moderno, las empresas tienen todo el derecho de cobrarte de más cuando les conviene, y quedarse con la ganancia cuando el costo desaparece. La demanda colectiva de Hoffert y Sharan probablemente no prosperará, pero al menos puso sobre la mesa una pregunta que vale la pena hacerse: ¿hasta dónde llega el derecho de una empresa a beneficiarse de un error del gobierno? Y más importante: ¿quién paga realmente los platos rotos de las guerras comerciales? Spoiler: siempre el mismo.
Fuentes consultadas:
- Nintenderos – Nintendo recibe una demanda colectiva de consumidores por aranceles pagados – Nintenderos
- Vandal Elespanol – Demandan a Nintendo por el ‘beneficio injusto’ que supondría el reembolso de aranceles en Estados Unidos
- Tech Scoper – Nintendo demanda al gobierno de EEUU para recuperar millones pagados en aranceles


