Lo que debes de saber
- El Tesoro de EU sancionó a 12 personas y dos empresas vinculadas a Los Chapitos por lavar dinero del fentanilo.
- Armando Ojeda Avilés lideraba una red que convertía efectivo en criptomonedas para enviarlo a México.
- El restaurante Gorditas Chiwas, en Chihuahua, fue usado como fachada para blanquear capitales.
- Jesús González Peñuelas, prófugo, encabeza otra red de tráfico y lavado desde 2007.
- Las sanciones llegan tras la acusación penal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Del efectivo al bitcoin: el nuevo menú del narco
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos volvió a meter el dedo en la llaga del narcotráfico mexicano, pero esta vez con un giro que parece sacado de una serie de Netflix: criptomonedas, empresas de seguridad y un restaurante de gorditas. La OFAC sancionó a más de una docena de personas y entidades acusadas de lavar dinero para el Cártel de Sinaloa, específicamente para la facción de Los Chapitos. La red, según las autoridades, operaba con una sofisticación que mezcla lo digital con lo tradicional: recogían fajos de billetes en Estados Unidos, los convertían en bitcoins y los transferían a México. Todo mientras, en paralelo, un restaurante en Chihuahua servía como fachada para mover capitales.
El dato que más llama la atención es que Armando de Jesús Ojeda Avilés, señalado como el líder de una de las redes, no solo coordinaba la recolección de efectivo producto de la venta de fentanilo, sino que supervisaba personalmente los envíos de droga. El País reporta que Ojeda habría facilitado la conversión de grandes cantidades de efectivo en criptomonedas para su transferencia final al Cártel de Sinaloa en México. No es un operador cualquiera: es el eslabón que conecta la calle con el mundo digital, y que demuestra cómo el narco se ha adaptado a las nuevas tecnologías mejor que muchas empresas legítimas.
“En concreto, Ojeda Avilés ha coordinado la recolección de grandes cantidades de efectivo en Estados Unidos, producto de la venta de fentanilo y otras drogas ilícitas. Posteriormente, facilita la conversión de este efectivo en criptomonedas para su transferencia final al Cártel de Sinaloa en México”, según indica la autoridad estadounidense citada por El Pueblo.
Gorditas Chiwas: el restaurante que lavaba más que manteca
Si algo tiene de peculiar este caso es la presencia de Gorditas Chiwas, un restaurante ubicado en Chihuahua que, según la acusación, era controlado por Alfredo Orozco Romero a través de sus familiares Amalia Margarita Romero Moreno y Liliana Orozco Romero. El Imparcial detalla que el negocio formaba parte de una red más amplia que incluía a la empresa de seguridad Grupo Especial Mamba Negra. La imagen de un local de comida popular sirviendo como fachada para lavar dinero del narco no es nueva, pero sí revela hasta qué punto la economía legal se entremezcla con la ilegal en México. No es que el restaurante fuera un negocio próspero por sí mismo; era una pieza en un engranaje que movía millones de dólares en efectivo.
La lista de sancionados incluye a 12 personas, entre ellas Jesús Alonso Aispuro Félix, identificado como el principal intermediario financiero que gestionaba transferencias masivas a través de direcciones de criptomonedas, y Rodrigo Alarcón Palomares, quien realizaba recolecciones de efectivo. TV Azteca señala que Ojeda Avilés pasó a ser el principal lavador de dinero para Los Chapitos después de la muerte de Mario Alberto Jiménez Castro, sancionado por la OFAC en 2023, quien también usaba criptomonedas. Es decir, el modus operandi no es nuevo: se perfecciona, se hereda y se adapta.

La otra red: Jesús González Peñuelas y el tráfico desde 2007
No todo es cripto. La segunda red sancionada está encabezada por Jesús González Peñuelas, alias “Chuy” González, un prófugo que, según las autoridades, lidera desde 2007 una organización dedicada al envío de metanfetamina, heroína, cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos. El Imparcial reporta que la DEA ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por su captura. González Peñuelas no solo trafica, sino que también lava dinero para el cártel, utilizando negocios en México para blanquear capitales. Su red incluye células de distribución en California y Colorado, donde ya enfrenta acusaciones formales.
Lo que une a ambas redes es el destino final del dinero: el Cártel de Sinaloa, una organización que el gobierno de Donald Trump ha designado como terrorista. El País contextualiza que estas sanciones añaden presión a la relación bilateral, sobre todo después de que a finales de abril el gobierno de EU acusara penalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por su presunto nexo con Los Chapitos. La sombra del narco no solo cubre a los capos, sino que alcanza a las esferas políticas, y las sanciones de la OFAC son un recordatorio de que Washington no está dispuesto a mirar hacia otro lado.

Coordinación con México: ¿avance o cortina de humo?
La OFAC aseguró que las sanciones se coordinaron con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México. TV Azteca reproduce el comunicado oficial que subraya la cooperación bilateral. Sin embargo, la pregunta que flota en el aire es: ¿de qué sirve la coordinación si los sancionados operan desde México con aparente impunidad? El restaurante Gorditas Chiwas sigue en pie, y González Peñuelas sigue prófugo. Las sanciones congelan bienes en Estados Unidos, pero no garantizan que las autoridades mexicanas actúen con la misma eficacia. La historia reciente está llena de casos donde las listas de la OFAC no se tradujeron en detenciones o desmantelamientos reales en territorio nacional.
El dato más revelador de todo el expediente es que la red de Ojeda Avilés no solo lavaba dinero, sino que también supervisaba envíos de fentanilo, cocaína y metanfetamina a EU. Es decir, no eran meros contadores: eran parte activa de la cadena de suministro. El Financiero cita que la red estaba compuesta por proveedores de drogas con base en México y mensajeros en Estados Unidos que realizaban la recolección de dinero. Una estructura perfectamente engrasada que operaba en ambos lados de la frontera, aprovechando las grietas de los sistemas financieros y legales.
Al final, lo que queda es la certeza de que el lavado de dinero del narco ya no se limita a maletas llenas de billetes o a casas de cambio. Ahora usa blockchain, restaurantes de gorditas y empresas de seguridad. Y mientras las autoridades juegan al gato y al ratón, los millones del fentanilo siguen fluyendo, convertidos en criptoactivos que cruzan la frontera con la misma facilidad con la que uno pide una orden en línea. La pregunta es: ¿qué sigue? ¿Una taquería aceptando pagos en bitcoin?
Fuentes consultadas:
- Elfinanciero – Tesoro de EU sanciona a 12 personas por lavado de dinero a Los Chapitos: Usan bitcoins y hasta un restaurante
- Elpais – El Departamento del Tesoro, a través de la OFAC, señala a dos estructuras por legitimación de recursos del narcotráfico mediante negocios y criptomonedas en México: Estados Unidos sanciona a una red mexicana acusada de lavar dinero para el Cartel de Sinaloa | EL PAÍS México
- Elimparcial – Estados Unidos sanciona a más de una docena de personas ligadas al Cártel de Sinaloa por convertir en criptomonedas las ganancias del fentanilo para moverlas hacia México, mediante empresas fachada y un restaurante en Chihuahua
- Elpueblo – Gorditas Chiwas, sancionada por presunto lavado de dinero | El Pueblo
- Tvazteca – Estados Unidos sanciona a empresas y personas que lavaban dinero de «Los Chapitos»


