Lo que debes de saber
- Vidal Llerenas deja la Subsecretaría de Industria y Comercio para ir al IMPI; Santiago Nieto busca la gubernatura de Querétaro.
- Ximena Escobedo asume como subsecretaria en medio de una economía que no crece y la revisión del TMEC a la vuelta de la esquina.
- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya dejó entrever que el T-MEC podría ser renegociado o incluso reemplazado.
- Las consultas internas con sectores industriales avanzan, pero la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo sigue siendo el telón de fondo.

Movimiento de piezas en la antesala del TMEC
La Secretaría de Economía anunció este jueves una reestructura que, a primera vista, parece un simple cambio de oficinas. Vidal Llerenas deja la Subsecretaría de Industria y Comercio para tomar las riendas del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), mientras Santiago Nieto se lanza a la conquista de la gubernatura de Querétaro. Ximena Escobedo, hasta ahora jefa de la Unidad de Desarrollo Productivo, hereda la subsecretaría. Pero si uno rasca un poco, el escenario es más complejo: la economía mexicana está estancada, la revisión del T-MEC se acerca como un tren de carga y, para colmo, Donald Trump ya soltó que el tratado «podría ser renegociado o simplemente hacer acuerdos diferentes». No es el mejor momento para que el equipo de la Secretaría de Economía esté más preocupado por las encuestas electorales que por las mesas de negociación.
«El secretario Marcelo Ebrard agradeció la labor desempeñada por los funcionarios que dejan la dependencia y deseó éxito a quienes asumirán nuevas responsabilidades», informó la dependencia en un comunicado citado por El País.
Las renuncias no se limitan a los nombres más visibles. Según el mismo reporte, también dejaron sus cargos Wilfrido Márquez (dirección de Facilitación Comercial y Comercio Exterior), Héctor Ochoa Moreno (dirección general de Paneles Internacionales), Salma Luévano Luna (responsable del sector de Economía de Inclusión) y representantes en Aguascalientes y Michoacán. En total, media docena de funcionarios que, en lugar de enfocarse en los aranceles y las reglas de origen, estarán haciendo campaña. La pregunta que flota en el aire es si estos cambios fortalecen o debilitan la capacidad de negociación de México justo cuando más se necesita.

La economía no da tregua
Mientras tanto, la actividad económica en México no levanta cabeza. TVOAI News reporta que la reorganización ocurre «ante un escenario económico complejo marcado por una actividad en declive». No es un dato menor: si la economía ya está estancada, cualquier incertidumbre adicional —como una renegociación del T-MEC— puede ser el empujón que falta para que el país entre en terreno negativo. Y aquí el contexto internacional no ayuda: Trump ya dejó claro que no tiene «ninguna preferencia entre mantener el tratado o hacer acuerdos diferentes», según declaraciones recogidas por Elepoch. Es decir, el principal socio comercial de México está abierto a dinamitar el acuerdo si le conviene.
Las consultas avanzan, pero ¿a qué velocidad?
En medio de este panorama, la Secretaría de Economía ha tratado de mostrar que no está cruzada de brazos. Desde septiembre pasado, según reporta Elepoch, se han llevado a cabo mesas de trabajo con sectores como madera-mueble, alimentos procesados, minería, plásticos y juguetes. También se han sumado estados como Guerrero, Tlaxcala, San Luis Potosí, Querétaro y Nuevo León. El objetivo: construir «una estrategia sólida, informada y representativa de los intereses de México». Suena bien, pero el tiempo corre. La revisión del T-MEC está programada para 2026 y, aunque Ebrard dijo que «entre hoy y enero tenemos que hacer una evaluación de cómo funcionó el actual Tratado», los cambios en el equipo de Economía sugieren que la prioridad no es exactamente esa.
Por si fuera poco, La Jornada reportó en marzo que México y Estados Unidos acordaron analizar opciones para aumentar la manufactura regional de cara a la revisión. Un paso en la dirección correcta, sin duda, pero que ahora queda en manos de un equipo que acaba de ser reconfigurado. La pregunta es si Ximena Escobedo, la nueva subsecretaria, tendrá tiempo de empaparse de los expedientes antes de que las negociaciones se pongan serias. Porque, como dice el refrán, «el que se fue a la villa, perdió su silla» — y el que llega nuevo, necesita semanas, si no meses, para entender los hilos del poder.

El riesgo de la improvisación
Lo que más preocupa no es que los funcionarios se vayan a hacer política —al fin y al cabo, es parte del juego democrático— sino que las salidas se concentren justo en el momento más delicado para la economía mexicana en años. La revisión del T-MEC no es un trámite burocrático: es la oportunidad de redefinir las reglas del comercio con Estados Unidos y Canadá, que representan más del 80% de las exportaciones mexicanas. Si México llega a la mesa de negociación con un equipo que acaba de conocerse, el resultado puede ser desastroso. Y mientras tanto, la economía sigue estancada, esperando que alguien ponga orden.
Al final, lo que queda es una sensación de déjà vu: otra vez, los intereses políticos se anteponen a los económicos. Otra vez, los cambios de última hora ponen en riesgo la estabilidad. Y otra vez, los mexicanos nos quedamos esperando a ver si, esta vez, el barco no se hunde antes de zarpar.
Fuentes consultadas:
- Elpais – La Secretaría de Economía reestructura su equipo en la antesala de la revisión del TMEC | Economía | EL PAÍS México
- Tvoainews – Reforma en Economía: cambios clave antes de la revisión del TMEC y estancamiento económico
- Elepoch – Avanzan consultas a diferentes sectores de la industria previo a la próxima revisión del T-MEC
- Jornada – México y EU acuerdan analizar opciones para aumentar manufactura regional rumbo a revisión del TMEC


