Lo que debes de saber
- Solo 3.5% de más de 10 mil delitos contra infancias en SLP avanza en el sistema judicial.
- A nivel nacional, los homicidios de menores están en máximos históricos, con 752 muertes violentas en 2023.
- La violencia con arma de fuego contra niños y adolescentes es tan grave que en dos meses de 2025 superó los homicidios anuales de países enteros.
- Mientras tanto, el Congreso de SLP impulsa reformas para sancionar violencia sexual, pero la impunidad sigue siendo la regla.

El abismo de la impunidad
En San Luis Potosí, la justicia para las infancias tiene una tasa de éxito que avergonzaría a cualquier sistema: apenas el 3.5% de los más de 10 mil delitos cometidos contra niñas, niños y adolescentes logra avanzar en el proceso judicial. Esto significa que de cada 100 casos, 96 se quedan en el limbo. Como documenta El Sol de San Luis, la gran mayoría de víctimas se queda sin acceso efectivo a la justicia. No es que los delitos no existan: es que el sistema los ignora.
Para ponerlo en perspectiva: si esto fuera un hospital, estaríamos hablando de que el 96.5% de los pacientes se van sin tratamiento. Si fuera una escuela, el 96.5% de los alumnos reprobaría. Pero aquí no hay metáfora que valga: son vidas reales de niños y niñas que denuncian y se topan con un muro burocrático que, por acción u omisión, los borra del expediente.

El contexto nacional: una masacre silenciosa
Lo que pasa en San Luis Potosí no es un caso aislado. A nivel nacional, los datos son igual de escalofriantes. Josefina Vázquez Mota escribió en El Universal que los homicidios contra niñas, niños y adolescentes registran un máximo histórico. En 2023, murieron violentamente 752 menores de edad: dos al día. Y no solo matan: también cooptan. El crimen organizado recluta niños como «punteros», los engancha por videojuegos y redes sociales, y los convierte en carne de cañón.
Los estados con más delitos son Estado de México, Nuevo León y la Ciudad de México, pero la violencia no respeta fronteras. La corrupción de menores, los feminicidios, las lesiones, el rapto y el tráfico de infancias van al alza. Y mientras tanto, el discurso oficial cambia: ya no se habla de «abrazos, no balazos», pero la impunidad sigue siendo la misma.
«Negar o voltear para otro lado, solo garantiza más cadenas de muerte, de sufrimiento, destrucción y de una impunidad que hoy nos colocan a nivel internacional en los primeros lugares de turismo infantil, pornografía infantil y de acoso escolar.» — Josefina Vázquez Mota, El Universal

Armas de fuego: la epidemia que no para
Si algo demuestra que la violencia contra las infancias no es un accidente, son las cifras de REDIM. De enero a febrero de 2025, los homicidios con arma de fuego de niñas, niños y adolescentes en México superaron la cantidad total de homicidios intencionales registrados en todo un año en países como Serbia. No es una exageración: es un hecho. Y las lesiones por arma de fuego en menores desde 2015 hasta febrero de 2025 serían suficientes para llenar siete veces las camas del Hospital Siglo XXI de la Ciudad de México.
Los feminicidios con arma de fuego contra niñas y adolescentes tampoco ceden: 117 casos entre 2015 y febrero de 2025, concentrados en Nuevo León, Oaxaca, Chiapas y Sinaloa. En la administración actual (de octubre 2024 a febrero 2025) van tres. El promedio mensual bajó ligeramente respecto al sexenio de AMLO, pero sigue siendo inaceptable: un feminicidio al mes de una niña o adolescente con arma de fuego.
Las reformas: un parche en el océano
Frente a este panorama, el Congreso de San Luis Potosí modificó el Código Penal para sancionar con mayor rigor los delitos cometidos por sumisión química, especialmente violación, abuso sexual y robo. También impulsan reformas para sancionar la violencia sexual contra infancias, basándose en datos de World Vision México que indican que 2 de cada 10 niñas, niños y adolescentes han sido obligados a tener relaciones sexuales. Son pasos, sin duda. Pero cuando el 96.5% de los casos ni siquiera avanzan, cualquier reforma parece un brindis al sol.
¿De qué sirve endurecer penas si los delincuentes saben que nunca llegarán a juicio? ¿Qué mensaje se manda a las víctimas cuando denunciar es, en la práctica, un acto de fe sin recompensa? La impunidad no es un efecto colateral: es el motor que permite que la violencia se reproduzca.
La pregunta que incomoda
Los datos están sobre la mesa. Las reformas, en el Congreso. Las víctimas, en el olvido. En San Luis Potosí, en México, en Arequipa —como reporta El Búho sobre los más de 10 mil delitos contra el patrimonio y 6 feminicidios en el primer semestre de 2024— el patrón se repite: las cifras crecen, las soluciones no alcanzan. La pregunta no es si habrá más reformas. La pregunta es: ¿cuántos niños más tendrán que denunciar para que el sistema los escuche de verdad?
Fuentes consultadas:
- Oem – Impulsan reformas para sancionar violencia sexual contra infancias y adolescencias en San Luis Potosí
- Eluniversal – Delitos contra niñas y niños en máximos históricos
- Elbuho Pe – Arequipa: más de 10 mil delitos contra el patrimonio y 6 feminicidios en primer semestre de 2024
- Blog Derechosinfancia Org – Violencia Con Arma De Fuego Contra Infancia Y Adolescencia En México (a Febrero De 2025) – Blog De Datos E Incidencia Política De REDIM


