Lo que debes de saber
- La SCT arrancó la Revista Física 2026 en la Fenapo, con vigencia hasta el 10 de julio, revisando unidades de transporte público.
- Se prohibieron vidrios polarizados, accesorios no autorizados y se exige georreferenciación y cámaras en camiones urbanos.
- Vehículos con más de 10 años de antigüedad no podrán aprobar la inspección, según el acuerdo publicado en el Periódico Oficial.
- Las sanciones por incumplir el proceso alcanzan hasta 500 UMAs, pero la duda es si se aplicarán con rigor.

Arranca la revisión, pero el escepticismo viaja de pie
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de San Luis Potosí puso en marcha la Revista Física 2026 para el transporte público, un proceso que promete elevar los estándares de seguridad y servicio. Según reporta Frontalnoticias, las revisiones se realizan en las instalaciones de la Feria Nacional Potosina (Fenapo) y tienen vigencia hasta el 10 de julio de 2026. Concesionarios y operadores deben acudir conforme a un calendario asignado para que sus unidades sean sometidas a una revisión técnica obligatoria que verifique condiciones físicas y mecánicas. La dependencia estatal asegura que esto representa «un impulso sin límites para fortalecer un servicio de movilidad con mayor seguridad». Sin embargo, para quienes usan el transporte público a diario, la frase suena más a promesa de campaña que a realidad tangible.
El escepticismo no es gratuito. Cada año se anuncian revisiones, se publican acuerdos y se instalan módulos de verificación, pero los usuarios siguen subiéndose a camiones que parecen sacados de un museo del transporte: asientos rotos, puertas que no cierran bien y choferes que manejan como si estuvieran en una pista de carreras. La diferencia ahora, según Quadratín SLP, es que el acuerdo publicado en el Periódico Oficial del Estado introduce reglas más estrictas. Por ejemplo, los vehículos con más de 10 años de antigüedad no podrán aprobar la inspección, una medida que, de aplicarse con rigor, podría sacar de circulación a una buena parte de la flota actual.
«El proceso de revisión contribuye al cambio que se vive y se siente, brindando mayor certeza y calidad en el servicio, además de reforzar el cumplimiento de las disposiciones que favorecen traslados más confiables», afirma la SCT en el comunicado difundido por Frontalnoticias.
Lo que no se dice: la letra chiquita de la revisión
Más allá del discurso oficial, el diablo está en los detalles. Quadratín SLP detalla que la revisión consta de dos etapas: una actualización documental del 27 de abril al 19 de junio, y la revisión físico-mecánica del 25 de mayo al 10 de julio. En la zona metropolitana, se revisarán más de 5 mil 400 taxis que operan en la capital y municipios conurbados. Las sanciones por incumplir el proceso alcanzan hasta 500 Unidades de Medida y Actualización (UMA), es decir, alrededor de 57 mil pesos. Pero la pregunta que flota en el aire es: ¿realmente se aplicarán estas multas o, como en años anteriores, terminarán siendo un simple apercibimiento?
El reglamento también prohíbe el uso de vidrios polarizados, accesorios no autorizados como estéreos modificados o cornetas de aire, y la colocación de publicidad sin permiso oficial. En el transporte urbano colectivo, se exige la instalación de sistemas de georreferenciación en tiempo real, cámaras de videovigilancia y limitadores de velocidad que impidan superar los 60 kilómetros por hora. Además, se ratifica la obligación de contar con al menos ocho asientos exclusivos para personas con discapacidad, adultos mayores y mujeres embarazadas. Suena bien en el papel, pero la implementación es otro cantar. ¿Cuántas unidades de la capital cumplen hoy con esos requisitos? Muy pocas, y los usuarios lo saben.

El verdadero reto: de la Fenapo a la calle
Que las revisiones se hagan en la Fenapo no es nuevo. Cada año, los concesionarios llevan sus unidades, las limpian, les ponen un chorro de pintura y pasan la inspección. Pero una vez que salen del predio ferial, muchas vuelven a las mismas condiciones de siempre. El verdadero desafío no es aprobar la revista, sino mantener los estándares durante todo el año. Y ahí es donde el gobierno estatal ha fallado históricamente. La SCT tiene la facultad de realizar operativos sorpresa, pero rara vez se ven. Los usuarios reportan unidades en mal estado todos los días, pero las quejas rara vez se traducen en sanciones.
El gobernador Ricardo Gallardo Cardona ha hecho de la movilidad uno de sus ejes de gobierno, con programas como «Respira sin Límites» y la renovación de unidades en algunas rutas. Sin embargo, la Revista 2026 llega en un contexto donde la confianza ciudadana en el transporte público sigue siendo baja. Según Quadratín SLP, la revisión busca «garantizar mejores condiciones de movilidad», pero la realidad es que muchos potosinos prefieren usar aplicaciones de transporte privado o su propio vehículo antes que arriesgarse a un camión que se descompone a medio camino. La pregunta es si estas nuevas reglas lograrán revertir esa tendencia o si, como ha pasado antes, se quedarán en un bonito comunicado de prensa.
El tiempo dirá si la Revista 2026 es un parteaguas o un espejismo más. Por lo pronto, los usuarios observan con atención, esperando que esta vez sí se cumpla la promesa de un transporte más seguro y eficiente. Pero mientras no vean a un inspector subirse a un camión en plena hora pico para verificar que el limitador de velocidad funcione, el escepticismo seguirá siendo el pasajero más frecuente.
Fuentes consultadas:
- Frontalnoticias – Gobierno estatal fortalece capacitación y autoempleo en el Altiplano y Huasteca
- Sanluispotosi Quadratin – Revisarán condiciones mecánicas de camiones y taxis en SLP
- Sanluispotosi Quadratin – Arranca Revista 2026 con reglas más estrictas para transporte



