Lo que debes de saber
- Enrique Inzunza pidió licencia al Senado tras 23 días de ausencia y presión por acusaciones de EU.
- Antes había rechazado tajantemente separarse del cargo, incluso publicó videos desde Badiraguato.
- Reapareció junto a Javier Corral en Culiacán días antes de solicitar la licencia.
- Es el único de los 11 funcionarios señalados por EU que se resistió a pedir licencia hasta ahora.

El que se fue sin avisar
Durante 23 días, el senador Enrique Inzunza fue un fantasma. No se le vio en el Senado, no respondía mensajes, y su última publicación en redes sociales fue el 17 de mayo, cuando negó estar negociando con autoridades de Estados Unidos. Infobae reportó que ni siquiera su suplente se presentó a la sesión de la Comisión Permanente del 21 de mayo, donde se votó la apertura del periodo extraordinario. La pantalla de votación reflejó su ausencia, y mientras tanto, sus compañeros de bancada —incluyendo a Ricardo Monreal— aseguraban que «seguramente estará aquí». No estuvo.
“Rechazo con toda firmeza las calumnias y el oprobio del que se pretende hacerme objeto, a través de imputaciones falsas y dolosas”, declaró Inzunza el 2 de mayo, según Grupo Animal.
Ese mismo día, en un video grabado desde su natal Badiraguato —tierra también de Joaquín “El Chapo” Guzmán—, el senador morenista prometió que acudiría puntualmente a cualquier citación de las autoridades mexicanas. Dijo que se estaba preparando para los trabajos de la Comisión Permanente. No solo no fue a la Permanente: desapareció del mapa legislativo por más de tres semanas. La contradicción entre sus palabras y sus actos es tan evidente que parece un capítulo de una serie de narcopolítica, no la realidad de un senador en funciones.

La estrategia del avestruz
Mientras el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, pidieron licencia casi de inmediato tras las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Inzunza se mantuvo firme en su negativa. Am documentó que el senador aseguró que las imputaciones eran «falsas y dolosas» y que se trataba de una represalia por haber criticado desde la tribuna la presunta operación de agentes de la CIA en Chihuahua. Incluso insinuó que los señalamientos tenían un trasfondo político: «Casualmente un día después de que defendiera desde la tribuna del Senado mexicano… el principio basilar e innegociable de la soberanía de México».
Pero la realidad es más compleja. La acusación de Estados Unidos no es un tuit ni una declaración diplomática: es una imputación formal por conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos. Según Grupo Animal, la pena mínima sería de 40 años de prisión. No es un rumor de cantina: es una acusación que pesa como una losa. Y aunque Inzunza insiste en que todo es una calumnia, su comportamiento —desaparecer, no asistir al Senado, cortar comunicación— no es precisamente la actitud de alguien que confía en su inocencia.
El testigo cooperante que nadie quiere
El dato más explosivo, y que ninguna de las fuentes menciona de forma directa pero que flota en el ambiente, es que Inzunza busca ser testigo cooperante ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Am reveló que la negociación implicaría la entrega de testimonios sobre la operación de redes políticas y su presunta relación con grupos externos. Si esto es cierto, la licencia no sería un acto de sumisión, sino una jugada estratégica: protegerse mientras se convierte en el testigo estrella contra sus propios compañeros de partido. El nerviosismo en la administración estatal y federal sería entonces comprensible: Inzunza conoce los secretos del gobierno de Rocha Moya, fue su secretario general y una de las figuras más influyentes.
La pregunta que nadie responde es: ¿qué información tiene Inzunza que lo hace tan valioso para la DEA o el FBI? Y más importante: ¿a quién va a señalar? Porque si algo ha quedado claro en los últimos años es que cuando un funcionario mexicano se convierte en testigo cooperante, los temblores políticos se sienten hasta en Palacio Nacional.

La foto que lo cambió todo
El 22 de mayo, después de 23 días de silencio, Enrique Inzunza reapareció. No en el Senado, sino en el Country Club de Culiacán, acompañado de su compañero de escaño Javier Corral. ABC Noticias publicó que Corral confirmó el encuentro y declaró: «Lo veo tranquilo. No se anda escondiendo, ni nada que se le parezca». Incluso aseguró que Inzunza le compartió que asistiría al periodo extraordinario de la próxima semana. Días después, el senador solicitó licencia. La secuencia es tan predecible como sospechosa: reaparece, da señales de vida, y al poco tiempo pide permiso. Como si hubiera estado esperando el momento adecuado —o la negociación adecuada— para dar el paso.
Lo que no dijo Corral, y que es evidente, es que Inzunza no se estaba escondiendo: estaba calculando. Porque si realmente quisiera enfrentar el proceso, no habría necesitado 23 días de silencio para reaparecer y luego pedir licencia. La licencia, en este contexto, no es un acto de responsabilidad política: es un mecanismo de supervivencia. Le permite ausentarse sin renunciar, conservar el fuero mientras negocia, y evitar que su presencia en el Senado sea un foco de atención incómodo para Morena.
El problema es que la licencia no borra las acusaciones. No desaparece el hecho de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo señala como parte de una red de protección a cárteles. Y no responde la pregunta que todos los mexicanos deberían hacerse: ¿cómo es posible que un senador en funciones, acusado de narcotráfico por el gobierno más poderoso del mundo, pueda simplemente pedir licencia y esperar que todo se olvide?
La respuesta, como casi siempre en la política mexicana, es que no se olvida. Solo se pospone. Y mientras Inzunza disfruta de su licencia en Badiraguato —o en donde sea que esté—, el país sigue esperando que alguien, en algún lado, explique qué demonios está pasando en Sinaloa.
Fuentes consultadas:
- Am – Enrique Inzunza rechaza pedir licencia tras acusaciones de EU
- Abcnoticias – Reaparece el senador Enrique Inzunza en Culiacán tras acusaciones de EU | ABC Noticias
- Infobae – Sin señales de Enrique Inzunza en el Senado de la República: ¿Qué se sabe del paradero del legislador de Morena tras acusaciones de EEUU? – Infobae
- Grupoanimal – Senador Enrique Inzunza rechaza pedir licencia tras acusaciones de EU


