Lo que debes de saber
- El derrame fue causado por la ‘interacción’ de dos barcos privados en el muelle, según Pemex.
- La refinería, comprada en 2022 por 600 mdd, acumula pérdidas y ahora otro incidente grave.
- En octubre de 2024, una fuga de gas ácido en Deer Park dejó dos trabajadores muertos.
- El accidente ocurre tras incendios y derrames en otras instalaciones como Dos Bocas y el Golfo de México.

El cuento de siempre: ‘Protocolos activados’ y ‘todo bajo control’
El lunes 13 de abril, Petróleos Mexicanos emitió un comunicado que ya tiene un aire a deja vu preocupante: se había contenido un derrame de diésel en el muelle de su refinería Deer Park, en Texas. La causa, según la narrativa oficial recogida por El Financiero y El Economista, fue la «interacción» de dos barcos privados; uno cargando combustible y otro saliendo del canal. Inmediatamente, la paraestatal aseguró haber activado sus protocolos, notificado a la comunidad con un mensaje CAER nivel 3 y mantenido comunicación con la Guardia Costera de Estados Unidos. El parte médico, en resumen, fue rápido y pulcro. Lo que no cuadra en esta historia de eficiencia es el historial reciente de la empresa y el hecho de que, como señala El País, el incidente ocurrió el domingo y el anuncio del control llegó hasta el lunes, un lapso que, en materia de derrames, no es precisamente insignificante. La presidenta Claudia Sheinbaum, en su mañanera, rubricó el mensaje con un escueto «sí, está todo bajo control», cerrando el ciclo de la comunicación oficial que prioriza la tranquilidad aparente sobre el análisis profundo.
Pero aquí está el detalle que pica y se extiende: Deer Park no es cualquier instalación. Fue la joya de la corona de la política de «soberanía energética» de López Obrador, adquirida en 2022 a Shell por 600 millones de dólares con la promesa de que Pemex procesaría todo el crudo y dejaríamos de comprar combustibles en el extranjero. La realidad, como documentan los medios, ha sido otra: la refinería acumula dos años con pérdidas bajo el control total de Pemex. Y ahora, a los números rojos se le suma un nuevo capítulo en su historial de seguridad. Porque esto no es un evento aislado. Es un eslabón más en una cadena de percances que incluye, en el mismo Deer Park, una fuga de gas ácido en octubre de 2024 que se cobró la vida de dos trabajadores y dejó 13 heridos, según documentó Proceso. Los muertos, cabe recordar, eran empleados de una subcontrata. El patrón de externalizar el riesgo es tan claro como el de repetir la fórmula comunicativa después de cada desastre.
«El evento ocurrió a menos de dos años de otro accidente en Deer Park en el que murieron dos trabajadores por una fuga de ácido sulfhídrico.»
El contexto nacional no ayuda a pintar un cuadro de operación impecable. Este derrame en Texas llega tras una seguidilla de problemas en instalaciones de Pemex dentro de México. A principios de marzo, un derrame de hidrocarburos en el Golfo de México aún tiene en vilo a comunidades pesqueras. Luego, la refinería Olmeca en Dos Bocas, el otro gran emblema del gobierno, registró un incendio en una bodega de coque. Y, de manera más trágica, el 17 de marzo, un siniestro en el mismo complejo de Dos Bocas provocó la muerte de cinco personas tras la ignición de aguas aceitosas. Cuando se pone la lupa, la frase «todo bajo control» suena menos a un diagnóstico técnico y más a un mantra que se repite para conjurar una realidad mucho más compleja y peligrosa. La pregunta obligada es: ¿control sobre qué exactamente? ¿Sobre la contención puntual de un derrame, o sobre los procesos de mantenimiento, seguridad y supervisión que deberían evitar que estos eventos sigan ocurriendo con una frecuencia alarmante?

La soberanía energética tiene un costo, y no solo es financiero
La narrativa oficial de la compra de Deer Park se construyó sobre la idea de la autosuficiencia y el rescate de Pemex. Sin embargo, la operación de esta refinería en territorio extranjero añade una capa extra de complejidad y escrutinio. Aquí no se puede echar mano tan fácilmente del discurso nacionalista o de culpar a administraciones pasadas. El accidente ocurrió en Houston, Texas, bajo la mirada de regulaciones estadounidenses y la prensa local. Pemex, en su comunicado, tuvo que destacar su coordinación con la Guardia Costera de Estados Unidos (USCG), un detalle que revela la dependencia de protocolos y autoridades ajenas para gestionar la crisis. La paraestatal estima que la limpieza total tomará dos días, un plazo que, aunque parece ágil, abre la incógnita sobre el volumen real del derrame y sus posibles impactos ambientales a más largo plazo en un canal de navegación tan transitado. La adquisición pretendía darle a Pemex músculo internacional, pero cada incidente como este le cuesta credibilidad y levanta preguntas sobre su capacidad para operar activos de primer mundo con los estándares que estos exigen.
Al final del día, el derrame en Deer Park es un síntoma de un mal mayor. Es el reflejo de una empresa que, cargada con una deuda monumental, ha sido forzada a priorizar la producción y el cumplimiento de metas políticas sobre la inversión robusta en mantenimiento y cultura de seguridad. Se activan protocolos cuando el combustible ya se está vertiendo al agua, pero la verdadera prevención —la que evita que los barcos «interactúen» de manera peligrosa, que los gases ácidos se fuguen o que se acumulen aguas aceitosas— parece ser la asignatura pendiente. Cada comunicado que anuncia que un problema «ya está controlado» sin abordar las causas raíz, sin transparentar investigaciones profundas y sin cambios visibles en la operación, no hace más que erosionar la confianza. Pemex puede contener el diésel en el muelle, pero lo que no logra contener es la percepción de que, bajo la superficie de la retórica del control, la empresa navega en aguas cada vez más turbulentas y peligrosas.
Fuentes consultadas:
- Elfinanciero – Pemex frena derrame de diésel en muelle de refinería Deer Park: ‘Fue por la interacción de 2 barcos’
- Elpais – Pemex asegura que ha contenido un derrame de diésel en la refinería texana Deer Park | EL PAÍS México
- Eleconomista – Pemex contuvo derrame de diésel en muelle de refinería Deer Park
- Proceso – Pemex asegura que ya controló el derrame de diésel en su refinería Deer Park



