EU acusa a gobernador y alcalde de Sinaloa de narcotráfico

La Fiscalía de Nueva York destapa una red que iba del palacio de gobierno a las calles de Culiacán, con sobornos millona

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Lo que debes de saber

  • El Departamento de Justicia de EU acusó al gobernador Rubén Rocha Moya y al alcalde Juan de Dios Gámez de conspirar con el Cártel de Sinaloa.
  • La red incluye a un senador en funciones, el fiscal adjunto del estado y exjefes policiacos, todos señalados de recibir sobornos millonarios.
  • Los acusados habrían protegido envíos de fentanilo, cocaína y metanfetamina a cambio de apoyo político y dinero.
  • El alcalde de Culiacán rechazó las acusaciones, pero su cercanía con Rocha Moya y su llegada al cargo tras la destitución del anterior edil levantan sospechas.
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Tomado de: Biobiochile Cl

La acusación que sacude Sinaloa

El Departamento de Justicia de Estados Unidos soltó una bomba que retumbó en todo México: acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, de tener vínculos directos con el narcotráfico. Según reporta Biobiochile Cl, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York detalla que diez personas conspiraron con líderes del Cártel de Sinaloa para importar «cantidades masivas de narcóticos» a cambio de apoyo político y sobornos. No es una acusación menor: hablamos de la cúpula política de un estado que ha sido el epicentro del narcotráfico mexicano durante décadas.

La lista de acusados no se queda ahí. Incluye al senador Enrique Inzunza Cázarez, exsecretario general de Sinaloa; al exsecretario de Seguridad Pública estatal, Gerardo Mérida Sánchez; y al excomandante de la policía municipal de Culiacán, Juan Valenzuela Millán, entre otros. Como documenta Elimparcial, todos habrían recibido millones de dólares de la facción de Los Chapitos, los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, a cambio de proteger envíos de fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos.

«El Cártel de Sinaloa no operaría tan libre o exitosamente sin políticos corruptos y funcionarios de seguridad a sueldo», declaró el fiscal federal Jay Clayton, según cita Elimparcial.

El alcalde que llegó de la mano del gobernador

Juan de Dios Gámez Mendívil no es un político improvisado. Según El Financiero, su carrera está atada a la de Rocha Moya: fue su operador político y administrativo, delegado de Programas para el Desarrollo en Sinaloa, y ocupó cargos técnicos en el Issste. En 2022 asumió la presidencia municipal de Culiacán tras la destitución del entonces edil Jesús Estrada Ferreiro, y en 2024 fue electo por voto popular para el periodo 2024-2027. La pregunta que flota en el aire es: ¿cómo llega un operador político a la alcaldía de la capital de un estado tomado por el narco sin que nadie se pregunte de dónde viene su respaldo?

El alcalde ya reaccionó. En su cuenta de X, escribió: «Rechazo los señalamientos que se han dado a conocer; no tienen fundamento. En mi vida siempre he actuado con apego a la legalidad y con responsabilidad en el servicio público», reporta AM. Pero la acusación de la Fiscalía de Nueva York no es un rumor de pasillo: es un documento formal que detalla cómo los acusados habrían facilitado información sensible y permitido el trasiego de drogas a cambio de sobornos. La defensa de Gámez suena a libreto conocido: «siempre he actuado con apego a la legalidad», como si la legalidad en Sinaloa no fuera un chiste de mal gusto.

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Tomado de: Elfinanciero

Una red que iba del palacio a la calle

Lo más escalofriante de esta acusación es la capilaridad de la red. No solo están los políticos de alto nivel: también hay mandos medios de seguridad, como el excomandante de la policía municipal y el exsecretario de Seguridad Pública estatal. Esto sugiere que la protección al Cártel de Sinaloa no era un favor ocasional, sino un sistema institucionalizado. Como señala El Imparcial, los acusados «habrían recibido presuntamente millones de dólares del Cártel de Sinaloa, específicamente de la facción de Los Chapitos, a cambio de proteger envíos de fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos».

El dato que debería indignar es que entre los acusados hay un senador en funciones, Enrique Inzunza Cázarez, quien antes fue secretario General de Gobierno de Sinaloa. Es decir, el poder legislativo y ejecutivo del estado estaban, según la acusación, al servicio del narco. Y no es la primera vez que pasa: recordemos los casos de Javier Duarte en Veracruz o Roberto Borge en Quintana Roo, donde gobernadores fueron señalados de vínculos con el crimen organizado. Pero aquí la diferencia es que la acusación viene de Estados Unidos, con una fiscalía que tiene un récord de condenas contra capos mexicanos.

El contexto que no se puede ignorar

Sinaloa no es cualquier estado. Es la cuna del Cártel de Sinaloa, la organización que durante años controló el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Que su gobernador y su alcalde sean acusados de proteger a Los Chapitos no es una sorpresa para quienes han seguido la violencia en Culiacán: los bloqueos, las balaceras, los cuerpos colgados en puentes. Pero sí es un golpe para la narrativa del gobierno federal, que ha insistido en que la estrategia de seguridad está funcionando. Si el gobernador de Sinaloa está acusado de narcotráfico, ¿qué queda de esa narrativa?

La oposición en Sinaloa ya pidió retirarle el fuero a Rocha Moya, según reporta El Imparcial. Pero Morena, el partido del gobernador, rechazó las acusaciones. La pregunta es: ¿hasta dónde llegará esta investigación? La Fiscalía de Nueva York no suelta casos así nomás: tiene pruebas, testigos y, probablemente, más nombres. Esto apenas empieza.


Fuentes consultadas:

Imagen de Elimparcial
Tomado de: Elimparcial

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