Narges Mohammadi: la Nobel iraní que el régimen deja morir

La activista de 54 años, ganadora del Nobel de la Paz 2023, está hospitalizada tras dos infartos en prisión. Sus allegad

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Lo que debes de saber

  • Narges Mohammadi, Nobel de la Paz 2023, está hospitalizada en estado crítico tras dos infartos en prisión.
  • Ha perdido 20 kilos en cautiverio y sus allegados temen por su vida por primera vez en 25 años de activismo.
  • El régimen iraní la detuvo en diciembre de 2025 por criticar a las autoridades durante un funeral.
  • Su abogada pide la intervención del presidente francés Emmanuel Macron para lograr su liberación.
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Tomado de: Dw

Un corazón que el régimen no quiere que lata

La premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi está «entre la vida y la muerte». Así lo declaró su abogada, Chirinne Ardakani, durante una rueda de prensa en París reportada por DW. La activista de 54 años, encarcelada desde diciembre de 2025 en Irán, fue hospitalizada hace cinco días por un problema cardíaco. Pero no es cualquier problema: según sus allegados, sufrió dos presuntos infartos —el 24 de marzo y el 1 de mayo— en la prisión de Zanyan, en el norte del país. Desde ahí fue trasladada a un hospital cercano, pero su estado sigue siendo crítico. «No solo estamos luchando por la libertad de Narges, estamos luchando para que su corazón siga latiendo», dijo Ardakani, según El Diario de Delicias.

«Nunca hemos tenido tanto miedo por la vida de Narges, en cualquier momento corremos el riesgo de perderla», declaró su abogada Chirinne Ardakani.

La frase es escalofriante porque viene de alguien que la ha defendido durante años. Y porque, como señala Listín Diario, «es la primera vez que decimos que está entre la vida y la muerte», según Jonathan Dagher, de Reporteros Sin Fronteras. Después de más de 25 años de activismo, 13 arrestos y nueve condenas, la salud de Mohammadi ha llegado a un punto de no retorno. Ha perdido 20 kilos en prisión, tiene dificultades para expresarse y padece un «deterioro sin precedentes», según su defensa.

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Tomado de: Eldiariodedelicias

El precio de alzar la voz

Mohammadi no es una presa política cualquiera. Es la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2023, un reconocimiento que debería servirle como escudo, pero que en Irán parece ser más bien una diana. Fue detenida el 12 de diciembre de 2025 en Mashhad, en el este del país, tras criticar a las autoridades religiosas durante un funeral. Desde entonces, el régimen ha acumulado condenas en su contra: en febrero de 2026 recibió seis años de prisión por «atentar contra la seguridad nacional» y año y medio adicional por «propaganda contra el sistema islámico». Todo esto, mientras su salud se desmorona.

Como reporta El Periódico, su abogada pidió la intervención del presidente francés Emmanuel Macron para lograr su liberación. «Esperamos del presidente una posición fuerte, no creo que sea pedir demasiado», dijo Ardakani. Pero la pregunta incómoda es: ¿cuánto peso tiene realmente un Nobel cuando el régimen que lo encarcela decide ignorar todas las normas internacionales? La respuesta, hasta ahora, es ninguna.

Un patrón que no cambia

Mohammadi lleva más de 25 años siendo detenida y juzgada repetidamente por su activismo contra la pena de muerte y el uso obligatorio del velo en Irán. Su marido y sus dos hijos adolescentes viven en París, exiliados. Ella, en cambio, sigue presa. Y no es la primera vez que su vida corre peligro: en el pasado realizó huelgas de hambre para protestar por sus condiciones de detención. Pero esta vez es diferente. Como señala La Nación, «nunca hemos temido tanto por la vida de Narges». La diferencia es que ahora no se trata de una protesta, sino de un corazón que literalmente está fallando.

El régimen iraní tiene una fórmula conocida: encarcelar, desgastar, y si es necesario, dejar morir. No ejecuta, no tortura abiertamente —al menos no siempre—, pero sí administra el abandono. Y cuando una presa política llega al borde de la muerte, el mundo se indigna, pero el régimen sigue su curso. La pregunta que queda flotando es: ¿esta vez será diferente? ¿O el nombre de Narges Mohammadi se sumará a la larga lista de activistas que el mundo dejó morir en silencio?


Fuentes consultadas:

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Tomado de: Listindiario

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