TL;DR
- 92 de 104 estudios confirman que los ultraprocesados causan obesidad, diabetes, cáncer y muerte prematura
- En México y Brasil el consumo se duplicó en 40 años, pasando del 10% al 23% de la dieta
- Las empresas usan las mismas tácticas que la industria tabacalera para bloquear regulaciones
- En España el consumo se triplicó en 30 años, del 11% al 32% de la alimentación diaria
No es comida, es química con sabor
Imagina que cada vez que abres un paquete de galletas o calientas una pizza congelada, estás ingiriendo un cóctel de enfermedades crónicas. Así de crudo lo pone The Lancet en su especial sobre ultraprocesados: obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, depresión, patologías renales y mayor riesgo de muerte prematura. Y no es una exageración: revisaron 104 estudios científicos y la evidencia es abrumadora.
La metástasis alimentaria
Lo que más espanta no son solo las enfermedades, sino la velocidad con que estos productos han colonizado nuestras despensas. El País documenta que en México y Brasil el consumo pasó del 10% al 23% en solo cuatro décadas. Pero en España la cosa es peor: se triplicó en 30 años, del 11% al 32%. Y si crees que esto es problema de países ricos, piensa otra vez: en Uganda, el único país de bajos ingresos evaluado, el consumo aumentó un 60%.
El manual del tabaco, versión comida
Lo más indignante es que las empresas saben exactamente lo que hacen. Phillip Baker, de la Universidad de Sidney, fue claro: «Hay que regularlo como se hizo con el tabaco». Yahoo Noticias revela que estas firmas emplean «sofisticadas tácticas políticas para proteger sus beneficios: bloqueando regulaciones, influyendo en debates científicos y en la opinión pública». Suena familiar, ¿no? Es el mismo libreto que usaron las tabacaleras cuando la ciencia empezó a mostrar que fumar mataba.
No es tu culpa, es el sistema
Aquí está el truco: nos hacen creer que la mala alimentación es culpa de nuestras decisiones individuales. Pero El País destaca que «son las empresas globales, y no las elecciones individuales, las que están impulsando el auge». Usan ingredientes baratos, métodos industriales para reducir costos, marketing agresivo y diseños atractivos. Y mientras, la comida fresca y saludable se vuelve cada vez más inaccesible económicamente.
El veneno viene en el empaque
Pero espera, hay más. Yahoo Noticias explica que no solo es lo que comes, sino cómo se fabrica y envasa. La fabricación a altas temperaturas genera compuestos como acrilamida, furanos y grasas trans industriales – sustancias vinculadas con inflamación y cáncer. Y los empaques de larga duración liberan «disruptores endocrinos» como ftalatos, bisfenoles y PFAS (los «químicos eternos») que interfieren con tus hormonas. Básicamente, es un ataque por todos lados.
Ya no es el futuro, es el presente
Lo que más preocupa a los expertos es que ya no estamos hablando de lo que podría pasar, sino de lo que ya está pasando. Como señala El País, «ya no denuncian que en el futuro habrá mucha comida basura, dicen que la hay en el presente». La OMS, UNICEF y 43 expertos mundiales coinciden: esto es una amenaza sistémica para la salud pública. Y mientras, en países como Estados Unidos y Reino Unido, más de la mitad de las calorías diarias ya vienen de ultraprocesados.
¿Y ahora qué hacemos?
Camila Corvalán, directora del CIAPEC en Chile, tiene la respuesta más sensata: «Comprar alimentos ultraprocesados nocivos para la salud no puede ser tan barato. Hay que ponerles impuestos más altos y destinar ese dinero a que sea más fácil acceder a la comida fresca y saludable». Pero mientras los gobiernos se deciden a actuar, las empresas siguen facturando. Y nosotros seguimos enfermando. La pregunta incómoda es: ¿cuántos más tienen que morir antes de que tratemos esto como la emergencia de salud pública que realmente es?
Fuentes consultadas:
- Dw – Estudio revela el impacto de los ultraprocesados en la salud – DW – 19/11/2025
- Elpais – La invasión de los ultraprocesados: un centenar de estudios denuncia cómo «la industria alimentaria amenaza la salud pública»
- Es-us – Los ultraprocesados alimentan la crisis sanitaria mundial: los expertos exigen su regulación


