Lo que debes de saber
- El gobierno municipal de San Luis Potosí ocupa el segundo lugar nacional en eficacia entre capitales, según la ENSU del INEGI.
- La capital potosina alcanzó el primer lugar en alumbrado público y el tercero en mantenimiento de parques y espacios públicos.
- La percepción de eficacia del gobierno municipal creció 10.3% respecto al trimestre anterior.
- La encuesta Rubrum también posiciona al alcalde Enrique Galindo en segundo lugar nacional en cercanía con la población.

Un ranking que sí importa
Que el INEGI ponga a San Luis Potosí como el segundo ayuntamiento más eficaz del país no es poca cosa. La Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) no mide promesas de campaña ni discursos de toma de protesta: mide lo que la gente ve y siente en su día a día. Según reportó Horizontetunero, el alcalde Enrique Galindo Ceballos celebró que la capital potosina se consolida como el segundo Ayuntamiento mejor evaluado del país en eficacia, gracias a la calidad de los servicios y condiciones de convivencia.
El dato más llamativo de esta medición es que San Luis Potosí se llevó el primer lugar nacional en alumbrado público y el tercer lugar en mantenimiento de parques, jardines y espacios públicos. Esto no es un logro menor: el alumbrado público es quizás el servicio municipal más visible y el que más impacta en la percepción de seguridad de los ciudadanos. Cuando las calles están bien iluminadas, la gente siente que puede caminar sin miedo, y eso se refleja en las encuestas.
“La percepción de eficacia del gobierno creció 10.3 por ciento respecto al trimestre anterior, como resultado de las políticas públicas enfocadas en mejorar el entorno urbano y la calidad de vida”, señaló Galindo Ceballos, según Noticentro2.

Paz social: el otro frente
Uno de los aspectos más interesantes de esta encuesta es que no solo mide servicios, sino también paz social. El presidente municipal subrayó que los resultados se reflejan en una mejora en el orden urbano, evidenciada por la reducción en hechos de vandalismo e incivilidades, así como en la disminución del consumo de alcohol en vía pública, que alcanzó su nivel más bajo desde que se tiene registro. Esto último es particularmente relevante en una ciudad donde el consumo de alcohol en espacios públicos solía ser un problema recurrente en zonas como el Centro Histórico y la Alameda.
Pero aquí conviene hacer una pausa. La ENSU mide percepción, no realidad objetiva. Que la gente sienta que hay menos vandalismo no significa necesariamente que los delitos hayan disminuido en términos absolutos. Sin embargo, cuando la percepción mejora de manera consistente durante varios trimestres, como parece ser el caso, es un indicador de que las políticas públicas están funcionando en el imaginario colectivo. Y en política, la percepción muchas veces pesa más que los datos duros.
La otra encuesta: Rubrum confirma la tendencia
No solo el INEGI respalda la gestión de Galindo. Apenas una semana antes, la encuestadora Rubrum publicó su medición de abril, en la que el gobierno municipal de San Luis Potosí también apareció entre los mejor evaluados del país. Según reportó Metropolisanluis, en el apartado de Servicios Públicos, la administración municipal alcanzó el segundo lugar nacional con una calificación de 7.07. Además, el alcalde Enrique Galindo Ceballos se posicionó en el segundo lugar nacional en cercanía con la población, con 7.20 puntos, y en el tercer lugar en trabajo y desempeño, con una calificación de 7.35.
Lo interesante de la encuesta Rubrum es que también mide percepción de seguridad, y en ese rubro San Luis Potosí se ubicó en el quinto lugar nacional con 6.59 puntos. No es el primer lugar, pero tampoco es un mal resultado si consideramos que la seguridad sigue siendo uno de los temas más complejos para cualquier administración municipal en México. La pregunta obligada es: ¿cómo se relaciona esta percepción de seguridad con la eficacia en servicios públicos? La respuesta parece ser que un entorno urbano bien cuidado genera una sensación de orden que se traduce en mayor confianza en las autoridades.
¿Qué significa realmente ser el segundo más eficaz?
Ser el segundo ayuntamiento más eficaz del país suena a disco de oro, pero conviene no cantar victoria demasiado pronto. La ENSU del INEGI es una encuesta de percepción, y como tal, tiene sus limitaciones. No mide, por ejemplo, la eficiencia en el uso de los recursos públicos, la transparencia en las contrataciones o la calidad real del agua potable. Mide lo que la gente cree que está pasando, y esa creencia puede estar influenciada por factores tan diversos como la cobertura mediática, las campañas de comunicación del gobierno o incluso el estado de ánimo colectivo en el momento de la entrevista.
Dicho esto, el hecho de que dos encuestas distintas —INEGI y Rubrum— coincidan en ubicar a San Luis Potosí entre los primeros lugares es un indicador sólido de que algo se está haciendo bien. No es casualidad que la capital potosina haya mejorado su percepción de eficacia en 10.3% en solo un trimestre. Ese tipo de saltos no se logran con puras campañas de relaciones públicas; requieren resultados tangibles que la gente pueda ver y sentir en su colonia.
El reto ahora es mantener el ritmo. La administración de Galindo ha puesto el listón alto, y los ciudadanos ya se acostumbraron a ver calles iluminadas, parques limpios y menos alcohol en la vía pública. Si esos estándares bajan, la percepción caerá tan rápido como subió. Por lo pronto, el alcalde puede presumir el segundo lugar, pero sabe que en política municipal la memoria es corta y el próximo trimestre siempre está a la vuelta de la esquina.


