Lo que debes de saber
- La UIF bloqueó cuentas bancarias a Rubén Rocha Moya, su familia, el senador Enrique Inzunza y otros siete funcionarios señalados por EU de tener nexos con el Cártel de Sinaloa.
- Claudia Sheinbaum afirmó que no tenía conocimiento de la medida y pidió que la UIF informe si hubo irregularidades, desmarcándose del proceso.
- El Departamento de Justicia de EU acusa a Rocha Moya de pactar con Los Chapitos para ganar la gubernatura a cambio de colocar funcionarios afines al narco.
- Mientras Sheinbaum exige pruebas contundentes para extraditar a los 10 de Sinaloa, su gobierno amplió la prisión preventiva y permitió congelar cuentas sin proceso judicial.
- El caso revela una doble vara: mano dura contra opositores y protección a aliados políticos, como documenta Sergio Sarmiento en AM.

El congelamiento que nadie en Palacio Nacional quiere ver
El 6 de mayo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó las cuentas bancarias del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sus familiares, el senador morenista Enrique Inzunza y otros siete funcionarios señalados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de tener nexos con el Cártel de Sinaloa. La medida, confirmada por fuentes del sector bancario a El Universal, se mantuvo en secreto durante más de dos meses hasta que medios nacionales e internacionales comenzaron a destapar el escándalo. Pero lo más revelador no es el congelamiento en sí, sino la reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum: «No tenía conocimiento y no lo pregunté, no tengo mayor conocimiento. Le vamos a pedir que informen si es que hubo algo de eso», declaró en su conferencia mañanera. Una respuesta que, más que transparencia, huele a lavada de manos.
La mandataria, que ha hecho del combate a la corrupción y al narcotráfico uno de los pilares de su discurso, optó por el desconocimiento total. «La UIF es un área que es técnica, digamos, si encuentra alguna irregularidad, pues procede», agregó, como si la Unidad de Inteligencia Financiera operara en un vacío político, sin coordinación con la Presidencia. Pero el dato que más duele es que, según MSN, el congelamiento también alcanzó a Raúl Rocha, empresario dueño de Miss Universo, ampliando el cerco financiero a todo el círculo del gobernador. ¿Casualidad? Difícil creerlo cuando las acusaciones de EU detallan una red de complicidades que va de Culiacán a Los Pinos.
«No tenía conocimiento y no lo pregunté, no tengo mayor conocimiento. Le vamos a pedir que informen si es que hubo algo de eso.» — Claudia Sheinbaum, citada por El Universal.

La doble vara de la 4T: pruebas para unos, silencio para otros
El contraste es brutal. Mientras Sheinbaum pide «pruebas contundentes» para extraditar a Rocha Moya y los otros nueve acusados, su propio gobierno ha ampliado los delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa y ha permitido que la UIF congele cuentas sin necesidad de una sentencia judicial. Como señala Sergio Sarmiento en AM, «el mismo gobierno que decidió que la UIF puede congelar cuentas bancarias sin pruebas y que amplió los delitos que ameritan prisión preventiva, o sea, que permiten encarcelar a alguien antes de juzgarlo, hoy dice que requiere pruebas contundentes para extraditar al gobernador de Sinaloa». La doble vara es tan evidente que duele: mano dura contra los enemigos políticos, pero protección y silencio para los aliados.
La acusación estadounidense, detallada en documentos judiciales, sostiene que Rocha Moya se reunió durante su campaña con Iván y Ovidio Guzmán, los Chapitos, quienes «prometieron que se asegurarían de que ROCHA MOYA ganara las elecciones a gobernador. A cambio, ROCHA MOYA prometió a los líderes de los Chapitos que, si resultaba elegido, se aseguraría de que se colocara en puestos de autoridad del gobierno de Sinaloa a funcionarios favorables al tráfico de drogas de los Chapitos». El documento también describe cómo los Chapitos «robaron papeletas y urnas» y secuestraron e intimidaron a opositores. No son acusaciones menores: son el relato de una captura total del Estado por parte del crimen organizado.
El silencio de la UIF y la opacidad como política
Pero el congelamiento de cuentas no se limita a Sinaloa. En Chihuahua, la Fiscalía Anticorrupción reveló que la UIF también bloqueó cuentas a Arturo Fuentes Vélez, extitular de la Secretaría de Hacienda Estatal durante el gobierno de Javier Corral, así como a su esposa e hija, por un presunto desvío de 98 millones 600 mil pesos mediante un fideicomiso con Banregio, según reporta La Grandota. El dato es relevante porque muestra que la UIF sí actúa, pero lo hace de manera selectiva: contra funcionarios de otros partidos o contra aliados incómodos, mientras que en el caso de Rocha Moya, la presidenta dice no saber nada. La opacidad no es un error, es una estrategia.
Y mientras tanto, en el Congreso de la Unión, el silencio es ensordecedor. Ni Morena ni sus aliados han pedido una comparecencia del titular de la UIF, Pablo Gómez, para que explique los criterios detrás de estos congelamientos. Tampoco han solicitado información sobre las cuentas de Rocha Moya. Pareciera que, para la 4T, la lucha contra el narco es un eslogan que se aplica solo cuando conviene. Como bien apunta Vox Populi Noticias, el congelamiento de cuentas de Raúl Rocha se dio «por investigación federal», pero nadie en el gobierno ha explicado si estas acciones forman parte de una estrategia coordinada o son simples golpes de efecto.

El costo de la impunidad selectiva
Lo más grave de todo esto no es que la UIF haya congelado cuentas, sino que el gobierno federal no tenga la voluntad política de actuar con la misma contundencia contra todos los señalados. Si las acusaciones de Estados Unidos son ciertas —y el Departamento de Justicia no suele presentar casos sin pruebas sólidas—, estamos ante un gobernador que presuntamente entregó su estado al Cártel de Sinaloa a cambio de votos. Y la respuesta de la presidenta es: «no sabía, que investigue la UIF». Una postura que, más que ingenua, parece cómplice.
El caso de Rocha Moya no es un incidente aislado. Es la punta del iceberg de un sistema donde la justicia se aplica con pinzas, donde los amigos del poder gozan de presunción de inocencia mientras que los opositores son encarcelados antes de ser juzgados. La 4T prometió acabar con la impunidad, pero lo que está construyendo es una impunidad selectiva, donde el único delito imperdonable es no ser parte del proyecto. Y mientras tanto, Sinaloa sigue sangrando, los cárteles siguen operando y la presidenta prefiere no preguntar.
La pregunta que queda flotando es incómoda: si la UIF actuó sin que Sheinbaum lo supiera, ¿quién dio la orden? Y si lo sabía, ¿por qué finge desconocimiento? En cualquiera de los dos escenarios, la credibilidad del gobierno queda hecha trizas. Porque en un país donde el narco se ha infiltrado en todos los niveles del poder, la indiferencia no es una opción: es una traición a la ciudadanía.
Fuentes consultadas:
- Eluniversal – Sheinbaum desconoce si la UIF congeló cuentas bancarias a Rocha Moya y otros nueve ligados al narco; pide mayor información
- Msn – Crece el escándalo; congelan cuentas a Raúl Rocha, dueño de Miss Universo
- Lagrandota – Congelan cuentas bancarias a Fuentes Velez, esposa e hija
- Am – Sergio Sarmiento: En defensa de Rocha; la doble vara de la justicia en la 4T
- Voxpopulinoticias – Congelan cuentas de Raúl Rocha por investigación federal


