Lo que debes de saber
- Gallardo presentó a SLP como referente en movilidad sustentable en el 16º Congreso Internacional de Transporte.
- MetroRed, el primer sistema de transporte público gratuito del país, fue el buque insignia del modelo potosino.
- Se anunciaron 1,200 millones de pesos para obras en el Altiplano, pero sin detalles de ejecución.
- La conectividad multimodal busca atraer inversión, pero el escepticismo sobre la viabilidad financiera persiste.

El show de la movilidad 2030
Que Ricardo Gallardo haya puesto a San Luis Potosí en el mapa del 16º Congreso Internacional de Transporte no es poca cosa. Según Buenavistanoticias, el gobernador logró que su modelo de movilidad sustentable fuera reconocido por expertos como «ejemplo a seguir». El plato fuerte: MetroRed, el primer sistema de transporte público totalmente gratuito del país. Suena a sueño guajiro hecho realidad, sobre todo en un país donde el transporte público es sinónimo de caos, tarifazos y unidades que parecen salidas de una película de terror. Pero, como siempre, el diablo está en los detalles.
Por un lado, la idea de un transporte gratuito es un golpe de efecto impecable. En un estado donde el salario mínimo apenas alcanza para sobrevivir, quitarle el peso del pasaje a miles de usuarios es, sin duda, un alivio. Sin embargo, la pregunta que flota en el aire es: ¿cuánto cuesta mantener ese sistema? Porque si algo hemos aprendido en México, es que las promesas de gratuidad suelen esconder costos ocultos, ya sea en mantenimiento diferido, subsidios que desangran las finanzas estatales o, peor aún, en la calidad del servicio. Buenavistanoticias no menciona ni un solo número sobre el presupuesto operativo de MetroRed, lo que deja un enorme signo de interrogación.
«El modelo potosino fue señalado por expertos como ejemplo a seguir por su eficiencia y compromiso social» — Buenavistanoticias
La cita, sacada del reportaje, suena a disco rayado de la propaganda oficial. ¿Quiénes son esos expertos? ¿Pagados por el gobierno o realmente independientes? En un país donde los «expertos» a veces salen de las nóminas estatales, conviene tomar estas declaraciones con pinzas. Lo que sí es tangible es el anuncio de que la Huasteca recibirá unidades eléctricas, una región que históricamente ha estado marginada de este tipo de inversiones. Si se cumple, sería un avance real. Pero el escepticismo es sano: cuántas veces hemos visto anuncios rimbombantes que se quedan en el tintero.

Conectividad multimodal: el otro lado de la moneda
Mientras en el congreso se vendía la imagen de un SLP moderno y verde, Sdpnoticias reporta que el gobierno estatal está impulsando una inversión de más de mil 200 millones de pesos para la región del Altiplano, enfocada en mejorar la movilidad y la competitividad regional. Carreteras, ferrocarriles y conectividad aérea: el paquete completo para convertir a SLP en un nodo logístico del Bajío. Suena ambicioso, pero también suena a que el dinero se está yendo a obras de infraestructura dura, no necesariamente a transporte público para la gente.
Aquí hay una contradicción interesante: por un lado, se presume un sistema de transporte gratuito con visión social; por el otro, se inyectan cantidades millonarias en infraestructura para atraer inversión privada. No es que sean excluyentes, pero la pregunta es si el ciudadano de a pie verá algún beneficio real. Las carreteras y los trenes de carga mueven mercancías, no personas. Y si el Altiplano recibe 1,200 millones de pesos, ¿cuánto recibe la zona metropolitana de SLP para mantener MetroRed? Los números no aparecen por ningún lado.
El riesgo de la narrativa única
El problema con este tipo de coberturas es que parecen escritas por el mismo equipo de comunicación social. Ambas fuentes repiten los mismos logros sin asomarse a las críticas. No hay una sola voz opositora, ni un solo dato sobre deudas, sobrecostos o retrasos. En un ejercicio de periodismo serio, eso es una bandera roja. La movilidad en SLP tiene problemas estructurales que no se resuelven con un sistema gratuito si no va acompañado de mantenimiento, seguridad y cobertura real. ¿Qué pasa con las rutas que no llegan a las colonias periféricas? ¿Con las unidades que se descomponen? ¿Con los choferes que siguen manejando como si estuvieran en un videojuego?
El secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, declaró a Sdpnoticias que la conectividad multimodal es «uno de los principales motores para el desarrollo económico». Suena bonito, pero el desarrollo económico no se mide solo en kilómetros de carretera, sino en cómo eso mejora la vida de la gente. Si las nuevas vías solo sirven para que los camiones de carga pasen más rápido, mientras los potosinos siguen esperando una combi que nunca llega, entonces el discurso se queda en eso: discurso.
Al final, lo que tenemos es una historia de dos caras. Una, la del gobernador que se pasea por congresos internacionales vendiendo un modelo de transporte que suena a revolución. Otra, la de las obras de infraestructura que prometen desarrollo, pero cuyos beneficios concretos aún están por verse. Lo que no se dice es si todo esto es financieramente sostenible a largo plazo, o si es solo un espejismo electoral. Porque, seamos honestos, en año de elecciones, cualquier logro se magnifica. Y SLP no es la excepción.
La movilidad 2030 es una meta loable. Pero para llegar a ella, hacen falta más que reflectores y anuncios. Hacen falta rendición de cuentas, transparencia en los costos y, sobre todo, que el ciudadano sienta el cambio en su día a día. Mientras tanto, el escepticismo es la postura más inteligente. Porque cuando algo suena demasiado bien para ser verdad, casi siempre lo es.


