Lo que debes de saber
- La utilidad neta de Alibaba se desplomó 84% en el último trimestre, según su reporte financiero.
- A pesar de la caída, la división de inteligencia artificial y nube creció a doble dígito.
- Alibaba Cloud promete acelerar innovación con IA generativa, pero los inversionistas no celebran.
- La estrategia de invertir agresivamente en IA podría estar sacrificando rentabilidad a corto plazo.

El golpe que nadie esperaba
Alibaba, el gigante chino del comercio electrónico y la tecnología, reportó una caída de 84% en su utilidad neta durante el último trimestre fiscal. La noticia, difundida por Alibaba Group, contrasta fuertemente con el discurso optimista que la compañía ha mantenido sobre su incursión en inteligencia artificial y servicios en la nube. Mientras la empresa presume de ser un «líder emergente» en IA generativa, los números fríos cuentan otra historia: las ganancias se evaporan y los inversionistas comienzan a preguntarse si el futuro prometido realmente llegará.
«Alibaba Cloud Named an Emerging Leader in ‘2025 Gartner® Innovation Guide for Generative AI’ in all four key areas» — Alibaba Cloud
Pero un reconocimiento de Gartner no paga dividendos. La división de nube e inteligencia artificial de Alibaba, que incluye desde modelos fundacionales como Qwen hasta infraestructura para entrenamiento de modelos, reportó un crecimiento de ingresos de dos dígitos. Sin embargo, ese crecimiento no se tradujo en utilidades. La empresa está gastando como si no hubiera mañana: invierte en GPUs, en aceleración de IA, en plataformas Kubernetes y en promociones como «1M Free AI Tokens» para atraer clientes. El problema es que, por ahora, todo eso cuesta mucho más de lo que genera.
¿Estrategia o desesperación?
La apuesta de Alibaba por la inteligencia artificial no es casualidad. En un mercado donde competidores como Baidu, Tencent y la emergente ByteDance pelean por el dominio de la IA en China, la compañía fundada por Jack Ma necesita diferenciarse. Su oferta de Alibaba Cloud para IA generativa promete «acelerar la innovación» con soluciones que van desde el entrenamiento de modelos hasta su despliegue como servicios en línea. Pero el mercado es despiadado: los márgenes en nube son estrechos, y la competencia de precios es feroz.
El costo de ser pionero
Ser el primero en llegar a una nueva tecnología tiene un precio. Alibaba está quemando efectivo para construir infraestructura de IA que, espera, le genere ingresos en el futuro. Su suite de aceleración AIACC promete mejorar la velocidad de entrenamiento hasta en un 70% y la inferencia entre 2 y 3 veces, según el Stanford DAWN Deep Learning Benchmark. Pero mientras esos benchmarks no se traduzcan en contratos millonarios, el mercado castiga. La caída del 84% en utilidad neta es un recordatorio brutal de que la innovación sin rentabilidad es solo un experimento caro.
¿Qué sigue para Alibaba?
La pregunta que ronda en los pasillos de Wall Street y en las mesas de los fondos de inversión es si Alibaba podrá capitalizar su apuesta antes de que se le acabe la paciencia a los accionistas. La empresa tiene efectivo, sí, pero la historia está llena de gigantes tecnológicos que apostaron todo a una tecnología y terminaron siendo superados por competidores más ágiles o con modelos de negocio más sólidos. Por ahora, Alibaba Cloud sigue siendo un jugador importante, pero su rentabilidad es un espejismo. Y en los negocios, como en la vida, los espejismos no llenan el estómago.


