Lo que debes de saber
- Cada año se detectan entre 60 y 70 nuevos casos de cáncer infantil en SLP, pero organizaciones civiles reportan menos de la mitad.
- La leucemia linfoblástica aguda es el diagnóstico más común y representa el 57% de los casos atendidos por AMANC.
- La diputada Frinné Azuara presentó una iniciativa de ley para coordinar la atención integral del cáncer infantil, que actualmente carece de un marco legal.
- La falta de detección temprana, sobre todo en zonas rurales, infla las cifras de mortalidad y encarece los tratamientos.

Las cifras que no cuadran
En San Luis Potosí, el cáncer infantil es una de esas realidades que todos conocen pero nadie termina de dimensionar. Según Pulso SLP, los Servicios de Salud del estado reportan entre 60 y 70 nuevos casos de cáncer en menores de edad cada año. Sin embargo, la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) reportó en 2023 la atención de apenas 43 casos nuevos, según Plano Informativo. La diferencia no es menor: 20 o 30 niños que, o no llegan a las asociaciones, o simplemente no son diagnosticados a tiempo. La diputada Frinné Azuara, presidenta de la Comisión de Salud del Congreso local, fue más allá y advirtió que la cifra oficial de 40 casos anuales es «engañosa», pues en zonas rurales y comunidades alejadas no existen esquemas eficaces de detección temprana, según reportó Redacción San Luis Potosí.
“No existe actualmente una ley que coordine y regule el actuar de las instituciones en favor de la niñez potosina con cáncer”, señaló la diputada Frinné Azuara, según Quadratín SLP.
Leucemia, la reina silenciosa
Los datos del INEGI, citados por Plano Informativo, ubican a la leucemia y los tumores malignos como la segunda causa de muerte en niños de 5 a 14 años en San Luis Potosí. No es un padecimiento raro ni exótico: es el más común y, paradójicamente, uno de los más tratables si se detecta a tiempo. AMANC reporta que la leucemia linfoblástica aguda representa el 57% de los casos que atiende, es decir, 334 de 586 pacientes entre 2023 y 2024. Le siguen los linfomas, tumores sólidos y sarcomas. La atención se concentra en la Unidad Médica Acreditada del Hospital Regional de Alta Especialidad «Ignacio Morones Prieto», donde se brinda tratamiento a quienes no cuentan con seguridad social, ahora bajo el modelo de IMSS-Bienestar, como detalla Pulso SLP.
El diagnóstico tardío: el verdadero enemigo
El problema no es solo la cantidad de casos, sino cuándo se detectan. De cada diez niños diagnosticados con cáncer, aproximadamente cinco pierden la vida, una cifra que El Sol de San Luis califica como «sumamente alarmante». La detección tardía es la principal causa: cuando el cáncer se descubre en etapas avanzadas, las posibilidades de éxito del tratamiento se reducen drásticamente y los costos se disparan. En las zonas rurales, donde el acceso a servicios de salud es limitado y la información escasea, los síntomas iniciales —fiebre recurrente, moretones sin causa aparente, dolor óseo— se confunden con enfermedades comunes. Para cuando el diagnóstico llega, el reloj ya corrió en contra.
Una ley que busca poner orden
Frente a este panorama, la diputada Frinné Azuara presentó una iniciativa de Ley para la Detección y Tratamiento Oportuno e Integral del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia del Estado de San Luis Potosí, según Quadratín SLP. La propuesta, presentada ante el Consejo Estatal para la Prevención y Tratamiento del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia (COECIA), busca coordinar a instituciones públicas y asociaciones civiles para fortalecer la detección temprana, la atención médica, la rehabilitación y el seguimiento de los menores. También contempla la creación de una Red de Apoyo y un Frente de Colaboración para facilitar información médica y asistencial a pacientes y familiares. La iniciativa llega después de que, según Redacción San Luis Potosí, la diputada anunciara también campañas para promover la donación de órganos, buscando posicionar el tema como un eje fundamental de la agenda de salud pública.
La pregunta que flota en el aire es: ¿será suficiente? Una ley puede ordenar, pero no puede crear hospitales de la nada, ni capacitar médicos de la noche a la mañana, ni llevar mamógrafos a comunidades donde ni siquiera hay camino pavimentado. La diputada Azuara lo sabe, y por eso su iniciativa pone énfasis en la coordinación. Pero la historia de las leyes de salud en México está llena de buenas intenciones que se estrellan contra la falta de presupuesto, la burocracia y la corrupción. Mientras tanto, los niños siguen enfermando y, en muchos casos, muriendo por algo que pudo tratarse.
Lo que no se dice
Hay un dato que pocos medios destacan: AMANC atiende actualmente a 630 niños y niñas, de los cuales 140 están en tratamiento activo —quimioterapia o radioterapia— y el resto en etapa de vigilancia, según El Sol de San Luis. Esa cifra de 630 es mucho mayor que los 60-70 casos nuevos que se reportan al año, lo que sugiere que la prevalencia del cáncer infantil en el estado es más alta de lo que las cifras oficiales dejan ver. Además, el programa Aulas Hospitalarias, que San Luis Potosí implementó como el tercer estado del país, opera en instalaciones de AMANC y en el Hospital Central, según Quadratín SLP. Es un avance, sin duda, pero insuficiente cuando la detección sigue siendo el talón de Aquiles.
El cáncer infantil en San Luis Potosí no es un problema nuevo. Se sabe que existe, se conocen las cifras, se identifican las fallas. Pero la respuesta institucional avanza a paso de tortuga, mientras los niños y sus familias navegan un sistema fragmentado, donde la suerte de recibir un diagnóstico a tiempo depende más del código postal que de la calidad del sistema de salud. La iniciativa de ley es un paso en la dirección correcta, pero el verdadero reto no está en el papel, sino en la capacidad de convertirla en acciones concretas que lleguen a cada rincón del estado. Mientras eso no ocurra, las cifras seguirán sin cuadrar y los niños seguirán esperando.


