Lo que debes de saber
- EU presentó cargos por narcotráfico contra Rubén Rocha Moya y otras 9 personas, según denuncia en cortes de Nueva York y Texas.
- El gobernador de Sinaloa ha negado vínculos con el crimen organizado, pero la FGR le pidió comprobar su paradero el día del secuestro de ‘El Mayo’ Zambada.
- Sheinbaum y AMLO han defendido públicamente a Rocha Moya, mientras la sociedad civil y medios internacionales cuestionan los nexos del morenismo con el narco.
- El gobernador se contradice: primero dijo que hubo encuentros con criminales, luego lo negó y ahora la acusación en EU lo coloca en el centro del escándalo.

La acusación que no se puede esconder
El gobierno de Estados Unidos presentó cargos por narcotráfico contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otras nueve personas. La denuncia, presentada en cortes federales de Nueva York y Texas, forma parte de una investigación más amplia que, según reporta DW, vincula a la cúpula de Morena con el narcotráfico. No es una acusación menor: habla de financiamiento de campañas, protección y, sobre todo, de una red que habría operado con total impunidad durante años.
La noticia llega en un momento en que el gobierno de Claudia Sheinbaum y el expresidente Andrés Manuel López Obrador han hecho de la defensa de Rocha Moya una causa personal. Pero los hechos, como suele pasar, son tozudos. La denuncia estadounidense no solo señala al gobernador, sino que lo coloca como parte de una estructura que habría recibido dinero del Cártel de Sinaloa a cambio de protección. Y mientras tanto, en México, la respuesta oficial ha sido atacar a las víctimas y llamar «carroñeros» a quienes se indignan por los horrores descubiertos en Teuchitlán, Jalisco.
«Mientras la sociedad civil sale a las calles a poner veladoras y declara luto nacional tras el descubrimiento de los horrores de un campo de entrenamiento y ‘exterminio’, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y miembros de su partido MORENA atacan a las víctimas» — DW

El día que Rocha no estuvo en Sinaloa (o sí)
El 25 de julio de 2024, Ismael «El Mayo» Zambada fue secuestrado en Culiacán y entregado a Estados Unidos. Ese mismo día, según la carta del capo, iba a reunirse con Rubén Rocha Moya y el entonces diputado electo Héctor Melesio Cuén. Horas después, Cuén apareció muerto. Rocha, por su parte, dijo que estaba en Los Ángeles. Pero la FGR no le creyó y le pidió pruebas de su paradero. «La Fiscalía me ha pedido que entregue datos probatorios de por qué no estuve», declaró el gobernador, quien aseguró estar tranquilo. Pero la tranquilidad no es lo que transmite un político que tiene que demostrar dónde estaba mientras un capo era secuestrado y un diputado asesinado.
Las contradicciones no terminan ahí. En noviembre de 2024, circuló un video en el que Rocha Moya declaraba: «Ha habido encuentros entre los grupos criminales, directamente con la autoridad». La declaración, recogida por Vanguardia, provocó un escándalo. Rocha salió a aclarar: «Tajantemente niego cualquier encuentro de autoridad alguna, de ninguno de los tres niveles de gobierno con los delincuentes. En todo caso, son confrontaciones». Pero el daño ya estaba hecho. ¿Cómo se explica que un gobernador primero hable de «encuentros» y luego los niegue con tanta vehemencia? La respuesta, quizás, está en la acusación de Estados Unidos.
El apoyo incondicional de Palacio Nacional
Pese a las evidencias y las contradicciones, Claudia Sheinbaum y AMLO han blindado a Rocha Moya. En agosto de 2024, la entonces presidenta electa declaró: «Vamos a seguir apoyando al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a su pueblo», según reportó El Imparcial. Sheinbaum dijo que había que «esperar más información» y que confiaba en el gobernador. Pero la información que ha ido saliendo no juega a favor de Rocha: la denuncia en EU, las contradicciones sobre su paradero y las declaraciones sobre encuentros con criminales pintan un cuadro muy distinto al que quiere vender Palacio Nacional.
El problema no es solo Rocha Moya. La denuncia en cortes de Nueva York y Texas, de la cual DW tiene copia, señala que el financiamiento del narcotráfico no solo llegó a la campaña de AMLO en 2006, sino que se repitió en 2012 y 2018. Y que los gobernadores morenistas, como Rocha, habrían sido parte de ese entramado. La pregunta que flota en el aire es: ¿cuántos más están involucrados? Y más importante: ¿hasta dónde llega la protección del gobierno federal?

Lo que no se dice en las conferencias matutinas
Mientras Rocha Moya pide a los medios «no magnificar lo que ocurre en Sinaloa», la realidad es que el estado vive una de las crisis de violencia más graves de su historia. Los enfrentamientos entre «Los Chapitos» y «Los Mayitos» han dejado cientos de muertos, y el descubrimiento de campos de exterminio en Jalisco ha puesto en evidencia que el crimen organizado opera con una libertad que solo se explica con complicidad oficial. La denuncia en EU no es un rumor ni una campaña de desprestigio: es un documento legal que, si se confirma, podría cambiar la narrativa política de México.
El gobernador, mientras tanto, sigue en su cargo, protegido por un fuero que, hasta ahora, nadie en Morena se ha atrevido a cuestionar. Y la pregunta que queda es: ¿cuánto tiempo más podrá sostenerse esta ficción? Porque cuando un gobierno ataca a las víctimas y defiende a los señalados, el mensaje es claro: aquí los únicos que pagan son los que no tienen poder. Y los que lo tienen, como Rocha Moya, siguen sonriendo desde el podio.
Fuentes consultadas:
- Dw – Denuncian en EE. UU. a AMLO y gobernadores de MORENA (II)
- Elfinanciero – ¿FGR no le cree a Ruben Rocha? Pide al gobernador de Sinaloa explicar qué hizo el día del secuestro del ‘Mayo’
- Vanguardia – ¿Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, admitió encuentros con el crimen organizado? Esto se sabe
- Elimparcial – Sheinbaum defiende a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, tras acusación de vínculos con “El Mayo”


