Lo que debes de saber
- Irán denunció formalmente ante la ONU que los bombardeos de EE.UU. contra infraestructura civil constituyen crímenes de guerra.
- En casi una semana de ataques, al menos 38 personas han muerto, entre ellas tres mujeres y un menor.
- Un bombardeo alcanzó las inmediaciones de un hospital oncológico infantil en Ahvaz, obligando a evacuar a los pacientes.
- El Consejo de Seguridad no ha emitido ninguna declaración ni condena, lo que Irán califica como inacción cómplice.

La carta que incomoda (pero no mueve)
El 17 de julio de 2026, el embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, entregó una carta al secretario general António Guterres y al presidente de turno del Consejo de Seguridad —la República Democrática del Congo— en la que acusa a Estados Unidos de cometer «atroces crímenes de guerra» contra la población civil iraní. La misiva, reportada por Efe, no es la primera: Iravani ya había denunciado una ola de ataques entre el 8 y el 16 de julio contra provincias del sur, ciudades costeras y puertos en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz. Pero esta vez el tono es más grave: ya no habla de «agresión», sino de violaciones deliberadas al derecho internacional humanitario.
La pregunta que flota en el aire es incómoda: ¿alguien en Nueva York va a mover un dedo? Hasta ahora, el Consejo de Seguridad —ese órgano que debería prevenir guerras y que lleva décadas paralizado por los vetos— no ha emitido ni una declaración de preocupación. Como señala Infobae, la denuncia se produce en medio de una escalada donde ambos bandos intercambian golpes: bombardeos estadounidenses contra el sur de Irán y respuesta iraní con misiles y drones contra objetivos en Catar, Baréin y Kuwait. Pero mientras los misiles vuelan, los civiles pagan los platos rotos.
38 muertos y un hospital evacuado: la factura humana
Los números fríos los puso el Ministerio de Salud iraní: 38 muertos en casi una semana de bombardeos, entre ellos tres mujeres y un menor. Pero hay una imagen que duele más que cualquier estadística: el jueves, un ataque estadounidense golpeó las inmediaciones de un hospital oncológico infantil en la ciudad de Ahvaz, en el suroeste del país. Según Radioagricultura, el impacto obligó a evacuar el recinto asistencial como medida preventiva. No es un cuartel militar. No es un centro de comando. Es un lugar donde niños con cáncer reciben tratamiento. Y aún así, quedó en la línea de fuego.
La sexta noche consecutiva de bombardeos, reportada por E Consulta, golpeó tres puentes y un tramo ferroviario en Bandar Abás, paralizando el transporte en una ciudad clave para la logística del golfo Pérsico. La Casa Blanca no ha confirmado ni desmentido si esos blancos eran militares o civiles. Pero el derecho internacional humanitario es claro: atacar infraestructura civil de manera deliberada constituye un crimen de guerra. No importa quién lo haga.
«La República Islámica condena en los términos más enérgicos posibles los actos de agresión de Estados Unidos y los ataques deliberados contra infraestructuras civiles iraníes», afirmó Iravani en la misiva, según Efe.
El silencio que habla: el Consejo de Seguridad y la doble moral
Lo más revelador de esta historia no es lo que dice Irán, sino lo que no dice el Consejo de Seguridad. Iravani lo señaló con claridad: la inacción continuada del Consejo permite a Estados Unidos seguir atacando la soberanía iraní y perpetrar «atroces crímenes de guerra». Y tiene razón en un punto incómodo: cuando Rusia bombardea hospitales en Ucrania, hay condenas, sanciones y titulares globales. Cuando Estados Unidos bombardea las inmediaciones de un hospital oncológico infantil en Irán, el Consejo de Seguridad guarda silencio. La comunidad internacional tiene una memoria selectiva que huele a hipocresía.
Irán, por supuesto, no es un angelito en esta historia. Sus misiles y drones han caído sobre Catar, Baréin y Kuwait, países que no le declararon la guerra. Pero eso no borra el hecho de que 38 civiles —entre ellos una niña o un niño— están muertos porque alguien decidió que bombardear cerca de un hospital era una opción militar aceptable. La denuncia de Teherán ante la ONU es, en el fondo, un espejo incómodo para un sistema internacional que solo se indigna cuando le conviene.
Mientras tanto, en Bandar Abás los puentes siguen caídos, en Ahvaz los niños con cáncer fueron evacuados y en Nueva York el Consejo de Seguridad sigue sin reunirse. La guerra tiene muchas caras, pero la más cruel es la del silencio de los que podrían detenerla y deciden no hacerlo.
Fuentes consultadas:
- Efe – Irán denuncia ante la ONU “crímenes de guerra” de EE.UU. por ataques a infraestructuras civiles
- Infobae – Irán denuncia ante ONU “crímenes de guerra” de EEUU por ataques a infraestructuras civiles – Infobae
- Msn –
- E Consulta –
- Radioagricultura Cl – Irán denuncia ante la ONU “crímenes de guerra” de Estados Unidos


