Lo que debes de saber
- La ENSU del INEGI coloca a tres ciudades coahuilenses en el Top 6 nacional de percepción de seguridad.
- Piedras Negras es la segunda ciudad más segura y la frontera más segura del país.
- Saltillo se mantiene como la capital más segura de México, en cuarto lugar nacional.
- Torreón avanzó un puesto para ubicarse en el sexto lugar, superando a ciudades de Yucatán y Baja California Sur.

El ranking que incomoda a los vecinos
Que Coahuila se haya coronado como el estado más seguro de México no es cualquier cosa. Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, tres ciudades coahuilenses —Piedras Negras, Saltillo y Torreón— se metieron al Top 6 nacional en percepción de seguridad. Piedras Negras, además, se lleva el título de la frontera más segura del país. Saltillo, la capital más segura. Torreón, que venía en séptimo, escaló un lugar. En conjunto, estos resultados dejan a Yucatán y Baja California Sur —los eternos contendientes— mordiendo el polvo. Pero, ¿esto es un reflejo de la realidad o un espejismo estadístico bien vendido?
“La estrategia de seguridad que encabeza el gobernador Manolo Jiménez Salinas ha colocado a Piedras Negras como el segundo municipio con mayor percepción de seguridad en el país, y la frontera más segura de México.” — El Heraldo de Saltillo

Percepción vs. realidad: el juego de las encuestas
La ENSU mide percepción, no incidencia delictiva. Y ahí está el primer matiz: que la gente se sienta segura no significa que los delitos no ocurran. Significa que, por alguna razón, los coahuilenses confían más en su entorno que los habitantes de otras entidades. Y eso, en un país donde la violencia es moneda corriente, ya es un logro. El gobierno estatal, según reporta El Tiempo MX, atribuye estos resultados a una estrategia basada en “prevención, proximidad, inteligencia y fuerza”. Suena a eslogan de campaña, pero los números —al menos los de la encuesta— les dan la razón. Sin embargo, conviene recordar que la percepción es voluble: un solo evento violento puede derrumbar años de construcción de confianza.
La inversión que no se ve, pero se siente
El gobierno de Manolo Jiménez presume de inversión en infraestructura, equipo y capacitación policial. “El Fortalecimiento de Seguridad a través de prevención, proximidad, inteligencia y fuerza ha mantenido a Coahuila con un modelo vanguardista que destaca no solo en el país sino a nivel internacional”, asegura El Heraldo de Saltillo. Y sí, los reflectores internacionales existen: Coahuila ha sido caso de estudio en foros de seguridad. Pero la pregunta que flota en el aire es si ese modelo es sostenible o si depende del carisma de un gobernador y de la inyección constante de recursos. Porque cuando el dinero se acaba o el gobernador cambia, los resultados pueden esfumarse.
El vecino incómodo: Nuevo León y la sombra de la violencia
Mientras Coahuila celebra, su vecino Nuevo León lidia con titulares como “Abaten a 5 presuntos delincuentes tras enfrentamiento en General Terán”. La nota, que aparece en el mismo artículo de El Tiempo MX que celebra a Coahuila, es un recordatorio brutal de que la seguridad no se distribuye parejo. Mientras Piedras Negras es la frontera más segura, a unos kilómetros de distancia, en Nuevo León, los cuerpos caen. La comparación es odiosa, pero inevitable: ¿qué está haciendo Coahuila que Nuevo León no? O, más bien, ¿qué está pagando Coahuila que Nuevo León no quiere o no puede pagar?
“Con estos resultados, Coahuila se coloca por encima de estados como Yucatán y Baja California Sur, que también compiten por el reconocimiento de mayor seguridad, pero cuyas ciudades evaluadas no superan las calificaciones obtenidas por los municipios coahuilenses.” — El Tiempo MX
El precio de la paz: ¿cuánto cuesta sentirse seguro?
Detrás de cada ranking hay una historia de recursos. Coahuila no es un estado pobre, pero tampoco es una potencia económica como Nuevo León o la CDMX. Sin embargo, ha logrado lo que muchos no: que su gente confíe en las autoridades. Y esa confianza, en México, es un lujo. El gobierno estatal insiste en que el trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno es la clave. Pero uno no puede evitar preguntarse: si la coordinación es tan efectiva, ¿por qué no se replica en todo el país? La respuesta, probablemente, tiene que ver con voluntad política, con dinero, y con un ingrediente que no se compra: la continuidad de las políticas de seguridad más allá de los sexenios.
¿Y ahora qué? El reto de mantener el primer lugar
Ser el número uno en percepción de seguridad es un arma de doble filo. Por un lado, atrae inversión, turismo y orgullo local. Por el otro, pone a Coahuila en la mira de los cárteles que buscan territorios “tranquilos” para operar. La historia de México está llena de estados que fueron un oasis y luego se convirtieron en polvorín. La pregunta es si Coahuila tiene la inteligencia y la fuerza para no solo mantenerse, sino para anticiparse a las amenazas. Por ahora, los reflectores están sobre Manolo Jiménez y su equipo. Pero en un país donde la violencia es una constante, el primer lugar puede ser tan efímero como un suspiro.


