Lo que debes de saber
- Sheinbaum confirmó que la UIF congeló las cuentas de Rocha Moya de forma preventiva, tras acusaciones de EU.
- La presidenta dijo que fue un mecanismo automático, pero el viernes anterior aseguró no tener conocimiento del bloqueo.
- El congelamiento también alcanza a familiares y al senador Enrique Inzunza, según reportes de Vanguardia.
- La explicación oficial contrasta con la gravedad de las acusaciones de narcotráfico en una corte de Nueva York.

El bloqueo que nadie quería explicar
El viernes pasado, durante la mañanera, Claudia Sheinbaum dijo no saber nada sobre un presunto congelamiento de cuentas del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Este lunes, la presidenta confirmó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sí bloqueó las cuentas del mandatario estatal, pero lo atribuyó a un mecanismo automático derivado de acusaciones de Estados Unidos. Según reporta El Universal, Sheinbaum explicó que «son mecanismos automáticos que se dan en cualquiera de los casos» y que el bloqueo fue preventivo, no una investigación formal contra Rocha Moya.
La explicación, sin embargo, no termina de cuadrar con los hechos. Si el sistema es tan automático, ¿por qué el viernes la presidenta aseguró no tener información? ¿Por qué la UIF no emitió un comunicado hasta que Sheinbaum lo pidió expresamente? La respuesta oficial suena más a control de daños que a transparencia financiera. El Imparcial detalla que la mandataria pidió a la UIF que emitiera un comunicado para aclarar la situación, como si el propio gobierno no supiera lo que su propia unidad antilavado estaba haciendo.
«Les pregunté y van a sacar un comunicado en un rato. Les pedí que lo sacaran (…) Ahí se va a explicar en el documento», declaró Sheinbaum, según El Universal.

Más que un gobernador: una red familiar y política bajo la lupa
El congelamiento no se limitó a las cuentas de Rocha Moya. Vanguardia reporta que la medida también alcanzó a sus hijos —Rubén Rocha Ruiz, Ricardo Rocha Ruiz y José de Jesús Rocha Ruiz—, así como al senador Enrique Inzunza Cázarez y otros nueve implicados señalados en una corte federal de Nueva York por presuntos delitos relacionados con narcotráfico. La notificación de la UIF, canalizada a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, ordenó a las instituciones financieras mexicanas bloquear operaciones y activos de todas estas personas.
Que el bloqueo sea «preventivo» y «automático» no lo hace menos grave. Que alcance a familiares directos sugiere que las autoridades estadounidenses no solo apuntan al gobernador, sino a todo un círculo cercano. Y que Sheinbaum se haya enterado por los medios —o al menos eso dijo— revela una preocupante falta de comunicación entre la Presidencia y la UIF, justo cuando el gobierno federal presume de coordinación en materia de seguridad y combate al lavado de dinero.

Del desconocimiento a la explicación forzada
El contraste entre la postura del viernes y la del lunes es difícil de ignorar. El viernes, Sheinbaum dijo: «No tenía conocimiento, hoy no lo pregunté, no tengo mayor conocimiento, les vamos a pedir que informen si es que hubo algo de eso», según cita Vanguardia. El lunes, ya con el comunicado de la UIF en mano, la versión cambió a un bloqueo automático y preventivo. ¿Realmente la presidenta no sabía o prefirió no saber hasta tener una narrativa armada?
Lo cierto es que el caso Rocha Moya se suma a una larga lista de gobernadores morenistas señalados por vínculos con el crimen organizado o por manejos financieros opacos. La diferencia es que ahora la acusación viene de una corte de Nueva York, y el gobierno federal no puede simplemente ignorarla o descalificarla como «guerra sucia». La explicación de los «mecanismos automáticos» suena a un intento de quitarle peso a un hecho que, por su naturaleza, debería encender todas las alarmas en Palacio Nacional.
Lo que no se dice: el costo político de la cercanía
Rocha Moya no es cualquier gobernador. Fue uno de los primeros en respaldar abiertamente a Sheinbaum durante su campaña y ha sido un aliado clave de la Cuarta Transformación en el noroeste del país. Que la UIF le congele las cuentas justo cuando la relación con Estados Unidos está más tensa que nunca —por la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua y las acusaciones de entreguismo— coloca a la presidenta en una posición incómoda. Defender a Rocha Moya sería políticamente costoso; pero dejarlo caer también, sobre todo si las investigaciones revelan que el gobierno federal sabía más de lo que dice.
Por ahora, la versión oficial es que todo fue un malentendido técnico. Pero cuando el malentendido involucra a un gobernador, a sus hijos y a un senador, y cuando las acusaciones vienen de una corte estadounidense por narcotráfico, lo menos que se puede pedir es una explicación clara, detallada y, sobre todo, creíble. Hasta ahora, lo que tenemos es un comunicado que llegó tarde y una presidenta que pasó del «no sé» al «es automático» en tres días. No es suficiente.
Fuentes consultadas:
- Eluniversal – Sheinbaum confirma congelamiento de cuentas de Rocha Moya; explica que fue de manera preventiva
- Elimparcial – Sheinbaum confirma que la UIF bloqueó cuentas de Rubén Rocha Moya tras acusaciones de Estados Unidos y asegura que el congelamiento fue activado de manera automática por mecanismos financieros
- Vanguardia – UIF congela cuentas bancarias de Rocha Moya… Sheinbaum pide aclarar situación fiscal


