Lo que debes de saber
- Dos barcos pesqueros ecuatorianos fueron hundidos en marzo por drones con explosivos; los sobrevivientes describen a agresores que hablaban inglés y vestían uniformes con parches de la bandera de EE.UU.
- El Pentágono y la Guardia Costera de EE.UU. niegan participación, pero un avión de patrullaje con base en El Salvador siguió a los barcos días antes de los ataques, según análisis del New York Times.
- Dos congresistas demócratas exigen respuestas: hay 8 pescadores desaparecidos y denuncias de detención ilegal y abuso por parte de personal de EE.UU.
- La ONU reporta que desde enero se ha perdido un barco pesquero; los sobrevivientes fueron entregados a la Armada de El Salvador tras ser interrogados, lo que sugiere una operación coordinada.
- El avión que siguió a los barcos está registrado a nombre de una empresa con dirección en una tienda de UPS en Richmond, Virginia, lo que apunta a contratistas militares privados.

El Pacífico no es tan pacífico
En marzo, dos barcos pesqueros ecuatorianos ardieron en el Pacífico. No fue un accidente ni un ataque pirata clásico: los sobrevivientes cuentan que drones del tamaño de una almohada, con rotores en las cuatro esquinas y un tubo colgando del centro, les lanzaron explosivos. El primer dron cayó sobre los tanques de gasolina de La Negra Francisca Duarte II y el segundo impactó al Don Maca. Los 36 tripulantes sobrevivieron, pero su historia suena a guion de película de espías: agresores que hablaban inglés, uniformes con parches de la bandera de EE.UU. y un avión que los siguió días antes. CNN recogió el testimonio de Hernán Flores, capitán de uno de los barcos: «Escuchamos la explosión – ¡boom! Fue el tipo de explosión que me dejó los oídos zumbando. En ese momento, sentí sangre corriendo por mi cuerpo».
Lo que sigue es aún más extraño. Los pescadores no solo fueron atacados: después de que sus barcos se hundieran, fueron rescatados (o capturados, según se mire) por personal armado que los subió a barcos militares de EE.UU. Los interrogaron y luego los entregaron a patrullas de El Salvador, que los llevaron a tierra firme. El Pentágono niega toda participación, y la Guardia Costera también. Pero los congresistas demócratas Joaquín Castro y Bill Keating no se tragan el cuento: enviaron una carta a Pete Hegseth y Marco Rubio exigiendo «una contabilidad completa» de lo ocurrido, incluyendo el hundimiento de un tercer barco, el Fiorella, que desapareció en enero con ocho personas a bordo.
«Estos incidentes han resultado en ocho personas aún desaparecidas o sin contabilizar, relatos creíbles de sobrevivientes sobre detención arbitraria o ilegal, abuso y uso extrajudicial de la fuerza por parte de personal de EE.UU.» — Carta de los congresistas Castro y Keating, citada por Los Angeles Times.

El avión fantasma y la dirección de UPS
Aquí es donde la historia se pone más interesante. El Diario del Noroeste retomó una investigación del New York Times que analizó datos de vuelo y encontró que un avión de patrullaje marítimo, con base en una instalación militar en El Salvador, voló hacia los tres barcos en los días previos a los ataques. Los pilotos hablaban inglés con acento estadounidense, según grabaciones de control de tráfico aéreo. Y el avión no aparece en las listas del Pentágono: está registrado a nombre de una empresa cuya dirección es un apartado postal en una tienda de UPS en Richmond, Virginia. Es decir, un avión fantasma, operado por alguien que no quiere ser identificado, siguiendo a barcos pesqueros que luego son bombardeados.
La pregunta es obvia: ¿quién está haciendo esto? Los sobrevivientes describen a los agresores con uniformes a juego y parches de la bandera de EE.UU., pero sin insignias oficiales. Eso huele a contratistas militares privados, esos que operan en las sombras y que ya tienen historia en América Latina. Recordemos que la administración Trump lanzó una campaña de bombardeos contra supuestos barcos de narcotráfico en el Pacífico, pero estos barcos ecuatorianos no eran lanchas rápidas: eran barcos pesqueros de 35 toneladas, de los que se ven en cualquier puerto de Manta. ¿Error de inteligencia? ¿Operación encubierta que salió mal? ¿O algo más siniestro?

El silencio de Washington y la indiferencia de Quito
Lo más indignante no es solo el ataque, sino la falta de respuestas. El Pentágono dice «no tenemos orientación que ofrecer», como si los pescadores fueran parte de un videojuego. La CIA tampoco aclara nada. Mientras tanto, las familias de los ocho desaparecidos del Fiorella siguen sin saber qué pasó. La ONU reporta que desde enero se ha perdido un barco pesquero, y los sobrevivientes de los otros dos fueron entregados a El Salvador, un país que no tiene jurisdicción sobre aguas internacionales. Esto no es un incidente aislado: es un patrón que sugiere una operación coordinada, con aviones de vigilancia, drones de ataque y protocolos de detención.
Y aquí está el detalle que nadie quiere ver: si estos ataques fueron realizados por contratistas privados bajo contrato de EE.UU., entonces Washington está tercerizando la violencia en el Pacífico, con cero rendición de cuentas. Si fueron fuerzas oficiales, entonces el Pentágono está mintiendo. En ambos casos, la comunidad internacional debería estar exigiendo una investigación independiente. Pero Ecuador, un país con problemas internos enormes, parece no tener la capacidad (o la voluntad) de presionar a su poderoso vecino del norte. Y México, que también sufre la violencia del narcotráfico y la injerencia extranjera, debería estar prestando atención: lo que pasa en el Pacífico ecuatoriano podría ser un ensayo de lo que viene para otros países de la región.
Los pescadores, mientras tanto, siguen con sus vidas, con el trauma de haber visto arder sus barcos y de haber sido tratados como criminales. Hernán Flores recuerda el momento en que sintió la sangre correr por su cuerpo. No sabe quién lo atacó. Nadie le ha dado una explicación. Y mientras Washington niega y los congresistas escriben cartas, los drones siguen volando en algún lugar del Pacífico, esperando su próximo objetivo.
Fuentes consultadas:
- Cnn – Mysterious bomb-dropping drones sank their fishing boats, survivors say. Who was behind the attacks?
- Latimes – Who sank 2 Ecuadorean fishing boats? Survivors point to drones as Washington denies involvement
- Eldiariodelnoroeste – Hablaban inglés, llevaban banderas de EE. UU. y atacaron a los pescadores. ¿Quiénes eran?


