Con el objetivo de transitar de una gestión ambiental reactiva hacia un modelo preventivo respaldado por evidencia científica, la diputada Nancy Jeanine García Martínez presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Cambio Climático del Estado. La propuesta busca dotar al marco jurídico local de herramientas efectivas para monitorear y mitigar el impacto del calentamiento global, con especial énfasis en la salud pública, la protección de los recursos hídricos y la preservación de los ecosistemas.
Uno de los ejes centrales de la reforma es el combate al rezago en la recopilación de datos ambientales en el sector rural. De acuerdo con el planteamiento, actualmente la mayoría de los estudios e indicadores climáticos se concentran en las zonas urbanas de la entidad, dejando desprotegidas a las comunidades rurales, las cuales enfrentan una alta vulnerabilidad ante los fenómenos meteorológicos extremos.
Para revertir esta situación, la iniciativa propone la adición del Artículo 14 BIS, el cual contempla la creación de un Sistema de Monitoreo Climático. Este mecanismo obligará a una coordinación estrecha entre el Ejecutivo del Estado, los ayuntamientos y las dependencias ambientales para integrar, actualizar y analizar datos estratégicos orientados a la reducción de riesgos.
Asimismo, el proyecto incluye una reforma sustancial al Artículo 45 en materia de monitoreo hidrológico, introduciendo variables para la detección de «contaminantes emergentes» en los cuerpos de agua estatales. Bajo un estricto enfoque de derechos humanos alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los estándares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la ley definirá formalmente el concepto de estrés hídrico. Esto permitirá emitir alertas tempranas cuando la demanda del recurso exceda la disponibilidad o cuando su calidad limite el uso seguro para la población.
Finalmente, García Martínez destacó que los análisis derivados de este sistema —relativos a la intensidad, duración y frecuencia de las lluvias— serán fundamentales para que el diseño de la obra pública e infraestructura hidráulica en el estado sea verdaderamente resiliente ante el nuevo panorama climático. Tras su presentación formal, la iniciativa fue turnada a las comisiones de Ecología y Medio Ambiente, y de Agua para su análisis, discusión y posterior dictamen


