Lo que debes de saber
- Putin y Xi se reunieron en Biskek, Kirguistán, en el marco de la cumbre de la OCS que celebra 25 años.
- La reunión ocurre en un contexto de guerras en Ucrania e Irán, con ambos líderes buscando presentar un frente común contra Occidente.
- Rusia propuso hacer permanente la exención de visados con China, que ya aumentó el turismo bilateral en 43%.
- La OCS defiende la soberanía de Irán, mientras Moscú y Teherán profundizan su cooperación militar y económica.
- El gasoducto Fuerza de Siberia-2 sigue sin cerrarse, un tema clave en la agenda bilateral.

El abrazo de Biskek: más que una foto, una estrategia
Cuando Vladimir Putin y Xi Jinping se dieron la mano en Biskek, no fue un simple saludo protocolario. Era la foto que Occidente no quiere ver: los dos líderes de los países más sancionados del planeta, reunidos en el 25 aniversario de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), un bloque que busca ampliar su influencia frente a Estados Unidos y sus aliados. Infobae reporta que el encuentro de dos días se desarrolla con varios de sus integrantes afectados por conflictos armados y disputas comerciales, pero eso no impide que la maquinaria diplomática siga girando.
La cumbre ocurre cuatro años y medio después de la invasión rusa de Ucrania y seis meses después del inicio de la guerra entre Washington y Teherán. Es decir, el contexto no podría ser más explosivo. Pero lejos de esquivar el tema, Putin y Xi lo usaron como plataforma para presentar su visión de un mundo multipolar, donde ellos, y no Washington, dictan las reglas. Xi calificó las relaciones entre China y Kirguistán como un «período dorado», mientras que Putin destacó que la cooperación bilateral avanza «en todos los ámbitos, incluido el económico».
«Creo que bajo nuestra guía estratégica y el esfuerzo conjunto de las dos partes los cimientos para el desarrollo de las relaciones China-Rusia serán más sólidas, habrá un ritmo más decidido y las perspectivas serán más brillantes», declaró Xi Jinping, según Infobae.
Más allá de la retórica, hay datos concretos que muestran que esta alianza no es solo de palabras. DW informa que el turismo entre ambos países aumentó un 43% en el primer semestre del año gracias a la exención de visados, y Putin propuso que ese régimen se vuelva permanente. El comercio bilateral sigue creciendo, y los proyectos conjuntos en energía, industria, espacio y transporte avanzan. No es una alianza de conveniencia; es una asociación estratégica que se fortalece cada vez que Occidente intenta aislarlos.

El gasoducto que no cierra: el talón de Aquiles de la alianza
Pero no todo es miel sobre hojuelas. El gasoducto Fuerza de Siberia-2, que Moscú quiere construir para enviar gas a China, sigue sin concretarse. ABC señala que el acuerdo no pudo cerrarse en la visita de Putin a China en mayo, y en esta cumbre tampoco se anunció un avance. Es un recordatorio de que, aunque la alianza es sólida, no está exenta de fricciones comerciales. China sabe que tiene la sartén por el mango y negocia desde una posición de fuerza.
Mientras tanto, la OCS se reúne con la presencia de líderes de India, Pakistán, Irán y Bielorrusia, además de Turquía como invitado. La Casa de Mitia destaca que la organización defiende la soberanía de Irán, en un momento en que Teherán está en guerra con Washington. La reunión de Putin con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, es clave: Rusia e Irán son dos de los países más sancionados del mundo y han profundizado sus vínculos militares y económicos desde la invasión de Ucrania.
El mensaje a Occidente: el mundo ya no es unipolar
La cumbre de Biskek no es un evento aislado. Es parte de una estrategia más amplia de Rusia y China para construir instituciones alternativas a las occidentales. La OCS, fundada por iniciativa de ambos países, busca ser un contrapeso al G7 y a la OTAN. Y aunque su poder real aún está por verse, la foto de Putin, Xi, Modi y Sharif juntos es un mensaje claro: el mundo ya no se divide en Este y Oeste, sino en los que se sientan a la mesa y los que se quedan afuera.
México, por su parte, observa desde la distancia. Mientras Estados Unidos presiona a sus socios para que tomen partido, países como el nuestro mantienen una relación comercial profunda con Washington, pero también con China. La pregunta incómoda es: ¿hasta cuándo podremos mantener el equilibrio? La OCS ya incluye a más de la mitad de la población mundial, y su influencia crece. Ignorar esa realidad sería un error estratégico.
La cumbre de Biskek terminará con una declaración conjunta y muchas fotos de líderes sonrientes. Pero lo que queda es la constatación de que la alianza ruso-china es más fuerte que nunca, y que Occidente, con sus sanciones y amenazas, no ha logrado dividirlos. Mientras tanto, el gasoducto sigue sin construirse, el turismo crece y la OCS celebra 25 años de existencia. El mundo cambió, y no precisamente en la dirección que Washington esperaba.
Fuentes consultadas:
- Infobae – Putin, Xi y líderes de Asia se reúnen en Kirguistán en una cumbre marcada por las guerras de Ucrania e Irán
- DW – Putin y Xi se reúnen en Kirguistán, acuerdan más cooperación
- La Casa de Mitia – Putin y Xi refuerzan su relación bilateral con un encuentro en Kirguistán previo a la cumbre de la OSC / La OCS defiende la soberanía de Irán
- Infobae – Putin y Xi refuerzan su relación bilateral con un encuentro en Kirguistán
- ABC – Putin y Xi refuerzan su relación en Kirguistán con la mirada puesta en la IA



