Lo que debes de saber
- Tres periodistas fueron detenidos entre el 21 y 22 de mayo en San Luis Potosí, acusados de usar inteligencia artificial para manipular contenidos.
- Christian Herrera, de Código Rojo, fue detenido violentamente y permanece incomunicado en el penal La Pila.
- Eréndira Reyes Aguillón y su hija Alejandra Hermosillo fueron detenidas frente a sus nietos y un juez les dictó prisión preventiva oficiosa.
- Al menos ocho periodistas más, incluida Anahí Torres, tienen órdenes de aprehensión. Organismos internacionales exigen frenar la criminalización.

La ley que iba a combatir deepfakes se convirtió en mordaza
En San Luis Potosí, una ley diseñada para castigar la manipulación digital con inteligencia artificial se ha convertido en el instrumento perfecto para silenciar a periodistas incómodos. Desde el 21 de mayo, tres comunicadores han sido detenidos y al menos ocho más tienen órdenes de aprehensión, todo bajo el paraguas de la llamada “Ley IA”. Lo que parecía una herramienta para combatir deepfakes y suplantaciones digitales, hoy es señalada por El Universal como un mecanismo de persecución judicial contra quienes ejercen el periodismo crítico en el estado.
La ambigüedad de la norma es el centro del problema. Según Infobae, el tipo penal castiga “el uso de estructuras visuales y narrativas para generar contenidos simulados con apariencia de autenticidad”, una redacción tan laxa que cualquier crítica, sátira o denuncia podría ser interpretada como delito. Las organizaciones Artículo 19, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) han coincidido en que esta imprecisión viola los principios de legalidad y genera un efecto inhibitorio: los periodistas prefieren callar antes que arriesgarse a una orden de aprehensión.

Detenciones que parecen mensaje
Los casos documentados tienen un patrón que preocupa. Christian Herrera, creador de la página Código Rojo en Ciudad Valles, fue detenido el 21 de mayo por presuntos elementos de la Fiscalía estatal. Su familia denunció que fue incomunicado y trasladado a la capital, a pesar de que existían oficinas de la Fiscalía en su municipio. Actualmente está en el Centro Estatal de Reinserción Social No. 1, “La Pila”, y la razón formal de su detención sería el supuesto robo de una farmacia, aunque Infobae reporta que esta versión no ha sido confirmada y que la incomunicación podría configurar una detención arbitraria.
El mismo día, Eréndira Reyes Aguillón, directora de San Wicho Times, fue detenida afuera de su domicilio en presencia de sus nietos. Minutos después, su hija Alejandra Hermosillo, funcionaria del área de comunicación social del municipio de San Luis Potosí, también fue arrestada. A ambas les dictaron prisión preventiva oficiosa el 22 de mayo. La Fiscalía les imputa el delito contra la identidad de las personas por presuntamente haber usado “estructuras visuales y narrativas” para generar contenidos simulados. Traducción: hicieron periodismo crítico y el gobierno lo llamó delito.
“Los hechos aquí descritos representan un uso arbitrario de estas normas, particularmente contra voces críticas o de oposición como activistas políticos, comunicadores digitales y periodistas”, señalaron las organizaciones en un comunicado conjunto retomado por Infobae.
El fantasma de la prisión preventiva oficiosa
Uno de los aspectos más alarmantes del caso es el uso de la prisión preventiva oficiosa, una figura que la Suprema Corte ha señalado como contraria a derechos humanos pero que sigue vigente en varios estados. En San Luis Potosí, un juez la aplicó contra Reyes Aguillón y Hermosillo sin que exista evidencia de que representen un riesgo para la investigación. Esto, según Infobae, demuestra que la Ley IA no solo es ambigua, sino que se aplica con un sesgo evidente contra quienes ejercen la crítica.
La lista de investigados no termina ahí. La Fiscalía ha iniciado órdenes de aprehensión contra al menos ocho periodistas más, entre ellos Anahí Torres González, directora de varios medios en el estado. Torres es una de las voces más reconocidas en San Luis Potosí y su inclusión en esta lista sugiere que el gobierno estatal busca enviar un mensaje claro: nadie que critique al poder está a salvo.

Un retroceso democrático con nombre y apellido
Las organizaciones firmantes —Artículo 19, CPJ, CIMAC, Propuesta Cívica, Red Nacional de Periodistas y RSF— han solicitado al Poder Judicial de la entidad que respete el debido proceso, el derecho de defensa y la presunción de inocencia. También piden que se valore el impacto desproporcionado de continuar procesos bajo una ley cuestionada por su vaguedad. Pero el daño ya está hecho: el mensaje de que el periodismo crítico puede costarte la libertad ya recorrió todo el estado.
San Luis Potosí no es un caso aislado. En México, la criminalización del periodismo es una constante que ha ido en aumento. Según datos de Artículo 19, en lo que va del año se han documentado al menos 15 agresiones contra periodistas en el estado, y esta es la primera vez que se utiliza una ley de inteligencia artificial para justificar detenciones. El precedente es peligroso: si una ley mal redactada puede usarse para encarcelar a periodistas, cualquier estado con una norma similar podría seguir el mismo camino.
La pregunta que queda flotando es simple pero incómoda: ¿para qué se creó realmente esta ley? Si era para proteger a la ciudadanía de deepfakes, ¿por qué sus primeras víctimas son periodistas que denuncian corrupción y abusos de poder? La respuesta, como casi siempre en México, tiene más que ver con el control que con la justicia.
Fuentes consultadas:
- Eluniversal – Artículo 19 denuncian persecución judicial contra periodistas en San Luis Potosí; detienen a tres por uso de IA
- Infobae – Detienen a periodistas por presunto mal uso de inteligencia artificial en San Luis Potosí: ONGs acusan persecución por “Ley IA” – Infobae
- Infobae – Artículo 19 exige frenar persecución de 11 periodistas e insiste que Ley IA en San Luis Potosí inhibe la libertad de expresión – Infobae
- Infobae – ONG alertan por detenciones de comunicadores en el estado mexicano de San Luis Potosí – Infobae


