Lo que debes de saber
- El 87% de los family offices aún no ha transferido su riqueza a la siguiente generación, y los herederos podrían cambiar todo.
- El mercado de valores se parte en dos: el Dow (viejas empresas) sube, el Nasdaq (tecnología) baja.
- Los inversores sofisticados están comprando activos ‘pesados’ como ABS y CMBS para protegerse de la volatilidad de la IA.
- El concepto HALO (Heavy Asset, Low Obsolescence) gana terreno: cosas que una IA no puede replicar con un prompt.

El mercado se parte en dos: la IA y el resto
Hay una grieta corriendo por Wall Street y no es ningún secreto. Mientras el Nasdaq se tambalea con cada noticia de inteligencia artificial, el Dow Jones —ese índice de señores con corbata y empresas centenarias— cerró por primera vez sobre los 48,000 puntos. Como reporta CNBC, la divergencia es tan clara que ya hablan de dos mercados operando en EU: el de la IA y el de «todo lo demás». Y lo curioso es que los que están ganando no son los unicornios de Silicon Valley, sino los tanques de la vieja economía: bancos como Goldman Sachs, farmacéuticas como Eli Lilly y maquinaria pesada como Caterpillar. No es que la IA haya muerto; es que el capital está buscando refugio en lo que no se puede replicar con un prompt.
Pero esto no es solo una anécdota de índices bursátiles. Detrás de esta división hay una estrategia de inversión que está ganando adeptos entre los más sofisticados: los family offices. Esas firmas que manejan las fortunas de las familias ultra ricas están girando el volante hacia activos que, literalmente, pesan. Y no es para menos: el miedo a que la IA destruya modelos de negocio enteros ha puesto a los gestores de patrimonio a buscar alternativas que ofrezcan algo de estabilidad en medio del terremoto tecnológico.
«The equity side of the market has been focused on businesses with moats and heavy asset type businesses. Securitized fits that narrative very well. People still need a place to live. There is still going to be a need for commercial property. … You’re still going to have need for automobiles. You’re still going to have need for consumer credit.» — Nicholas Travaglino, jefe de crédito titulizado de Nuveen, citado por CNBC.

HALO: el nuevo acrónimo que mata al FAANG
Si el año pasado todo mundo hablaba de las «Siete Magníficas» y del poder imparable de las tecnológicas, hoy el nuevo acrónimo de moda es HALO. No, no es un videojuego. Significa «Heavy Asset, Low Obsolescence» (Activos Pesados, Baja Obsolescencia), y fue acuñado por el comentarista de CNBC Josh Brown para describir a las empresas que no pueden ser desplazadas por un modelo generativo. Como explica otro análisis de CNBC, la lógica es impecable: no puedes pedirle a una IA que te fabrique una Big Mac, que te sirva un café en Starbucks o que construya una turbina de gas. Eso requiere activos físicos, cadenas de suministro y, sobre todo, cosas que no se resuelven con un algoritmo.
Y los números respaldan el movimiento. Mientras los analistas recortan precios objetivo para empresas de software como Workday, Autodesk y Salesforce, los inversores están poniendo su dinero en activos titulizados: bonos respaldados por préstamos de autos, tarjetas de crédito, centros de datos e incluso propiedades comerciales. Según Nuveen, estos productos ofrecen un rendimiento atractivo (el ETF NSCI rinde 5.19% anual) y, lo más importante, no están siendo inundados por emisiones ligadas a la IA como ocurre en el mercado de bonos corporativos, donde se esperan $285 mil millones en emisiones de hiperscalers este año.
¿Y los herederos? La transición generacional que viene
Pero el cambio no es solo de activos; también es de personas. Una encuesta de Bank of America a 335 family offices —el 60% con más de $500 millones en activos— reveló que el 87% aún no ha transferido su riqueza a la siguiente generación. Y cuando lo hagan, las cosas podrían ponerse interesantes. Como reporta CNBC, el 73% de los family offices cuyos fundadores ya no están tan involucrados esperan que los herederos cambien la misión de la firma. Algunos incluso podrían cerrar la oficina familiar por completo. Elizabeth Thiessen, de Bank of America, lo resume así: «La próxima generación puede decidir: ‘No queremos esta infraestructura, no queremos este complicado conjunto de responsabilidades alrededor del gobierno corporativo, queremos simplificar esto’.»
Y ojo, que esto no es una especulación lejana: el 59% de los encuestados dijo que transferirá los activos en los próximos 10 años. Los herederos, según Thiessen, tienden a priorizar la filantropía sobre la inversión pura, y están mucho más abiertos a usar inteligencia artificial para gestionar sus carteras. Paradójicamente, mientras los padres huyen de la IA, los hijos la abrazan como herramienta de gestión. Pero ambos coinciden en algo: lo que no se puede digitalizar —un concesionario de autos, una pesquería, un edificio de departamentos— sigue siendo el mejor refugio.

El dilema del inversionista mexicano: ¿y nosotros?
Todo esto suena muy bien para los que tienen medio billón de dólares en el banco, pero ¿qué lección saca el inversionista común? La primera: que la moda de la IA no es para todos. Si los grandes capitales están poniendo freno y buscando activos reales, quizás el pequeño inversionista debería pensarlo dos veces antes de meter todo su dinero en el último fondo de inteligencia artificial. La segunda: que la diversificación no es solo una palabra bonita. Los ABS y CMBS que menciona Nuveen no son para cualquiera, pero el principio aplica: tener algo que no dependa de que un modelo de lenguaje no alucine.
Y la tercera, quizás la más incómoda: que el mercado está tan dividido que ya no se puede confiar en que «todo sube». Mientras el Dow rompe récords, el Nasdaq suda frío. Y en el medio, los family offices —esos que manejan fortunas que podrían comprar países pequeños— están haciendo lo que siempre hacen cuando hay incertidumbre: comprar lo que no se puede programar. Concesionarios, bienes raíces, infraestructura. Cosas que, como dice Travaglino, la gente sigue necesitando aunque la IA se vuelva más lista que todos nosotros juntos.
Fuentes consultadas:
- Cnbc – These fixed-income assets can provide some cushion from AI-driven market swings
- Cnbc – ‘Old economy’ stocks look expensive, software screams cheap. How to proceed
- Cnbc – AI to ESG: Family offices expect heirs will take new path on investing
- Cnbc – CNBC Daily Open: There’s the AI market, and then there’s ‘everything else’


