Lo que debes de saber
- EU acusó formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de conspiración para narcotráfico y posesión de ametralladoras.
- La acusación detalla que Los Chapitos apoyaron su campaña a cambio de impunidad total para operar en Sinaloa.
- Rocha Moya enfrenta una pena mínima de 40 años y hasta cadena perpetua si es hallado culpable en EU.
- Junto con él, otros 9 funcionarios y exfuncionarios sinaloenses fueron imputados por los mismos delitos.

El día que la 4T perdió un gobernador
Este miércoles 29 de abril, el Departamento de Justicia de Estados Unidos soltó una bomba que sacudió los cimientos del morenismo en Sinaloa. Rubén Rocha Moya, gobernador del estado, fue acusado formalmente por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York de conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y conspiración para poseer dispositivos destructivos. Según Nacion321, de ser hallado culpable, podría pasar 40 años tras las rejas, o incluso enfrentar la cadena perpetua. No es una acusación menor: es la primera vez que un gobernador en activo es señalado directamente por la justicia estadounidense de tener vínculos operativos con el Cártel de Sinaloa.
La acusación, asignada a la jueza federal Katherine Polk Failla, no se anda con rodeos. Según Excelsior, el fiscal federal Jay Clayton y el administrador de la DEA, Terrance C. Cole, detallaron que Rocha Moya y otros nueve funcionarios —entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el secretario de Seguridad Pública estatal, Gerardo Mérida Sánchez— presuntamente utilizaron sus cargos para proteger al cártel y asegurar el envío ininterrumpido de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos. La red de complicidades, según el documento, incluía desde la policía estatal hasta puestos clave en el gabinete.
“Rocha Moya ha permitido que Los Chapitos operen con impunidad en Sinaloa. Entre otras cosas, ha permitido a los líderes de Los Chapitos colocar a otros funcionarios corruptos en puestos de poder en el gobierno estatal y local”, señala la acusación citada por CNN Español.
El pacto que empezó en las urnas
Lo más revelador de la imputación no es solo la lista de delitos, sino cómo se construyó la relación. La acusación sostiene que Los Chapitos —la facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán— apoyaron a Rocha Moya desde su candidatura en 2021. Según SonoraPresente, el documento detalla que los líderes del cártel ordenaron robar papeletas electorales, secuestrar e intimidar a candidatos opositores para allanar el camino del ahora gobernador. A cambio, Rocha Moya habría asistido a reuniones con los capos, custodiadas por sicarios armados con ametralladoras, donde prometió apoyar las operaciones de tráfico de drogas.
El pacto no era simbólico. Desde que asumió el cargo en noviembre de 2021, la acusación sostiene que Rocha Moya permitió que Los Chapitos colocaran a funcionarios afines en puestos estratégicos del gobierno estatal y local, incluyendo agencias de seguridad pública. El resultado: una red de protección que, según la fiscalía de Nueva York, garantizó que el cártel operara con total impunidad en Sinaloa. Enrique Inzunza Cázarez, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Zaavedra y otros seis funcionarios más completan la lista de imputados, todos señalados de haber facilitado el tráfico de drogas y armas.
La respuesta: “ataque a la 4T”
Horas después de que la noticia explotara en los medios, Rocha Moya salió a defenderse. En un mensaje publicado en X, calificó la acusación como “un ataque contra la cuarta transformación” y aseguró que las imputaciones “carecen de veracidad y fundamento alguno”. Pero el argumento del “complot político” se topa con un problema: la acusación no es un rumor ni una filtración anónima. Es un documento judicial de 40 páginas, presentado ante una corte federal de Nueva York, que incluye testimonios, evidencias y una cronología detallada de los encuentros entre el gobernador y los líderes del cártel.
El dato que más duele para el discurso oficial es que la acusación no solo involucra a Rocha Moya, sino a todo un ecosistema de poder en Sinaloa. Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán, y Gerardo Mérida Sánchez, secretario de Seguridad Pública estatal, son dos de los nombres que aparecen en la lista de El Informador. Es decir, no se trata de un funcionario aislado que se desvió del camino: la acusación pinta una estructura de gobierno cooptada por el crimen organizado desde la cúpula.
Lo que viene: entre la extradición y el desgaste político
La pregunta que flota en el aire es: ¿qué sigue para Rocha Moya? La acusación formal no implica una detención inmediata en México, pero sí abre la puerta a una solicitud de extradición. La Secretaría de Relaciones Exteriores ya recibió las peticiones de captura, y la FGR analizará si hay pruebas suficientes para proceder. Mientras tanto, el gobernador sigue en funciones, pero su capital político quedó reducido a cenizas. Morena, que hasta hace 24 horas presumía a Sinaloa como bastión de la 4T, ahora tiene que explicar cómo es que su gobernador —elegido bajo el manto de la lucha contra la corrupción— terminó acusado de ser el protector de la facción más violenta del Cártel de Sinaloa.
El caso Rocha Moya no es un incidente aislado. Es la confirmación de que, en muchas regiones de México, la línea entre el poder político y el crimen organizado sigue siendo tan delgada que casi no existe. Y cuando la justicia estadounidense decide actuar, no le tiembla la mano para exponer lo que en México muchos prefieren ignorar.
Fuentes consultadas:
- Nacion321 – ¿De qué se le acusa a Rubén Rocha Moya? Podría pasar hasta 40 años en prisión, según EU
- Excelsior – Rubén Rocha Moya: EU acusa al gobernador de Sinaloa de narco
- Informador – ¿Quiénes son los funcionarios acusados junto con Rocha Moya?
- Cnnespanol Cnn – Estados Unidos acusa al gobernador de Sinaloa de narcotráfico y posesión de armas
- Sonorapresente – EU acusa a gobernador de Sinaloa y a 9 funcionarios por nexos con el narco



