Lo que debes de saber
- La informalidad laboral en SLP alcanzó 56.9% al tercer trimestre de 2025, superando la media nacional de 55.4%.
- El indicador creció 3.3% respecto al mismo periodo de 2024, cuando era de 53.6%.
- La STPS estatal prevé reforzar ferias de empleo en 2026 para combatir la informalidad, pero el problema estructural persiste.
- A pesar de la informalidad, la economía potosina crece a un ritmo anual promedio de 1.9% entre 2020 y 2025.

La foto que nadie quiere ver
San Luis Potosí tiene un problema que no se resuelve con discursos optimistas ni con ferias de empleo esporádicas. Según datos de Elcongresista, la informalidad laboral en la entidad alcanzó el 56.9% durante el tercer trimestre de 2025. Esto significa que más de la mitad de las personas que trabajan en el estado lo hacen sin prestaciones, sin seguridad social y sin acceso al IMSS. La cifra no solo supera la media nacional del 55.4%, sino que coloca a San Luis Potosí en el lugar 18 entre las 32 entidades del país. No es el peor, pero tampoco es para presumir.
Lo más preocupante es la tendencia. Al tercer trimestre de 2024, la informalidad era del 53.6%. En apenas un año, creció 3.3 puntos porcentuales. Y si se mira hacia atrás, el panorama no mejora: el nivel más bajo registrado recientemente fue del 51.9% en el primer trimestre de 2024, mientras que el pico más alto se dio en el primer trimestre de 2021, con un 58.3%. Es decir, la informalidad en San Luis Potosí no solo es alta, sino que además es volátil y parece resistirse a bajar de manera sostenida.
“La informalidad laboral en San Luis Potosí se situó en 56.9 por ciento al tercer trimestre de 2025, superando la media nacional del 55.4 por ciento”, reportó Elcongresista citando a México ¿Cómo Vamos?

El discurso optimista vs. los números fríos
Frente a este escenario, la respuesta del gobierno estatal llega con un tono que contrasta con la realidad. En una nota publicada por Quadratín SLP, el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Crisógono Sánchez Lara, se mostró optimista para 2026. Anunció un reforzamiento de las acciones para formalizar el empleo, con más ferias de empleo como estrategia principal. Suena bien, pero la pregunta obligada es: ¿alcanza con ferias de empleo para revertir una tendencia que lleva años consolidándose?
El funcionario reconoció que al cierre de 2025 hubo un repunte en la informalidad, asociado a las autorizaciones temporales otorgadas a pequeños y medianos comerciantes durante la temporada decembrina. Es decir, se legalizó temporalmente lo que ya era informal. Una solución de parche que no ataca las causas de fondo: la falta de empleos formales bien remunerados, la precarización laboral y la ausencia de una política industrial que genere trabajos de calidad.
El dato que incomoda: crecimiento económico sí, pero ¿para quién?
Aquí viene la contradicción más evidente. El mismo reporte de México ¿Cómo Vamos? que documenta la informalidad también señala que San Luis Potosí mantiene un ritmo de crecimiento económico favorable. Durante los últimos dos trimestres, la economía potosina se expandió en promedio un 1.10%, y entre 2020 y 2025 la tasa de crecimiento anual promedio fue del 1.9%. ¿Cómo es posible que la economía crezca y la informalidad también? La respuesta es incómoda: el crecimiento no está llegando a quienes más lo necesitan. Se concentra en sectores como el minero, donde el estado es líder nacional, pero no se traduce en empleos formales para la mayoría.
El propio Sánchez Lara destacó que el sector minero es uno de los más fuertes, pero no explicó cómo ese liderazgo impacta en la calidad de vida del trabajador promedio. Mientras tanto, los datos de informalidad siguen subiendo y las ferias de empleo se presentan como la solución estrella. Como si ofrecer puestos de trabajo eventuales o mal pagados fuera suficiente para combatir un problema estructural que afecta a más de la mitad de la fuerza laboral.
Dos denuncias de aguinaldo: ¿éxito o síntoma?
Otro dato que llama la atención en la nota de Quadratín es que al cierre de 2025 solo se registraron dos denuncias por falta de pago de aguinaldo, y ambas fueron resueltas mediante acuerdo. El gobierno lo presenta como un logro, pero habría que preguntarse: ¿son solo dos los casos reales, o hay muchos más trabajadores que ni siquiera denuncian por miedo a represalias o porque simplemente no saben que tienen derecho a reclamar? En un estado donde la informalidad supera el 56%, es probable que miles de trabajadores ni siquiera estén en condiciones de exigir un aguinaldo porque no tienen un contrato formal.
La cifra de dos denuncias puede leerse como un éxito de la política laboral, o como un reflejo de la enorme cantidad de trabajadores invisibles que operan fuera de cualquier protección legal. La realidad es que mientras la informalidad siga siendo la norma, los derechos laborales serán la excepción.
¿Qué sigue?
El gobierno estatal promete reforzar las estrategias en 2026, pero sin cambios estructurales, las ferias de empleo y los discursos optimistas difícilmente lograrán revertir la tendencia. La pregunta que queda en el aire es: ¿qué se necesita realmente para que el crecimiento económico se traduzca en empleos formales? Mientras tanto, los trabajadores potosinos siguen esperando que alguien les explique por qué la economía crece y ellos siguen sin prestaciones.


