TL;DR
- Villeneuve destruye a Tsunoda: «¿Cuántos años lleva… cinco? Ya hemos visto si es bueno… y no lo es»
- El campeón del mundo insiste en que Palou tiene mejor entrenamiento que cualquier piloto de F2
- Red Bull ya tuvo conversaciones con el español hace dos años que fracasaron por intervención de Zak Brown
- Villeneuve no entiende por qué la F1 prefiere pilotos sin experiencia sobre campeones probados
El diagnóstico brutal de Villeneuve
Jacques Villeneuve no anda con rodeos. En el paddock del Gran Premio de México, el campeón del mundo de 1997 soltó la bomba que muchos pensaban pero nadie se atrevía a decir: «¿Tsunoda? ¿Cuántos años lleva… cinco? Ya hemos visto si es bueno… y no lo es». No es cualquier cosa que un excampeón mundial ponga en la picota a un piloto de Red Bull de esa manera, pero Villeneuve tiene las credenciales para hablar claro: él mismo fue campeón de la IndyCar antes de conquistar la F1.
La apuesta española que nadie ve
Mientras Tsunoda se desploma en la temporada, Villeneuve tiene claro quién debería ocupar su lugar: Álex Palou. El canadiense no se anda con medias tintas: «Mantenlo [a Lawson] y luego tráete a Álex Palou de la IndyCar. Ha ganado carreras bajo presión y en muchas circunstancias diferentes. Es el piloto perfecto para el futuro de Red Bull». Lo interesante es que Villeneuve no solo habla por hablar – conoce ambos campeonatos y sabe de lo que habla.
El entrenamiento que nadie valora
Lo que más indigna a Villeneuve es que la Fórmula 1 siga ignorando a pilotos probados como Palou. «Es un piloto de carreras muy fiable y ha recibido mucho mejor entrenamiento y práctica que un piloto de Fórmula 2», asegura. Y tiene razón: mientras los pilotos de F2 corren en circuitos similares, Palou compite en óvalos, circuitos callejeros y road courses, bajo la presión de las 500 Millas de Indianápolis. Es como comparar un chef que solo hace pasta con uno que domina toda la cocina internacional.
La oportunidad perdida de Red Bull
Lo más revelador del reporte de Marca es que Red Bull ya habló con Palou hace dos años. Helmut Marko, el temido asesor de Red Bull, tuvo al español en sus quinielas. Las conversaciones para firmar por Racing Bulls fracasaron supuestamente por la intervención de Zak Brown, el jefe de McLaren. Ahí está el meollo del asunto: mientras Red Bull sigue apostando por pilotos que no terminan de cuajar, dejaron escapar a un campeón probado por interferencia de la competencia.
La ceguera colectiva de la F1
Villeneuve lleva un mes insistiendo con lo mismo y nadie le hace caso. «No entiendo como no está en F1, no tiene sentido. Por alguna razón, no se presta atención a lo que hacen los pilotos en EE.UU. ¿Por qué vas a preferir antes a un piloto de F2 que a Palou?», se preguntaba hace un mes. La respuesta es simple: la Fórmula 1 vive en una burbuja europea que desprecia sistemáticamente cualquier talento que no haya pasado por sus categorías de formación. Es el mismo complejo de superioridad que hizo que tardaran años en reconocer el talento de Juan Pablo Montoya.
El timing perfecto que nadie aprovecha
Mientras Red Bull se debate entre subir a Isak Hadjar al equipo principal y emparejar a Lawson con Lindblad en Racing Bulls, tienen a un campeón de IndyCar disponible que ha demostrado ganar bajo presión. Villeneuve lo tiene claro: Palou se adaptaría «con facilidad» a la Fórmula 1. No es una apuesta arriesgada – es traer a alguien que ya ha demostrado ser campeón en una categoría de primer nivel. Pero en la F1 prefieren seguir con la fórmula de siempre: tomar pilotos jóvenes, quemarlos si no rinden inmediatamente, y repetir el ciclo.
La pregunta incómoda
¿Cuántos Tsunodas más tendremos que ver antes de que equipos como Red Bull se den cuenta de que hay talento probado fuera de su programa de jóvenes? Villeneuve, que conoce ambos mundos, lo tiene claro. Mientras tanto, Palou sigue ganando en la IndyCar y la F1 sigue ignorando al que podría ser su próximo campeón. Al final, el problema no es que no haya talento – es que no saben reconocerlo cuando lo tienen frente a sus narices.


