El Pleno del Congreso del Estado aprobó una reforma a la Ley Agrícola del Estado, presentada por el diputado Tomás Zavala González, con el objetivo de promover el uso de semillas mejoradas y certificadas, así como insumos producidos nacionalmente, como pilares para garantizar la soberanía alimentaria y la sustentabilidad en el campo.
Medida estratégica para la autonomía alimentaria
Durante la sesión, el diputado Zavala González señaló que la reforma es una medida estratégica para reducir la dependencia de importaciones volátiles y fortalecer la autonomía nacional frente a crisis globales. La iniciativa se alinea con la estrategia del Ejecutivo Federal de fortalecer el mercado interno.
Asimismo, se busca incrementar la productividad por hectárea mediante variedades resistentes y adaptadas, lo que permitiría optimizar el uso del suelo y los recursos hídricos, así como proteger al medio ambiente al minimizar el uso de agroquímicos y fomentar insumos de menor impacto ecológico.
Igualdad de género en el campo
El legislador destacó que la reforma incorpora de manera transversal la igualdad de género en las políticas rurales, reconociendo que las mujeres en contextos rurales han sido históricamente marginadas en el acceso a la tierra, el crédito y la asistencia técnica. La evidencia demuestra que cuando las mujeres cuentan con los mismos recursos que los hombres, la productividad agrícola se incrementa significativamente y se fortalece la seguridad alimentaria de las familias.
“Asegurar su participación plena en proyectos productivos y programas gubernamentales no es solo un acto de equidad, sino una estrategia inteligente para potenciar el desarrollo comunitario”, expresó el diputado.
Flexibilidad normativa para el futuro
El diputado Tomás Zavala subrayó que la inclusión de cláusulas normativas que contemplen mejoras en el campo y garanticen la seguridad alimentaria proporcionan el marco de flexibilidad necesario para adaptarse a desafíos futuros. Estas disposiciones aseguran que la ley no se vuelva obsoleta, permitiendo la incorporación de innovaciones tecnológicas, prácticas emergentes y respuestas ágiles ante nuevos contextos ambientales o económicos.
La reforma prioriza a los pequeños productores en condiciones de pobreza y promueve la integración de las cadenas productivas, como parte de las acciones en materia de soberanía y seguridad alimentaria.


