TL;DR
- El WTI subió 27.89% a 115.91 dólares, su mayor nivel desde 2022
- El estrecho de Ormuz mueve 20% del crudo mundial y está bajo amenaza
- Qatar declaró fuerza mayor en exportaciones de gas tras ataques iraníes
- Analistas advierten estanflación si el conflicto se prolonga
Cuando el petróleo dicta la guerra (y la economía)
No mames, 115.91 dólares por barril. El West Texas Intermediate se fue a las nubes con un salto del 27.89% este lunes, según reporta La Jornada. El Brent no se quedó atrás: 116.108 dólares, igualmente en máximos desde 2022. Lo que parecía un conflicto lejano entre Israel e Irán ya nos está pegando en la cartera, y eso que apenas van diez días de guerra.
El cuello de botella que todos temían
Aquí está el detalle que duele: el estrecho de Ormuz. Esa franja de 50 kilómetros entre Irán y Omán por donde pasa el 20% del petróleo mundial. El Financiero documenta que por ahí transitan unos 20 millones de barriles diarios. Más del 80% va directo a Asia. Y ahora Irán, que se autodenomina «guardián del Golfo Pérsico», tiene los misiles apuntando hacia esa ruta.
Lo curioso es que esto ya lo vivimos. En 1984, durante la guerra Irán-Irak, más de 500 barcos petroleros fueron destruidos en la llamada «Guerra de los petroleros». La historia se repite, pero con drones y misiles más precisos. Irán produce unos 10,000 drones al mes, según el Centre for Information Resilience citado por El Financiero.
El gas: la segunda bomba que nadie veía venir
Pero ojo, porque el petróleo es solo la punta del iceberg. CNN en Español revela que Qatar, el mayor exportador individual de gas natural licuado del mundo, declaró fuerza mayor tras los ataques iraníes sobre sus instalaciones. Más de 75 millones de toneladas anuales en riesgo.
El precio del gas de referencia europeo se disparó 69% en la semana. El marcador asiático JKM subió 68.5%. Y aquí viene lo bueno: India, que importa el 41% de su GNL de Qatar, está frita. Su ajuste será «costoso y acelerado», según CNN.
La estanflación que todos temen (y pocos mencionan)
Philip Lane, economista en jefe del Banco Central Europeo, ya soltó la palabra mágica: estanflación. Una guerra prolongada empujaría la inflación al alza mientras debilita el crecimiento. El BCE calcula que estos precios energéticos podrían restar 0.1 puntos al crecimiento y añadir hasta 0.5 puntos a la inflación.
Pero espera, que hay más canales de contagio. Las tarifas de fletes de buques de GNL brincaron más de 40%. Los fertilizantes, que también cruzan por Ormuz, se encarecen. Cuando suben al mismo tiempo energía, fletes y fertilizantes, la presión llega a alimentos, químicos y manufacturas. El golpe deja de ser sectorial y se vuelve transversal.
Los mercados: el pánico que se contagia
Mientras tanto, en las bolsas se armó el desmadre. El Nikkei de Japón cayó 6.63%, el Kospi de Corea perdió 7.77%. El peso mexicano rompió la barrera de los 18 por dólar, niveles que no se veían desde principios de año. La divisa operó con una depreciación de 1.31% frente al dólar, según La Jornada.
Lo irónico es que ni el oro sirve de refugio esta vez. El metal precioso cae 1.16% a 5,099.34 dólares. Los inversionistas están cambiando sus carteras, pero no encuentran dónde esconderse.
La pregunta incómoda: ¿quién gana con esto?
Estados Unidos llega «mejor parado que casi todos los demás», según CNN. Su condición de mayor exportador de crudo y mayor productor le da cierta inmunidad. Mientras el mundo se desespera por encontrar volúmenes alternativos en un mercado tensionado, ellos tienen su propio suministro.
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos tienen una red de oleoductos que les permite transportar 2.6 millones de barriles diarios sin pasar por Ormuz. Los demás, especialmente Asia, están a merced de lo que pase en esos 50 kilómetros de mar.
Barclays ya contempla un Brent en 120 dólares si el conflicto se prolonga. Goldman Sachs advierte que los 100 dólares podrían llegar en cuestión de días si los flujos por Ormuz no se normalizan. Y mientras tanto, la economía global espera que alguien apague el fuego antes de que todo se queme.
Lo más preocupante no es que el petróleo esté caro. Es que ya no sabemos cuándo dejará de estarlo. En 2022 fue Rusia-Ucrania. Ahora es Israel-Irán. ¿Qué será la próxima vez? Porque al ritmo que vamos, la próxima crisis energética ya está en camino.
Fuentes consultadas:
- Jornada – Precio del petróleo supera los 115 dólares por barril; mercados accionarios anticipan un lunes negativo
- Cnnespanol – Nuevamente, con la guerra, la energía vuelve a dictar la economía
- Elfinanciero – Estrecho de Ormuz ¿por qué es importante y qué tiene que ver con el conflicto de EU-Israel vs. Irán?


