Lo que debes de saber
- La cinta ‘El ritual del nahual’ se estrena el 7 de mayo en más de 500 pantallas en México.
- Ambientada en el San Luis Potosí de 1965, sigue a un inspector federal investigando asesinatos de niños.
- Dirigida por el potosino Carlos Matienzo Serment, la película pasó por Rotterdam y Cannes.
- El terror es el tercer género favorito del público mexicano, solo detrás de la comedia y la animación.

500 pantallas para un mito potosino
Este jueves 7 de mayo de 2026, las salas de cine en México recibirán a una de las producciones más esperadas del género: «El ritual del nahual». La cinta, dirigida por el realizador potosino Carlos Matienzo Serment, llega con un respaldo internacional importante tras su paso por el Festival de Cine de Rotterdam y el Marché du Film en Cannes. Su estreno en 500 pantallas representa un hito para el cine mexicano contemporáneo, especialmente dentro de un género que vive un nuevo apogeo, según reporta Cadenapolitica.
Ambientada en el San Luis Potosí de 1965, la trama nos presenta al comandante Del Parral, un inspector federal que debe investigar una serie de crímenes atroces contra niños, todos despojados de sus dientes. Paralelamente, Gabriel, un forastero herido, es rescatado por dos enigmáticas curanderas, Teresa e Isabel. Mientras el inspector lucha contra la resistencia de los locales y sus creencias en hombres que caminan como animales, Gabriel comienza a sospechar que la «abuela» enferma que habita en la habitación contigua es, en realidad, una criatura acechante. El Economista detalla que los indicios de la agresión contra los niños son «profundamente preocupantes, extraños, sospechosos».
«En esta tierra, donde lo sagrado y lo salvaje se desdibujan, una antigua fuerza guardiana despierta para observar, juzgar y castigar. La película nos recuerda que, en estos parajes, la justicia no siempre viene del hombre… emana directamente de las entrañas del bosque.» — Pólvora

El auge del horror con identidad propia
El éxito previo de cintas como Huesera (2023) y Desaparecer por completo (2024) ha pavimentado el camino para historias que mezclan el terror con la mitología y los conflictos sociales del país. Según el Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2025, el género ha demostrado una rentabilidad sólida, respaldada por una red de 22 festivales dedicados al horror en territorio nacional. Amexi confirma que el estreno en más de 500 pantallas es un despliegue inédito para una producción nacional de este tipo.
Pero más allá de los números, lo interesante es la apuesta por un terror que no necesita sustos baratos ni clichés importados. Pólvora señala que «en un territorio que resguarda un mosaico de culturas ancestrales, lleno de color y misticismo, las historias sobran en cada callejón, bosque o valle». Frente a un mercado que a menudo apuesta por los clichés de la comedia romántica «mexa» —género que de vez en cuando sobresatura nuestras pantallas con las mismas historias o el mismo elenco—, el director Carlos Matienzo Serment y el guionista y actor Gerardo Oñate han decidido crear una historia íntima y mágica.
Una pieza que utiliza la leyenda para hablar del hartazgo de una época
La cinta no solo promete explorar el miedo a través de lo sobrenatural, sino mediante el peso de una cosmovisión ancestral profundamente arraigada en el Altiplano mexicano. El horror es actualmente el tercer género favorito del público mexicano, superado solo por la comedia y la animación, según datos del Anuario Estadístico. Esto explica por qué una producción de este tipo puede aspirar a 500 pantallas: el público está hambriento de historias que lo conecten con sus raíces, pero con un tratamiento cinematográfico de primer nivel.
Visualmente, la película destaca por una fotografía de Roberto Chávez Bañuelos, que captura el desgaste de los espacios: desde el encierro claustrofóbico de una habitación con la luz de una veladora hasta los rayos del sol entrando a través de una ventana. Filmada íntegramente en parajes naturales de San Luis Potosí, la cinta promete una atmósfera densa y envolvente que pocas veces se ve en el cine nacional.

¿Qué nos dice esto sobre el cine mexicano?
Que el público está listo para algo más que la misma comedia romántica con los mismos actores. Que hay talento, historia y mitología de sobra para construir un cine de género con identidad propia. Y que, cuando se apuesta por la calidad y la autenticidad, el respaldo llega: 500 pantallas, festivales internacionales y una crítica que aplaude. Ojalá y esto no sea un espejismo, sino el inicio de una tendencia que nos devuelva el orgullo por nuestras historias.


