Lo que debes de saber
- Mariana Rodríguez negó que su hermano Jorge Rodríguez sea proveedor del gobierno de Nuevo León, como lo acusó Alejandro Murat.
- Una foto de 2024 muestra a Mariana Rodríguez con Marilyn Camacho, detenida por extorsión en el caso ‘Tía Paty’.
- La defensa de la influencer contrasta con la evidencia de su cercanía con personas señaladas por delitos.
- El caso de los 7,200 millones de pesos en licitaciones sigue sin aclararse.

La defensa que no convence
Mariana Rodríguez, presidenta del DIF Capullos en Nuevo León y esposa del gobernador Samuel García, estalló contra el exgobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, por acusar a su hermano Jorge Rodríguez de ser proveedor del gobierno estatal. Según reportó Sdpnoticias, la influencer negó categóricamente que su hermano, un ingeniero que vive en Guadalajara, haya transferido 7,200 millones de pesos a un despacho vinculado con la familia de Samuel García. «Ninguna de esas acusaciones son reales», dijo en un video, visiblemente molesta. Pero la pregunta que flota en el aire es: ¿por qué Morena eligió este momento para señalar a su hermano? ¿Y por qué la respuesta de Mariana fue tan visceral, si según ella todo es falso?
El contexto político es clave. Murat, ahora diputado federal de Morena, no es un personaje menor: fue gobernador de Oaxaca y tiene su propio historial de controversias. Que él encabece la acusación sugiere que el partido oficialista está dispuesto a golpear donde más duele a Movimiento Ciudadano: la imagen de su figura más mediática. Pero más allá de la política, los datos duros presentados por Morena —licitaciones adjudicadas desde 2021, empresas en Jalisco, montos millonarios— merecen una investigación seria. Mariana Rodríguez dice que son falsos, pero no presentó pruebas de su lado. En un país donde la opacidad es la norma, la palabra de una influencer no es suficiente.
“¿Han verificado lo que están acusando?, de verdad, Morena, ¿han verificado lo que están acusando?, lo nota que sacaron, ¿la leyeron?” — Mariana Rodríguez, vía Sdpnoticias.

La foto que no miente
Mientras Mariana Rodríguez se defiende de las acusaciones de corrupción, otro escándalo la persigue: su vínculo con una presunta extorsionadora. Según Vanguardia, en abril de 2024, durante su campaña para la alcaldía de Monterrey, Mariana Rodríguez publicó una foto en la que aparece Marilyn Camacho, detenida en diciembre de 2025 por su participación en la red de extorsión conocida como «La Tía Paty». En la imagen, Camacho aparece en primera fila durante un evento de «pega de calcas», y dos días después, al fondo de una entrevista que Mariana dio a Multimedios. La entonces candidata de Movimiento Ciudadano no solo no la reconoció, sino que ahora se deslinda del caso.
Pero el problema no es que una voluntaria se haya colado en un evento de campaña —eso le pasa a todos los políticos—. El problema es que Marilyn Camacho no era una desconocida: según la investigación, desde 2023 estaba vinculada a la cuenta de Instagram «Tía Paty», que operaba una red de extorsión y suplantación de identidad. Y lo más grave: prestaba su cuenta bancaria para recibir el dinero de las víctimas. Que una persona así haya estado cerca de Mariana Rodríguez, aunque sea en una foto, levanta sospechas sobre los filtros de su equipo de campaña. ¿No había un mínimo de verificación? ¿O es que en la política de influencers los seguidores valen más que la seguridad?
El patrón de las negaciones
La respuesta de Mariana Rodríguez ante el caso «Tía Paty» sigue el mismo guion que su defensa contra Murat: negación total, sin matices. «No tengo nada que ver», dijo, y punto. Pero el problema es que el escándalo no se limita a una foto. La red de extorsión de «La Tía Paty» operaba desde Instagram, la misma plataforma donde Mariana Rodríguez construyó su carrera política. Y aunque ella no es responsable de lo que hacen sus seguidores, el hecho de que una persona detenida por extorsión haya participado en sus eventos sugiere, cuando menos, una falta de control. En un estado donde la inseguridad es un tema central, esto no es un detalle menor.
Por otro lado, el caso de los 7,200 millones de pesos sigue sin aclararse. Morena presentó datos concretos: licitaciones, empresas, montos. Mariana Rodríguez respondió con un video emocional. En política, las emociones no pagan cuentas. Y mientras no haya una investigación independiente, la sombra de la duda seguirá ahí. El gobernador Samuel García ha guardado silencio, lo que es aún más revelador. Si la acusación fuera tan falsa como dice su esposa, ¿no sería más fácil presentar los contratos, las facturas, las pruebas de que su hermano no es proveedor del estado?

El ruido de fondo
Mientras tanto, en otro rincón del espectáculo político, Mariana González Padilla —novia de Vicente Fernández Jr.— también enfrenta acusaciones graves. Según Sdpnoticias, Lilia Yolanda Arriola la acusó de participar en el secuestro y asesinato de su hermano, Carlos Mauricio, con quien González Padilla habría tenido un romance en 2014. La empresaria negó todo y anunció acciones legales, calificando la acusación de «5 minutos de fama». Pero el caso es un recordatorio de cómo las redes sociales y los medios sensacionalistas pueden destruir reputaciones sin necesidad de pruebas. Aunque en este caso, la acusación viene de una fuente anónima y sin sustento, el daño ya está hecho.
Y en España, otro caso de hermanos bajo sospecha: Miguel Reija, delegado provincial de Loterías de A Coruña, fue juzgado por ayudar a su hermano a quedarse con un boleto de la Primitiva de 4.7 millones de euros. Según Elespanol, Reija aseguró que actuó «en beneficio del titular» y que no vio «ningún acto ilícito». La fiscalía pide seis años de prisión. La coincidencia con el caso de Mariana Rodríguez es curiosa: en ambos, los hermanos son acusados de beneficiarse de su posición, y en ambos, la defensa es la misma: «no hice nada malo».
Al final, lo que queda es una sensación de déjà vu. Políticos, influencers y funcionarios que niegan todo, que se escudan en la falta de pruebas o en la mala fe de sus acusadores. Pero las fotos, los contratos, los testigos, no desaparecen con un video. Mariana Rodríguez tiene derecho a defenderse, pero también tiene la obligación de dar la cara por su equipo, por su campaña y por los 7,200 millones de pesos que, según Morena, su hermano habría movido. Mientras tanto, los regiomontanos se preguntan: ¿en qué manos está su gobierno?
Fuentes consultadas:
- Sdpnoticias – Mariana Rodríguez explota contra Alejandro Murat por ataques a su hermano
- Sdpnoticias – Mariana González responde a acusaciones de secuestro y asesinato
- Vanguardia – Mariana Rodríguez hizo ‘pega de calcas’ en 2024 con otra sentenciada por ‘Tía Paty’; se deslinda de caso
- Elespanol – Miguel Reija niega haber ayudado a su hermano para quedarse con la Primitiva de los 4,7M: «Lo hice en beneficio del titular»


