Lo que debes de saber
- Sheinbaum exige coordinación a EE.UU. tras el acuerdo de culpabilidad de Ovidio Guzmán.
- La presidenta recuerda que EE.UU. designó al Cártel de Sinaloa como organización terrorista, pero negocia con sus líderes.
- México no fue informado sobre la captura de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, lo que generó violencia en Sinaloa.
- El Grito de Independencia de Sheinbaum reivindicó a las mujeres y migrantes, en contraste con la tensión diplomática.

La doble moral de Washington
Claudia Sheinbaum no se mordió la lengua. Este jueves, desde su conferencia mañanera, la presidenta de México lanzó una crítica directa al gobierno de Estados Unidos por negociar con Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, sin informar a las autoridades mexicanas. Según reporta Actualidad RT, Sheinbaum señaló que, al tratarse de un caso de extradición, «por lo menos deberían tener coordinación e información con la Fiscalía General de la República». La declaración no es menor: Ovidio fue detenido y extraditado por México en 2023, y ahora Washington negocia con él un acuerdo de culpabilidad que lo convertirá en testigo protegido. La pregunta que flota en el aire es incómoda: ¿cómo se negocia con alguien a quien tu propio gobierno calificó de terrorista?
«Es un caso de extradición, entonces por lo menos deberían tener coordinación e información con la Fiscalía General de la República» — Claudia Sheinbaum, citada por Actualidad RT.
Sheinbaum recordó que el gobierno de Donald Trump designó al Cártel de Sinaloa como organización terrorista, un estatus que, en teoría, impediría cualquier tipo de negociación. Sin embargo, la realidad es otra: Ovidio Guzmán pactó declararse culpable y cooperar con la justicia estadounidense. La ironía no pasa desapercibida: mientras Washington exige a México mano dura contra el narcotráfico, ellos mismos negocian con los mismos capos que señalan. La presidenta mexicana lo dijo claro: «vale la pena que México cuestione el papel que están desempeñando las autoridades estadounidenses». Y no es para menos: en la detención de Ovidio murieron soldados mexicanos que cumplieron con su deber.
El fantasma de Sinaloa
El caso de Ovidio no es el único. Sheinbaum también se refirió al operativo en el que EE.UU. detuvo a Ismael ‘El Mayo’ Zambada, otro líder del Cártel de Sinaloa, sin informar a México. Esa captura desató una oleada de violencia en Sinaloa que aún no termina. «Hay que recordar el conflicto de Sinaloa, cómo surgió, por eso es importante para nuestro país», dijo la mandataria. La falta de coordinación entre ambos países no es nueva, pero cada vez duele más: mientras los soldados mexicanos mueren en operativos, Washington actúa por su cuenta y luego exige resultados.
Un Grito con sabor a reivindicación
En medio de esta tensión diplomática, Sheinbaum ofreció su primer Grito de Independencia como presidenta, un acto que, según CNN Español, reunió a unas 280 mil personas en el Zócalo de la Ciudad de México. La mandataria se convirtió en la primera mujer en encabezar esta ceremonia en más de dos siglos, y lo hizo con un mensaje claro: reivindicó a las heroínas de la Independencia, a las mujeres indígenas y a los migrantes. «¡Vivan las heroínas anónimas!», arengó, mientras la bandera mexicana ondeaba en manos de una escolta exclusivamente femenina. El simbolismo fue poderoso: en un país donde la violencia de género y la migración son temas urgentes, Sheinbaum usó la fecha patria para recordar que la soberanía también se defiende desde la inclusión.
Pero el Grito no fue solo un acto de unidad nacional. La presidenta también lanzó un «¡Viva México libre, independiente y soberano!» que resonó como una advertencia hacia el vecino del norte. En un contexto donde EE.UU. negocia con narcotraficantes sin consultar a México, la palabra «soberanía» adquiere un peso específico. Sheinbaum no solo celebró la Independencia: la reclamó como un principio que debe guiar la relación bilateral.
¿Qué sigue?
La crítica de Sheinbaum a EE.UU. no es un simple gesto diplomático. Es una señal de que su gobierno está dispuesto a exigir respeto en la relación bilateral, incluso si eso significa confrontar a la potencia del norte. Mientras tanto, Ovidio Guzmán se prepara para cantar todo lo que sabe, y el Cártel de Sinaloa sigue siendo una organización terrorista para Washington… excepto cuando les conviene negociar. La pregunta que queda en el aire es: ¿hasta dónde llegará la paciencia de México?


