Lo que debes de saber
- Maru Campos firmó acuerdos de seguridad con Greg Abbott en 2025, incluyendo drones y 200 mdd de inversión.
- La FGR la citó a comparecer el 27 de mayo por el caso de agentes de la CIA en Chihuahua.
- No es la única: Samuel García, Cabeza de Vaca y Riquelme también pactaron con Texas desde 2022.
- El gobierno federal acusa «traición a la patria», pero los acuerdos son públicos y no exclusivos de Campos.

El expediente que nadie quiere abrir completo
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, tiene una cita con la Fiscalía General de la República el próximo 27 de mayo. El motivo: el caso de los agentes de la CIA que operaron en territorio mexicano sin autorización federal. Pero mientras la FGR afila sus preguntas, el gobierno de Chihuahua mantiene en su página oficial un registro público de reuniones, acuerdos y colaboraciones con autoridades de Estados Unidos que, según Infobae, «habla solo». El problema es que ese expediente no es solo de Campos: desde 2022, al menos tres gobernadores más —el priista Miguel Ángel Riquelme (Coahuila), el panista Francisco Javier Cabeza de Vaca (Tamaulipas) y el emecista Samuel García (Nuevo León)— firmaron acuerdos similares con el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott. La pregunta incómoda es: ¿por qué solo Maru Campos está en la mira de la FGR?

200 millones de dólares y un elogio que pesa
El acuerdo más vistoso de Campos con Texas se firmó en mayo de 2025, durante una gira de trabajo en Austin. Ahí presentó la plataforma Sentinel, un sistema de rastreo de vehículos desde parques industriales de Juárez hasta el cruce fronterizo, y el uso de drones para patrullar el Río Bravo. La inversión anunciada: más de 200 millones de dólares. Abbott, según Infobae, declaró públicamente: «Es el mejor plan de seguridad fronteriza que he visto de cualquier gobernador de México». Como resultado, Texas normalizó las inspecciones en los puentes fronterizos con Chihuahua, convirtiendo al estado en la única entidad mexicana con trato de excepción. Hasta ahí, todo suena a éxito diplomático. Pero el contexto político es otro.
«Es el mejor plan de seguridad fronteriza que he visto de cualquier gobernador de México» — Greg Abbott, citado por Infobae.
El antecedente de 2022: cuatro gobernadores, un mismo guión
El 6 de abril de 2022, Abbott anunció medidas rigurosas de inspección a autobuses y tractocamiones que cruzaban de México a Texas, causando pérdidas millonarias. Semanas después, según El Siglo de Torreón, cuatro gobernadores opositores —Riquelme, Cabeza de Vaca, García y Campos— firmaron «acuerdos» con el texano para «asegurar ambos lados de la frontera». Abbott tuiteó: «Texas hizo más en dos días para asegurar la frontera de lo que Biden ha hecho en 15 meses». El medio señaló entonces que estos gobernadores «no tienen facultades legales» para pactar en temas de seguridad y migración, que son competencia federal. Y advirtió: «el peligroso agregado de aparentar que pueden negociar y cerrar arreglos sin la intervención del Poder Ejecutivo Federal».
¿Traición o pragmatismo? El doble juego de la 4T
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y la dirigencia de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, han escalado el caso Campos como un asunto de «traición a la patria». Pero, como señala Mario Maldonado en El Universal, «la sobrerreacción suele producir exactamente el efecto contrario al que se busca». Campos pasó de ser una gobernadora con desgaste visible a una figura revitalizada, «un activo político nacional del PAN». Mientras tanto, los otros tres gobernadores que firmaron acuerdos similares en 2022 —Riquelme, Cabeza de Vaca y García— no han recibido citación alguna de la FGR. La selectividad es evidente, y el costo político de colocar a Campos todos los días en el centro del debate nacional podría terminar beneficiándola.
El riesgo de la sobrerreacción
Campos, por su parte, ha endurecido el tono. Negó haber autorizado la participación de agentes estadounidenses en el operativo de Morelos, defendió los resultados del decomiso y acusó una embestida política desde Morena. En declaraciones a ADN40, afirmó que Morena no podrá intimidarla y que terminará su mandato. La estrategia de la 4T, al convertir a Campos en «piñata» del oficialismo, ha logrado lo que ni el PAN había conseguido: unificar a la oposición en torno a una figura que, hasta hace semanas, estaba desgastada. El verdadero problema de fondo —la falta de control federal sobre la frontera y la discrecionalidad con la que los gobernadores negocian con actores extranjeros— queda sepultado bajo el ruido político.
Al final, la comparecencia del 27 de mayo no solo definirá el futuro jurídico de Maru Campos. También pondrá a prueba si la FGR actúa con el mismo rasero para todos los gobernadores que, como ella, firmaron acuerdos con Texas. O si, como parece, el expediente se abre solo para quien incomoda a Palacio Nacional.


