Lo que debes de saber
- El precio de la vivienda en México subió un histórico 10.9% en 2023, según SHF.
- San Luis Potosí reporta una morosidad de solo 2-3% y un mercado ‘estable’ para 2026.
- La estabilidad en SLP podría ser un eufemismo para un mercado que no crece al ritmo de la demanda real.
- Fuentes especializadas advierten sobre la desconexión entre los datos macro y la asequibilidad para las familias.

La estabilidad que nadie pidió: cuando no subir es perder
En un país donde el precio de la vivienda se disparó un 10.9% en 2023, el mayor aumento histórico desde que hay registros, según datos de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) citados por El Economista, que San Luis Potosí se jacte de un mercado ‘estable’ con ‘precios controlados’ suena más a consuelo de perdedor que a triunfo. El informe local de Oem para 2026 pinta un cuadro de calma chicha: morosidad entre el 2 y 3%, finanzas sanas y una apreciación que se ‘estabilizó’ tras los picos de 2024. Pero en el contexto nacional, donde estados como Baja California Sur vieron subidas del 17.6%, estabilizarse muy por debajo del promedio nacional no es señal de salud, sino de un motor que no arranca. Es como presumir que tu carro no se descompuso en la carrera, pero olvidar mencionar que nunca salió del garage. La pregunta incómoda es: ¿esta estabilidad responde a una oferta que satisface una demanda robusta, o es el síntoma de un mercado que se está quedando atrás, donde la gente simplemente ya no puede o no quiere apostar por un crédito hipotecario en medio de la incertidumbre?

La morosidad baja: ¿disciplina o desesperación?
El dato estrella del reporte potosino es, sin duda, la morosidad mínima. Un 2-3% suena a música para los oídos de cualquier banquero. Pero hay que leer entre líneas. Una morosidad tan baja en un entorno de altas tasas de interés y estanflación salarial puede tener dos caras. La primera, la oficial: los potosinos son pagadores disciplinados que priorizan su vivienda. La segunda, la que no se dice: el acceso al crédito se ha restringido tanto que solo los perfiles más sólidos, aquellos con menor probabilidad de caer en impago, están obteniendo hipotecas. Es decir, la cartera es ‘sana’ porque se le niega el crédito a quien podría enfermarla. Realestatemarket habla de una ‘recuperación’ en el sector y de una cartera hipotecaria que podría crecer enormemente hacia 2030, pero ese optimismo macroeconómico choca con la micro-realidad de las familias para quienes el enganche de una casa se ha vuelto una meta inalcanzable. La baja morosidad, en este escenario, no es un indicador de prosperidad compartida, sino de un filtro cada vez más estrecho en la puerta de entrada a la propiedad.
«Durante el 2023 se registró un descenso del 0.5% en la cantidad de avalúos realizados respecto al 2022», se puede leer en los resultados nacionales del índice de la SHF.
Esa línea, casi escondida en el reporte de El Economista, es la bomba de humo que revela el verdadero drama. Menos avalúos significan menos operaciones en trámite, menos gente moviéndose en el mercado. Combina eso con precios que suben a doble dígito a nivel nacional y la ‘estabilidad’ potosina huele a estancamiento. No es que la gente esté pagando religiosamente sus casas de lujo; es que probablemente hay menos gente entrando al juego. El informe de BBVA Research sobre la situación inmobiliaria en México, aunque técnico, apunta a los riesgos de sobrecalentamiento en algunas zonas y de desconexión en otras. San Luis Potosí, al no seguir el ritmo frenético de Querétaro o los polos turísticos, podría estar quedándose en una zona gris: no se enfría lo suficiente para ser accesible, pero no se calienta lo suficiente para atraer la inversión especulativa que dinamiza (y distorsiona) otros mercados.
El fantasma de la vivienda más cara del Bajío
Aquí es donde el análisis se pone jugoso. Otra fuente, Liderempresarial, aunque su acceso fue restringido, tenía un titular revelador en su URL: ‘San Luis Potosí supera a Querétaro, tiene la vivienda más cara del Bajío en 2026’. Esto contradice frontalmente la narrativa de ‘estabilidad’ y ‘precios controlados’. Si SLP tiene la vivienda más cara de la región, su ‘estabilidad’ es la de los precios altos, no la de la asequibilidad. Es la calma de un mercado de lujo, no la de un mercado para la clase media. Esta posible contradicción entre las fuentes es el meollo del asunto: ¿a qué estabilidad se refiere el informe local? ¿A la de que los precios ya no suben porque llegaron a un techo que pocos pueden pagar? El discurso oficial celebra la resiliencia frente a ‘los gigantes nacionales’, pero omite mencionar que esa resiliencia puede tener el costo de excluir a sus propios habitantes del sueño de la vivienda propia. Se arma entonces un círculo vicioso: precios altos o estables en lo alto, crédito escaso y caro, morosidad baja artificialmente, y un mercado que se mueve solo para un segmento cada vez más reducido de la población.
Al final, el caso de San Luis Potosí es un espejo de las dos Méxicos inmobiliarias que se están consolidando. Por un lado, la de los reportes triunfalistas que celebran números macroeconómicos verdes y baja morosidad. Por el otro, la realidad de calles donde las familias ven cómo la meta de un techo propio se aleja más cada año, incluso en estados ‘estables’. La próxima vez que un informe hable de ‘finanzas sanas’ y ‘mercado resiliente’, habría que preguntar: ¿sanas para quién? ¿Resiliente para qué? Porque un mercado inmobiliario verdaderamente sano no es el que tiene pocos morosos, sino el que permite que una familia trabajadora pueda, sin ahogarse en deudas, comprar una casa digna. Y por los números, esa salud parece estar en cuidados intensivos, disfrazada con el término más ambiguo y peligroso del diccionario económico: estabilidad.
Fuentes consultadas:
- Oem – Mercado de vivienda en San Luis Potosí se mantiene estable con baja morosidad, según informe 2026
- Bbvaresearch –
- Liderempresarial –
- Realestatemarket – Sector Inmobiliario en México: Perspectivas
- Eleconomista – Precio de la vivienda tuvo un aumento histórico en México durante el 2023: creció 10.9%


