Terremoto 7.7 sacude Panamá y colapsa edificios en Penonomé

El sismo más fuerte en años expone la fragilidad de las construcciones en el interior del país, mientras el gobierno pid

No te las pierdas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

Lo que debes de saber

  • El sismo de magnitud 7.7 tuvo epicentro cerca de Pitaloza Arriba, a 12 km de profundidad, según el USGS.
  • Penonomé y Soná, a 156 km de la capital, reportaron colapso de edificios y daños en la Catedral San Juan Bautista.
  • No se han reportado víctimas mortales hasta el momento, pero decenas de réplicas mantienen en alerta a la población.
  • El presidente José Raúl Mulino pidió ‘preservar la calma’ durante su visita a las zonas afectadas.
Imagen de Acento Com Do
Tomado de: Acento Com Do

Un viernes que Panamá no va a olvidar

El reloj marcaba las 12:56 p.m. cuando la tierra decidió recordarle a Panamá que no está exenta de los caprichos del Pacífico. Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió el centro del país con epicentro a solo 12 kilómetros de Pitaloza Arriba, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). No fue un susto menor: edificios colapsados en Penonomé y Soná, una catedral con una torre menos y decenas de réplicas que mantienen a la población con el Jesús en la boca. Lo paradójico es que, hasta ahora, no se reportan víctimas mortales. ¿Milagro? ¿Suerte? ¿O simplemente que el sismo ocurrió en una zona con densidad poblacional moderada? Las preguntas incómodas vienen después.

Imagen de Univision
Tomado de: Univision

Penonomé: el rostro del desastre

Las imágenes que circularon en redes sociales y que recopiló Univision muestran lo que ningún informe oficial puede maquillar: un hotel derrumbado casi por completo, coches aplastados y equipos de rescate trabajando entre escombros. En Penonomé, ciudad de la provincia de Coclé, el golpe fue directo. La Catedral San Juan Bautista, uno de los templos más emblemáticos de la región, perdió una de sus torres. El Tiempo documenta que la estructura cedió parcialmente, aunque el colapso no fue total. Es decir, la iglesia aguantó lo que muchos edificios modernos no. Ironías de la vida: la fe construida con piedra resistió más que el concreto de hoteles y comercios.

«Tenemos miedo. Aquí solo vivimos dos personas mayores. La casa se ha agrietado y tememos que se nos venga encima», dijo Ricardo Brown, residente de 74 años en Herrera, a Reuters.

Imagen de Eltiempo
Tomado de: Eltiempo

El gobierno pide calma, pero los datos no acompañan

El presidente José Raúl Mulino visitó las zonas afectadas y declaró que «el desastre que estamos enfrentando es grande», pero acto seguido pidió «preservar la calma». La frase suena bien en el micrófono, pero ¿cómo se preserva la calma cuando tu casa tiene grietas y vives solo con otro adulto mayor? La respuesta no está en un video de X, está en políticas de reconstrucción que rara vez llegan a tiempo. Panamá no es un país acostumbrado a sismos de esta magnitud. Su ubicación geológica lo mantiene relativamente al margen de la actividad sísmica intensa que castiga a sus vecinos centroamericanos. Eso explica, en parte, que la infraestructura no esté diseñada para temblores de 7.7. No es excusa, es contexto. Y el contexto importa cuando se trata de salvar vidas.

Lo que las imágenes no muestran

Los medios internacionales se centraron en lo visual: edificios caídos, calles rotas, gente evacuando centros comerciales. Pero lo que no aparece en las fotos es la pregunta de fondo: ¿cuántas de esas estructuras colapsadas cumplían con normas de construcción sismorresistente? ¿Cuántas fueron levantadas sin supervisión? En países donde la regulación es flexible y la corrupción inmobiliaria es un deporte nacional, los terremotos no matan solo por su magnitud, matan por negligencia acumulada. Hasta ahora, Panamá reporta cero fallecidos. Eso es una buena noticia. Pero también es una oportunidad para preguntar lo que nadie pregunta: ¿estamos preparados para el próximo?

Las réplicas: el enemigo silencioso

El sismo principal fue de 7.7, pero le siguieron decenas de réplicas, incluida una de magnitud 6.6, según Univision. Las réplicas no son el eco del terremoto, son su secuela. Y en términos estructurales, pueden ser igual de peligrosas: una construcción ya debilitada por el primer golpe no necesita mucho para venirse abajo. La gente en Penonomé, Soná y Herrera lo sabe. Por eso muchos pasaron la noche fuera de sus casas, con miedo de que la próxima sacudida fuera la definitiva. La calma que pide el presidente no se decreta, se construye con refugios, con evaluaciones estructurales y con un plan claro de reconstrucción. Hasta ahora, solo hay promesas y videos en redes sociales.

El terremoto que también sacudió la narrativa

Panamá se vende como un país de primer mundo en Centroamérica: canal interoceánico, rascacielos en la capital, economía dolarizada. Pero un sismo de 7.7 expone la otra cara: la del interior olvidado, donde las casas se agrietan y los ancianos viven con miedo. La brecha entre la Ciudad de Panamá y provincias como Coclé o Herrera no es solo económica, es de resiliencia. Mientras en la capital los edificios nuevos resisten, en Penonomé una catedral del siglo XIX pierde una torre. No es solo un desastre natural, es un recordatorio de que el desarrollo no ha llegado a todos. Y eso, más que el temblor, debería sacudir conciencias.


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Advertisement -spot_img

Más para leer

¿Leíste esta?

Trump pide nuevo presidente en Ucrania por diésel

¿La democracia ucraniana se decide en una refinería?
- Advertisement -spot_img

Más recientes