Lo que debes de saber
- La Policía Vial de la ZMG implementará el dispositivo «Última Milla» para gestionar el tráfico durante el Mundial 2026, pero el problema de fondo es la saturación vial crónica.
- Colombia pierde 148 horas al año por tráfico; en México, la CDMX ya enfrenta contingencias ambientales que paralizan la última milla. La ZMG no es ajena.
- El Mundial proyecta 5.5 millones de visitantes y una derrama de 60 mil millones de pesos, pero la infraestructura logística no está lista para la demanda concentrada.
- El 18% de compradores se inconforma con retrasos en entregas; la precisión en la última milla será clave durante el torneo, no solo la velocidad.

El Mundial 2026: ¿oportunidad o caos logístico?
La Policía Vial de la Zona Metropolitana de Guadalajara anunció la implementación del dispositivo “Última Milla” para ordenar el tráfico durante el Mundial de Futbol 2026. La medida suena bien en el papel: más agentes, rutas alternas y restricciones a la circulación de vehículos de carga en horas pico. Pero el problema no es solo de vigilancia, sino de una infraestructura vial que ya está al límite. Según el TomTom Traffic Index 2025, los colombianos pierden en promedio 148 horas al año en el tráfico, equivalentes a más de seis días completos. En México, la situación no es muy distinta: la Ciudad de México ocupa el séptimo lugar mundial en congestión, con una velocidad promedio de 18.9 km/h. Guadalajara no aparece en el top ten, pero cualquiera que haya manejado por López Mateos o Periférico en hora pico sabe que el infierno existe y tiene nombre de avenida.
El dispositivo “Última Milla” pretende atacar justo el eslabón más frágil de la cadena logística: la entrega final al cliente. Pero como señala Estamosenlinea, el Mundial no solo incrementa el consumo, sino que “incrementa la exigencia operativa”. La Secretaría de Turismo proyecta la llegada de 5.5 millones de visitantes y una derrama económica superior a 60 mil millones de pesos. Eso significa más pedidos de comida, más paquetes, más repartidores en moto y más furgonetas bloqueando calles angostas. La pregunta incómoda es: ¿está la ciudad preparada para absorber ese volumen sin colapsar?

Contingencias ambientales: el otro enemigo de la última milla
Si el tráfico ya es un problema en condiciones normales, imagínese con restricciones por contingencia ambiental. En lo que va de 2026, el Valle de México ha enfrentado tres contingencias, según reporta Thelogisticsworld. La más larga duró del 12 al 17 de febrero, por ozono, y afectó a toda la Zona Metropolitana del Valle de México. Para la logística de última milla, esto implica retrasos en entregas, multas por circular en días restringidos y un dolor de cabeza logístico que se traslada directamente al cliente final.
“La contingencia ambiental es una situación de alerta declarada por las autoridades cuando las concentraciones de contaminantes en la atmósfera alcanzan niveles que ponen en riesgo la salud de la población y el equilibrio del ecosistema.” — Thelogisticsworld
En Guadalajara, aunque no se han activado contingencias este año, la CAMe ha advertido que en primavera, con el aumento de temperaturas, se esperan nuevos episodios. Y si algo caracteriza a la ZMG es su mala calidad del aire en temporada de calor. El dispositivo “Última Milla” debería incluir un plan B para días de contingencia, porque de lo contrario, el operativo se quedará corto frente a la realidad.
La tecnología como salvavidas (pero no es mágica)
Ante este escenario, las empresas de logística han volteado a la tecnología como solución. Bifurcaciones documenta cómo el comercio electrónico creció 36% en 2020 en España, y cómo la última milla se ha convertido en el nuevo paisaje urbano: motos, furgonetas, bicicletas y patinetes compitiendo por el mismo espacio. En México, la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) reporta que más de 67 millones de mexicanos compraron en línea en el último año, y el 60% lo hace al menos una vez al mes. La tecnología puede ayudar a optimizar rutas, monitorear entregas en tiempo real y reducir costos operativos, pero no puede construir más carriles ni eliminar los baches.
El 18% de los compradores se inconforma cuando no se cumplen los tiempos de entrega, y el 24% cuando no puede agendar un horario específico, según la AMVO. Eso significa que la precisión pesa tanto como la rapidez. Y en un Mundial donde cada minuto cuenta, un retraso de 15 minutos puede significar la diferencia entre un cliente satisfecho y una queja viral en redes sociales.

¿Y la infraestructura?
El dispositivo “Última Milla” es un parche, no una solución de fondo. La ZMG necesita inversión en infraestructura vial, transporte público eficiente y políticas de movilidad sostenible que reduzcan la dependencia del automóvil. Mientras tanto, los repartidores seguirán atrapados en el tráfico, los conductores perderán horas de su vida y la logística de última milla seguirá siendo un dolor de cabeza. El Mundial 2026 puede ser una vitrina para México, pero también puede ser un espejo que refleje nuestras carencias. La pregunta es: ¿estamos listos para vernos en él?
Fuentes consultadas:
- Acis Org Co –
- Estamosenlinea – Emprender en la última milla: ¿por qué 2026 mundialista es un año clave para este sector? – Estamos en Linea Hispanoamérica
- Thelogisticsworld – ¿Cómo blindar última milla ante contingencia ambiental?
- Bifurcaciones – Los retos tecnológicos de la logística de última milla | Juan Jesús Velasco | Bifurcaciones


