Lo que debes de saber
- La Universidad del Sur de California (USC) recibió una donación de 200 millones de dólares de un capitalista de riesgo para integrar inteligencia artificial en todas sus disciplinas, desde salud hasta artes.
- La mayor parte del dinero se destinará a contratar nuevos profesores que incorporen IA en áreas como ciberseguridad y artes, en lugar de competir en desarrollo tecnológico puro con el sector privado.
- Esta donación se suma a una tendencia de grandes regalos a universidades estadounidenses, como los 200 millones a NYU y Columbia en 2006, y los 500 millones a Stony Brook en 2023.
- El contexto no es menor: USC ha estado envuelta en el escándalo de admisiones universitarias de 2019, lo que pone en perspectiva la imagen que busca proyectar con esta inversión.
- La estrategia de USC refleja un dilema global: las universidades deben decidir si formar expertos en IA o simplemente usuarios avanzados de la tecnología.
200 millones para que la IA no sea solo cosa de ingenieros
La Universidad del Sur de California (USC) anunció el 5 de mayo de 2026 que usará una donación de 200 millones de dólares de un capitalista de riesgo para integrar inteligencia artificial en todas sus disciplinas. Según The New York Times, la universidad planea destinar parte del dinero a infraestructura computacional, pero la mayor parte se irá en contratar profesores que lleven la IA a áreas como salud, ciberseguridad y, atención Los Ángeles, las artes. El presidente de USC, Beong-Soo Kim, lo explicó claro: «El enfoque es pensar en toda la universidad sobre cómo estos investigadores de IA de clase mundial pueden extender el conocimiento y la excelencia en estos otros campos». O sea, no se trata de competir con Google o Microsoft en desarrollo puro, sino de aplicar la tecnología donde ya son fuertes.
«El enfoque es pensar en toda la universidad sobre cómo estos investigadores de IA de clase mundial pueden extender el conocimiento y la excelencia en estos otros campos» — Beong-Soo Kim, presidente de USC, a The New York Times.
La jugada es inteligente: en lugar de quemar dinero tratando de igualar los recursos de cómputo del sector privado —misión imposible—, USC apuesta por ser el lugar donde la IA se encuentra con el cine, la medicina y la seguridad digital. Pero no nos hagamos: esto también es una declaración de intenciones en la guerra por el prestigio académico. Mientras otras universidades como NYU y Columbia recibieron donaciones de 200 millones cada una en 2006 para estudios del mundo antiguo y neurociencia, según reportó Eu Gainesville, hoy el dinero busca el futuro, no el pasado. La diferencia es abismal: hace 20 años se financiaba la arqueología; hoy se financia la inteligencia artificial. El mensaje es claro: las humanidades ya no venden, la tecnología sí.
Donaciones que transforman (o al menos eso prometen)
La donación a USC no es un caso aislado. En 2023, la Stony Brook University recibió 500 millones de dólares de la Fundación Simons, según Inside Higher Ed, más otros 200 millones en fondos de contrapartida del estado de Nueva York. Casi duplicó su dotación de la noche a la mañana. Pero mientras Stony Brook se enfocó en investigación básica y matemáticas, USC apuesta por la transversalidad de la IA. La pregunta incómoda es: ¿estas donaciones realmente transforman la educación o solo maquillan las prioridades de las universidades? En el caso de USC, el contexto pesa: en 2019, la universidad fue protagonista del escándalo de admisiones universitarias, donde padres adinerados pagaban sobornos para que sus hijos entraran, como documentó The New York Times. Ahora, con esta donación, USC busca proyectar una imagen de vanguardia y excelencia, pero el fantasma de la desigualdad sigue ahí: mientras unos compran su lugar, otros —los que no tienen 200 millones para regalar— apenas pueden pagar la colegiatura.
El dilema de las universidades: ¿formar creadores o usuarios de IA?
Kim lo dijo sin rodeos: las universidades deben enfocarse en «áreas donde puedan agregar valor distintivo». Traducción: no vamos a competir con Silicon Valley en desarrollar el próximo ChatGPT, pero sí vamos a enseñar a los cineastas, médicos y abogados a usarlo. Esto plantea un dilema profundo para la educación superior global. Si las universidades se convierten en meras capacitadoras de usuarios de IA, ¿quién formará a los próximos innovadores? La respuesta, por ahora, es que las empresas tecnológicas lo harán, con sus propios bootcamps y programas internos. Y mientras tanto, las universidades se quedan con el papel de enseñar a aplicar lo que otros inventan. No es un mal negocio, pero sí una rendición estratégica.
La donación a USC también revela algo más: la filantropía universitaria en Estados Unidos está cada vez más alineada con los intereses de las grandes fortunas tecnológicas. No es casualidad que el donante sea un capitalista de riesgo, alguien que sabe que la IA es el próximo gran negocio. Al financiar su integración en una universidad de élite, no solo hace una obra de caridad: está moldeando el futuro de la fuerza laboral, la investigación y, en última instancia, el mercado. Como dijo Shelby White, viuda del filántropo Leon Levy, al anunciar la donación a NYU en 2006: «Este era nuestro proyecto soñado». Los sueños de los multimillonarios, al parecer, son cada vez más caros y más específicos.
En un mundo donde la IA avanza a velocidad de vértigo, la decisión de USC de integrarla en todas las disciplinas parece sensata. Pero no perdamos de vista que, mientras las universidades compiten por donaciones multimillonarias, la mayoría de las instituciones educativas del mundo —incluyendo las mexicanas— apenas pueden mantener sus laboratorios de cómputo actualizados. La brecha no es solo tecnológica: es también una brecha de poder. Quien define hacia dónde va la IA, define hacia dónde va la sociedad. Y por ahora, ese rumbo lo marcan unos cuantos con chequeras muy gordas.
Fuentes consultadas:
- Nytimes – USC Will Infuse A.I. Across University With $200 Million Donation
- Nytimes – USC College Admission Scandal
- Eu Gainesville – New York University, Columbia get gifts of $200 million each
- Nytimes – NYU and Columbia to Receive $200 Million Gifts for Research
- Insidehighered – Stony Brook Receives $500 Million for Endowment


