Lo que debes de saber
- El peso mexicano se deprecia 0.28% al arrancar junio, cotizando en 17.3877 unidades por dólar.
- El mercado está a la espera de las nóminas no agrícolas de EU, que podrían definir la política monetaria de la Fed.
- Las negociaciones de paz entre EU e Irán generan cautela, pero hasta ahora no han impactado de forma significativa en los mercados.
- El peso acumuló un avance moderado en mayo, pero la incertidumbre global frena su rally.

Junio arranca con el pie izquierdo para el peso
El peso mexicano comenzó junio con una caída moderada frente al dólar, cotizando en 17.3877 unidades por billete verde, según datos del Eleconomista. Esto representa una pérdida de 4.76 centavos o 0.28% respecto al cierre del viernes. La moneda se mueve en un rango entre 17.3177 y 17.3614 unidades, mientras el Índice Dólar (DXY) sube 0.32% a 99.23 puntos. No es un desplome, pero sí una señal de que el optimismo de mayo se está desinflando. Los operadores no están comprando el pánico, pero tampoco están celebrando.
El mercado está en modo espera, y no es para menos. Esta semana se publican las nóminas no agrícolas de Estados Unidos, un dato que puede mover el piso de la Reserva Federal. Si el empleo gringo se mantiene fuerte, la Fed podría retrasar sus recortes de tasas, lo que fortalecería al dólar y pondría presión sobre el peso. Si los números salen débiles, la moneda mexicana podría recuperar terreno. Todo depende de lo que pase al otro lado de la frontera, como siempre.
«Los mercados cambiarios parecen mostrar fatiga. La información del fin de semana sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para un acuerdo, en medio del fuego limitado, ha tenido hasta ahora poco impacto en los mercados», explicó ING en un reporte citado por Eleconomista.

El factor geopolítico: ¿paz o más ruido?
Mientras el mercado espera los datos laborales, el conflicto en Medio Oriente sigue siendo un telón de fondo incómodo. Donald Trump dijo esta mañana que confía en que las negociaciones de paz con Irán «saldrán bien», pero las hostilidades en el estrecho de Ormuz no se han detenido. Hasta ahora, el impacto en los mercados ha sido limitado, pero la incertidumbre pesa. El precio del petróleo ha bajado por el optimismo de un posible acuerdo, lo que podría beneficiar a México como importador de gasolina, pero también reduce los ingresos por exportación de crudo. Es un arma de doble filo.
El Nmas reporta que el dólar hoy está en 17.35 pesos, una cifra que no asusta pero tampoco alegra. La moneda mexicana había acumulado un avance moderado en mayo, pero este arranque de junio sugiere que el rally se está frenando. Los operadores están asimilando el descenso en los precios del petróleo y la posibilidad de que la paz en Medio Oriente reduzca la volatilidad global. Pero la historia reciente demuestra que las negociaciones pueden romperse en cualquier momento.
El peso, siempre dependiente
Lo que llama la atención es cómo el peso sigue bailando al ritmo que le tocan desde fuera. No importa si la economía mexicana crece o no, si las remesas suben o bajan: el tipo de cambio se mueve por lo que pasa en Estados Unidos y en el mundo. Excelsior documentó cómo en febrero el peso cayó tras datos laborales de EU, y ahora la historia se repite. En aquella ocasión, la moneda cotizó en 17.18 unidades, con una pérdida del 0.16%, mientras el mercado esperaba los comentarios de la vicepresidenta de la Fed, Michelle Bowman. El patrón es claro: cada vez que hay un dato clave en Estados Unidos, el peso se pone nervioso.
El MSN también reportó una caída del peso en febrero, tras la publicación de datos laborales en EU. La tendencia es consistente: el peso reacciona más a lo que pasa en la economía estadounidense que a los indicadores locales. Esto no es nuevo, pero sí revela la fragilidad de una moneda que depende de factores externos para definir su rumbo. Mientras México no logre diversificar sus fuentes de crecimiento y reducir su dependencia de Estados Unidos, el peso seguirá siendo un barco a la deriva en aguas internacionales.
¿Qué esperar para el resto de junio?
Con las nóminas no agrícolas a la vuelta de la esquina, el mercado está en modo de espera. Si los datos son positivos, el dólar podría fortalecerse y el peso caer aún más. Si son negativos, la moneda mexicana podría recuperar terreno. Pero más allá del dato puntual, lo que preocupa es la tendencia de fondo: el peso está perdiendo impulso después de un mayo positivo, y la incertidumbre global no ayuda. Las negociaciones de paz en Medio Oriente, la política monetaria de la Fed y los precios del petróleo son factores que seguirán moviendo el tipo de cambio en las próximas semanas.
Por ahora, el peso se mantiene en un rango relativamente estable, pero cualquier noticia puede romper el equilibrio. Los operadores están atentos, y los mexicanos que dependen del dólar para sus negocios o remesas también. La pregunta es si el peso podrá mantener su valor o si la fatiga del mercado se convertirá en una caída más pronunciada. La respuesta, como siempre, está en manos de factores que México no controla.
Fuentes consultadas:
- Eleconomista – Peso mexicano comienza junio con moderada caída ante el dólar; espera datos laborales clave de EU
- Nmas – Tipo de cambio dólar-peso: Consulta el valor actual
- Msn – Precio del dólar hoy miércoles 11 de febrero de 2026: Peso mexicano retrocede tras datos laborales en EU
- Excelsior – ¡Peso cae tras dato económico de EU! Precio del dólar hoy 26 de febrero de 2026


