Tenerife se prepara para la evacuación de un crucero con hantavirus

El MV Hondius, con tres muertos y un brote activo, llega a Canarias. La operación de repatriación es "sin precedentes".

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Lo que debes de saber

  • El MV Hondius llegó a Tenerife con tres muertos y ocho casos confirmados de hantavirus, una cepa andina letal.
  • La operación de evacuación involucra a 23 países y ha sido calificada como «sin precedentes» por la ministra de Sanidad española.
  • El barco permanece aislado a una milla náutica de la costa, mientras los pasajeros asintomáticos serán repatriados.
  • La crisis expone las fallas en los protocolos de salud a bordo de cruceros y la lentitud de la respuesta internacional.
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Tomado de: Bbc

Un barco fantasma a la vista de todos

El MV Hondius no es un crucero cualquiera. Cuando fondeó frente a las costas de Tenerife, no lo hizo para que sus pasajeros bajaran a tomar el sol. Lo hizo porque tres personas ya habían muerto a bordo por un brote de hantavirus, y otras ocho estaban contagiadas. La imagen de la embarcación rodeada por lanchas de la Guardia Civil, con un perímetro de seguridad de una milla náutica, parece sacada de una película de pandemia. Pero esto es real, y ocurre en mayo de 2026. Según reporta BBC Mundo, la operación para evacuar a más de 100 personas ha sido descrita por la ministra de Sanidad de España, Mónica García, como «sin precedentes». Y no es para menos: participan 23 países, y el miedo a que el virus se propague en tierra firme tiene a las autoridades canarias en estado de máxima alerta.

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Tomado de: Acento Com Do

El virus que viajó desde la Patagonia

El brote no surgió de la nada. El MV Hondius partió el 20 de marzo desde Ushuaia, Argentina, y navegó por la Antártida, las Malvinas y varias islas del Atlántico Sur antes de llegar a Cabo Verde. Según RTVE, el primer fallecido fue un ciudadano neerlandés que murió a bordo el 11 de abril. Le siguieron una mujer neerlandesa y un británico que fue evacuado a Sudáfrica, donde permanece en estado crítico. La cepa identificada es la variante andina del hantavirus, una de las más letales, con una tasa de mortalidad que puede superar el 30%. Lo inquietante es que el virus no se transmite entre personas de forma eficiente, sino que se contagia por inhalación de partículas de heces, orina o saliva de roedores infectados. ¿Cómo llegó a un crucero? Esa es la pregunta que nadie ha respondido del todo.

«Creemos que el alarmismo, la desinformación y la confusión son contrarios a los principios básicos de la preservación de la salud pública», declaró la ministra Mónica García, según Acento.

23 países, un solo problema

La logística de la evacuación es un dolor de cabeza diplomático y sanitario. A bordo viajan personas de 23 nacionalidades, entre ellas 14 españoles. El plan, detallado por El País, es que los pasajeros asintomáticos desembarquen en el puerto de Granadilla, sean evaluados y, si no presentan síntomas, repatriados a sus países de origen en aviones fletados. Los españoles serán trasladados a Madrid, donde cumplirán cuarentena en el Hospital Gómez-Ulla, un centro militar con ocho unidades de aislamiento de alto nivel. La operación está coordinada por el mecanismo europeo de protección civil, pero el presidente del gobierno de Canarias ha sido claro: no estará tranquilo hasta que el último pasajero y tripulante haya abandonado las islas.

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Tomado de: Elpais

El miedo en tierra firme

Mientras los equipos sanitarios se preparan, en Tenerife crece la inquietud. La ministra García ha repetido que «el riesgo de contagio para la población general es bajo», pero las imágenes del barco aislado y los rumores en redes sociales han generado una ola de desconfianza. No es para menos: el hantavirus no es un resfriado. La cepa andina puede causar el síndrome pulmonar por hantavirus, que lleva a una insuficiencia respiratoria aguda en cuestión de días. Y aunque el virus no se transmite por el aire entre personas, el simple hecho de que haya habido tres muertos en un espacio cerrado como un crucero enciende todas las alarmas. La pregunta que flota en el aire es: ¿por qué tardó casi un mes en organizarse la evacuación?

Lecciones que no se aprenden

Este brote no es un caso aislado. Los cruceros han sido focos de contagio de enfermedades infecciosas desde mucho antes del COVID-19. El norovirus, la influenza y ahora el hantavirus demuestran que la industria naviera sigue sin tener protocolos sólidos para enfrentar emergencias sanitarias. El MV Hondius pasó semanas fondeado frente a Cabo Verde mientras los gobiernos negociaban quién se hacía cargo. Al final, España aceptó por «obligación moral y legal», según dijo Sanidad. Pero el costo político y económico de esta decisión aún está por verse. Lo que queda claro es que, cuando un virus viaja en un barco, la burocracia internacional no es el mejor antivirus.

El desenlace en el horizonte

La operación de evacuación está programada para concluir el lunes por la tarde. Los primeros en desembarcar serán los pasajeros españoles, seguidos por el resto de nacionalidades. Pero el caso no se cerrará ahí. Los cuerpos de los fallecidos, las muestras de laboratorio y los informes epidemiológicos tendrán que ser analizados para entender cómo se originó el brote. Mientras tanto, en Tenerife, la vida sigue. Los turistas toman el sol en las playas del sur, ajenos al drama que se desarrolla a pocos kilómetros de la costa. Y el MV Hondius, ese barco que zarpó de la Patagonia con promesas de aventura, se ha convertido en un recordatorio flotante de que la naturaleza siempre encuentra la manera de recordarnos quién manda.


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